Con este reportaje iniciamos una nueva manera de estudiar las distintas variedades que nos ofrece el mercado cannábico; cada vez más prolijo en todo tipo de especies a cada cual mejor. Nos referimos a las distintas maneras de manipular la marihuana una vez cosechada. Y nos referimos también a las muchas maneras de sacar hachís. Pero no sólo a las maneras de obtener resinas de calidad sino también aceite y otros derivados.


White Widow de interior

Algunas de las técnicas serán de gran calidad y otras de menos. Pero no es nuestra misión juzgar, que lo haremos, sino informar de las técnicas que van apareciendo y que seguro alguien de entre nuestros lectores verán de gran utilidad para sus fines. Algunos lo que desean es obtener un hachís 00 y lo demás no le interesa. Algunos, como es el caso del reportaje que nos ocupa, buscarán una forma menos “cantosa” para transportar su maría en los periodos vacacionales en los que ir cargado con 100 gramos de marihuana puede ser un verdadero “cante”.

En fin, que os iremos informando de distintas técnicas y, además, de la calidad de cada marihuana tratada con la técnica que hemos explicado.

White Widow (interior y exterior, c
omparativa y manipulado posterior) ¿Exterior o interior? ¿Qué sistema es mejor?

Son muchos los que se decantan por el cultivo en interior como la mejor manera para obtener plantas de gran calidad. Y son muchos los que por el contrario prefieren el cultivo en exterior; como la naturaleza y Dios mandan. Aunque personalmente soy de los que prefieren el cultivo en exterior no es menos cierto que en interior se pueden conseguir plantas de exquisita calidad y poder psicoactivo. Veamos este reportaje que es una comparativa entre ambos sistemas llevado a cabo con una de las mejores variedades del universo cannábico: la White Widow.

Efectivamente a lo largo de estas páginas vamos a ver cómo esta planta se comporta ante las dos posibilidades y además y como novedad os mostramos uno de los sistemas de manipulado posterior de la planta más “sui géneris” que yo haya visto. Desde luego y desde ya mismo podemos asegurar sin miedo a error que siendo la WW una de las mejores variedades del mercado es de esperar que su comportamiento sea siempre digno de la campeona que es. En esta comparativa hemos optado por la WW por ser una planta que yo personalmente he cultivado en interior y exterior. Vamos con ello.

Interior

He cultivado esta variedad en interior en numerosas ocasiones y jamás me ha defraudado. Siempre la he cultivado en tierra de mejor o peor calidad e indefectiblemente la planta se ha comportado como la campeona que es. Últimamente me he decantado por la tierra de B.A.C. organics y sus diferentes fertilizantes y demás productos. Sin embargo existen numerosas marcas con las que se obtiene el mismo resultado. La he cultivado con Plagron, Biobizz y otros obteniendo siempre brillantes resultados. Si me he decantado por BAC es porque su fertilizante de floración lleva mucho más nitrógeno de lo habitual y ello me permite obtener plantas muy lustrosas lo cual me viene muy bien para las fotografías.

Pero vamos desde el principio. No soy partidario de dar a las plantas un largo periodo vegetativo. Pienso que es una verdadera pérdida de tiempo y dinero. Las plantas en interior sólo cogollan bien por arriba y la consecuencia es que tienden a formar cogollos grandes en la parte superior mientras que en la inferior muestran un tallo largo y desnudo que de nada nos sirve. Personalmente creo que 10 días de vegetativo es más que suficiente. Tras este periodo paso las niñas a 12/12. En el caso de la WW diez días es más que suficiente para conseguir una planta de unos 40 o 45 centímetros de largo que nos proporcionará unos 20 gramos de exquisito cogollo. Siendo como es una variedad de clara predominancia índica por su forma arbustiva, de abeto de navidad, la hace especialmente apta para el cultivo de interior con un corto periodo vegetativo.

Siempre he partido de semilla (las plantas de semilla son más fuertes y grandes que los esquejes) a la que pongo directamente en la tierra y a la que dejo crecer sin ningún fertilizante hasta que alcanza unos 10 centímetros. Llegado este punto riego con fertilizante de crecimiento, muy alto en nitrógeno (N) una sola vez ya que no me da tiempo a más. Sin embargo, una vez llegado a este punto y nada más comenzar el periodo de floración, suelo regar añadiendo una vez un buen estimulante de raíces. Este punto es, en mi opinión, decisivo ya que las raíces son el punto más débil del cannabis y sin un sistema radicular grande y sano una planta jamás llegará a ser una verdadera campeona. Pensad que las raíces de una planta son el equivalente a la boca de un ser humano. Y con una gran boca repleta de muchos dientes se come más y mejor que con una sin dientes y pequeña, ¿o no?. Por lo tanto aconsejo encarecidamente este pequeño suplemento que ayudará mucho a la planta.

Y ya desde el primer momento comienzo con el abonado a fondo aunque sin pasarme. Lo bueno de los fertilizantes orgánicos es precisamente esto; que son cien por cien orgánicos y por mucho que añadas nunca llegas a alcanzar una EC peligrosa. Bueno, que se me entienda, por favor. No digo que podamos añadir todo lo que queramos. Hay que ceñirse a las directrices del fabricante. Pero aún así te quedas alucinado cuando tras añadir todo lo que recomienda éste mides la EC y ves que no pasa de 1,00 milisiemens. Son unos productos fantásticos que sin embargo tienen un gran inconveniente que hay que tener en cuenta si no queremos llevarnos muchos disgustos. Me explico. Algunas marcas tienen un agradable olor que es penetrante e intenso. Lo malo es que si a nosotros nos parece agradable las distintas plagas lo encuentran irresistible. No s broma. Les llama tanto la atención que vienen desde todos los lados y lugares a devorar tus plantas. Especialmente la mosca blanca y la maldita araña roja los encuentran un verdadero manjar. Por lo tanto es muy importante usar desde el principio productos preventivos. Personalmente me va muy bien con el aceite de neem tanto en el riego como rociado sobre las hojas. Sin embargo es mucho más eficaz usado en el riego una vez cada 10 días. Si os molestáis en este pequeño detalle no tendréis ningún problema de plagas. Como no lo hagáis… ¡preparaos! No obstante algunos fabricantes han sacado una línea de productos anti-plagas de origen cien por cien biológico que funcionan muy bien. Si los usáis de forma preventiva os irá de maravilla aunque personalmente me decanto por el aceite de neem en el riego. No sólo ayuda en la prevención ya que es sistemático sino que además contiene vitaminas y otros productos antisépticos que ayudan a la planta. Además su olor es muy agradable.


White Widow de interior, lista para cosechar

Abono de la siguiente manera. Combino el abono de floración, con un N-P-K muy bien equilibrado, con algún producto tipo Top Max o P K booster y además un estimulante de floración. Normalmente pongo el máximo permitido (si uso agua osmótica) de un par de productos. Por ejemplo, si el máximo recomendado es 30 mm por cada 10 litros de agua pongo 30 fertilizante de floración y 30 de P K booster. La siguiente vez pongo 30 de estimulante de floración y 30 de fertilizante de floración. Y de esta manera voy alternando los productos. Lo importante es que nunca paso de una EC de 1,2 milisiemens. Es más que suficiente para conseguir un montón de preciosos y preciados tricomas. El único “problema”, si es que se le puede llamar así, es que los abonos de algunas marcas contienen mucho nitrógeno(N) con lo cual las plantas llegan al momento de la cosecha con todas sus hojas intactas. Cuando usas un abono de otra marca en la fase de floración como no contienen casi N la planta va tomando el que necesita de las hojas con lo cual éstas se ponen amarillas y finalmente mueren. A mí personalmente no me molesta ya que me quitan trabajo de manicura al final. Sin embargo, la planta queda más fea. Cuando abonas con marcas que contienen más N es muy espectacular ver cómo la planta está ya lista para cosechar y que al mismo tiempo está completamente repleta de hojas verdes y lustrosas. Es una preciosidad. Y como soy de los que piensan que el cultivo de cannabis es una forma de auto relajación con la contemplación de las plantas…Pero en fin, que cada uno opte por sus prioridades.

Cuando faltan unos 15 días para la cosecha dejo de abonar y riego con agua para de esta manera limpiar bien las raíces de cualquier resto de sales metálicas que puedan quedar como consecuencia del riego continuado con fertilizantes.

Las WW siempre destacan; desde el primer momento. Siempre están lozanas y de un verde precioso. Son plantas de gran estabilidad incluso en su modalidad feminizada, lo cual es todo un éxito ya que las semillas feminizadas tienen el gran inconveniente de perder su estabilidad y homogeneidad en el proceso de feminización. De esta manera es muy normal que las plantas de una misma variedad no se parezcan mucho entre si. Unas salen al padre, otras a la madre, otras al abuelo, otras a la abuela… ¡la hostia bendita! Son muchos los diferentes fenotipos que se dan. Sin embargo, al menos con las WW esto no pasa. Lo cual es de agradecer mucho.

(Continuará)