El hombre al que la Guardia Civil considera el cerebro del mayor laboratorio de drogas sintéticas desmantelado en España, capaz de cocinar cinco kilos de cristal al día, es un humilde obrero de la construcción alicantino de 44 años. Los vecinos de Teulada repasan estos días la biografía de José Vicente Moll y su comportamiento de los últimos tiempos en busca de alguna extrañeza, de indicios que delaten el Breaking Bad que presuntamente tenía montado en casa, pero no lo encuentran. Al contrario que Walter White, el profesor de Química que protagoniza la serie televisiva, José Vicente sólo tiene el graduado escolar y nadie le conoce habilidades en la manipulación de sustancias tan peligrosas, que han precisado de la intervención de agentes especializados de la Europol por el riesgo de que cualquier cambio de presión o temperatura hiciera explotar el metanol, por ejemplo.

“Lo consideramos el líder de la organización, encargado de la confección del cristal y de la distribución de las sustancias estupefacientes”, dice categóricamente Javier Rogero, jefe del Departamento de Delincuencia Organizada de la UCO, al mando de la operación Ibar II, en la que, además de José Vicente, han sido detenidos dos ciudadanos belgas, también presuntos cocineros, y otros tres españoles, acusados de participar en la logística y la distribución.

José Vicente no ha faltado un sólo día a su puesto de peón en la obra y se ocupaba personalmente también de unos cuantos olivos y almendros que tiene por herencia familiar. “Trabajaba de sol a sol”, resumen su intensa actividad laboral en su círculo cercano. Felizmente casado, padre de un niño de siete años, no ha hecho tampoco ostentación de repentina riqueza pese a la enorme cantidad de dinero que debía generar un laboratorio en el que la UCO ha intervenido 432 kilos de MDMA, 337 de anfetaminas, 522 de PMK y miles de kilos de otros productos, todo valorado en más de 100 millones de euros.

José Vicente conducía un Lancia con muchos miles de kilómetros -“un coche de 2.000 euros que anda a trancas y barrancas”- y más de un mes pasaba apuros para pagar la hipoteca. No se le conoce ninguna otra deuda o problema económico.

En Teulada gozaba del respeto de sus paisanos y aún está muy reciente su última participación activa en la vida local, formando parte de la comisión de festejos que ha organizado, a principios de abril, las fiestas patronales por San Vicente Ferrer.

Laboratorio donde se cocinaba la droga / E.M.

Los cimientos de la vivienda en la que José Vicente residía los pusieron sus padres y él acabó la casa y la amuebló tras heredarla gracias a una hipoteca. Está ubicada en una parcela alejada del casco urbano de Teulada, resguardada por árboles y matorrales, un escenario que la Guardia Civil considera ideal para que pasaran desapercibidos “los ruidos y olores propios de la elaboración del cristal”. En esta finca, en una especie de garaje a pocos metros de la casa principal, se ocultaba el laboratorio.

Los vecinos de Teulada sabían de la detención de José Vicente desde hacía dos semanas, pero se rumoreaba que sólo le habían cogido unos kilos de drogas, siete o 15, según el corrillo al que se acercara la oreja. Conocieron la verdadera envergadura del presunto delito cuando visionaron el vídeo que la Guardia Civil distribuyó el pasado jueves, al hacerse pública la operación. En las imágenes se ve el garaje-taller de José Vicente y las estanterías donde tiene la taladradora, cables o el aceite del coche. Un agente tira de una balda y la estantería se convierte en la puerta que da acceso al laboratorio.

El espacio puede tener unos 200 metros cuadrados y alberga una infraestructura que nada tiene que envidiar a la de los protagonistas de Breaking Bad: decenas de bidones metálicos, paredes cubiertas de material aislante, máquinas de laboratorio industriales, depósitos para cocinar la droga, cientos de bandejas en estanterías y el suelo con las sustancias en proceso de elaboración… “Trabajaban a demanda, por así decirlo; igual que en España se pide el cristal con cierto color oscuro y lo denominaban Coca-Cola, para países de Europa del Este, donde gusta blanquecino, lo hacían de colores más claros», dice el teniente coronel Javier Rogero, dando cuenta de la capacidad técnica de los cocineros.

Los cocineros, según la investigación, eran José Vicente y los dos belgas, S. A. H, de 55 años, y E. G, de 57 años. El primero de los belgas no es si no Stephan, dueño de una modesta empresa de construcción que cuenta con tres empleados. Uno de ellos es José Vicente, quien llevaba una década trabajando para él como albañil. Ambos son los únicos detenidos en Teulada, ya que los otros cuatro residían en los vecinas Llíber y Benissa, en la comarca de la Marina Alta alicantina. “En la zona hay mucho extranjero de Europa del Norte o Central que tiene vivienda allí pero que no está en invierno, por lo que dejan las llaves a los vecinos por si pasa algo. Alguno de los detenidos tenían estas llaves de extranjeros y los productos químicos más volubles los almacenaban en sus casas”, cuenta Javier Rogero.

Ninguno despertó el recelo de sus vecinos extranjeros y tampoco el del entorno cercano. “Pasaban muy desapercibidos. Cuando se reunían para tratar de negocios no lo hacían los implicados solos, iban con sus familias, se reunían el domingo o el sábado a tomar cañas o una paella», añade el mando de la UCO.

Una tapadera aparentemente perfecta que se vino abajo no porque ellos cometieran una indiscreción sino más bien por un golpe de suerte policial. La Guardia Civil investigaba -agosto de 2017- a un grupo de albano kosovares que se sospechaba podían estar traficando con heroína. Uno de los miembros de esta banda se puso en contacto con los de Teulada para comprar el cristal y los investigadores giraron entonces el foco hacia los de las drogas sintéticas, hacia el garaje-taller del modesto obrero de la construcción.

José Vicente Moll colgó su último post en sus redes sociales el pasado 13 de abril, días antes de ser detenido acusado de pertenencia a organización criminal y delito contra la salud pública: “Al final te darás cuenta de que: la salud y la familia son más importantes que cualquier riqueza o cosas materiales”, ponía en su Facebook.

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