Son muchas más las personas que lo consumen de las que jamás lo admitirían, al menos públicamente. Y hay otras tantas que, no sólo no lo ocultan, sino que lo expresan con total libertad, ya que el consumo de marihuana representa, en algunos casos, el único bálsamo para sus padecimientos.


Raúl del Pino, portavoz de la feria

Así, el cannabis, sus diversos usos y formas de cultivo llegan a la capital malagueña en la primera edición de Expocannabis Sur. Hasta el domingo se puede visitar esta feria en el Palacio de Congresos de Málaga, donde desde esde viernes se dan cita numerosas personas de perfiles y procedencias muy diferentes para hablar sobre la mencionada sustancia y también consumirla.

El evento nace con las ideas muy claras. Entre otros objetivos, los organizadores pretenden difundir la cultura existente entorno a la planta del cannabis pero, sobre todo, reivindicar la legalización del consumo, cultivo y venta de la marihuana en España.

De hecho, desde hace ocho años vienen celebrando eventos similares en las grandes capitales españolas, como son Barcelona, con Spannabis, y en Madrid, con Expocannabis. Esta vez han llegado a Málaga dado que una de cada cuatro tiendas especializadas en autocultivo de Andalucía está en la provincia.

«La marihuana es más inocua y natural que los ansiolíticos y antidepresivos que el médico de cabecera receta con normalidad», explica el portavoz de la organización de la feria, Raúl del Pino, en defensa del consumo normalizado del cannabis.

«Es una forma más de relajarte y sobrellevar los problemas de tu día a día», indica Del Pino, para el que, quien consume cannabis, no puede considerarse drogadicto: «Hay mucha gente, médicos, abogados, que consumen y no se les puede llamar drogadictos».

Según el portavoz de la organización de la feria, todos los productos que se ofrecen en este espacio “son naturales y biológicos, que no sólo se emplean para la industria cannábica sino para otros sectores, y totalmente legales».

Además, también se dan a conocer en la feria usos alternativos de este producto, como la cerveza o el té de cañamo, una modalidad más suave de cannabis. Y no faltaron tampoco los puestos típicos de parafernalia, donde se venden camisetas, mecheros, posters y hasta pegatinas, con la hoja de la marihuana como centro.

Fuente: http://www.elmundo.es/elmundo/2010/05/21/andalucia_malaga/1274465844.html