La hipocresía absoluta que vive el Estado Español en políticas de drogas es flagrante y contraproducente. Una vez más, se da la espalda al modelo asociativo en torno al cannabis que lleva años reclamando una regulación en beneficio de la salud pública y de los derechos de todas y todos. Administraciones públicas y representantes políticos demuestran una gran irresponsabilidad humana encerrándonos en la cárcel por nuestras convicciones. Un grave atentado a los derechos humanos que hoy en La MACA vivimos en primera persona. 

La MACA fue una de las primeras asociaciones cannábicas establecidas en Cataluña y fue pionera en ofrecer un servicio de acompañamiento terapéutico liderado por el Dr. Joan Parés. La MACA es una asociación comprometida con una mejora social, está conformada por socios corresponsables de un proyecto de lucha política en defensa de los derechos de las personas usuarias de cannabis. La MACA forma parte de CatFAC, ConFAC, REMA y ENCOD, y por ende forma parte del Consejo de Asociaciones de Barcelona, del Consejo de Juventud de Barcelona, del Consejo de Barrio, del Grupo de Trabajo de Drogodependencias del Ayuntamiento de Barcelona y del Vienna NGO Committee, entre otras entidades. Es una asociación que se dedica a mejorar las condiciones de las personas que viven en su barrio, que se preocupa por el entorno, que participa activamente de la comunidad que la rodea. En definitiva, que ha trabajado incansablemente para la convivencia ciudadana.

La MACA está formada por personas como tú, por hombres, mujeres, padres, madres, trabajadores, estudiantes, parados, jubilados y funcionarios … por activistas que quieren hacer oír su voz para dar protagonismo a las personas usuarias de cannabis. Para una sociedad que se une para crear cambios y dar alternativas al puño de hierro que nos sigue ahogando con hipocresías y sistemas de control basados en postulados ideológicos y no en evidencias científicas. 

Hoy, debemos denunciar más que nunca el grave ataque a nuestros derechos. Seis compañeros de lucha de La MACA han sido condenados a un total de 31 años de cárcel y multas económicas altísimas por trabajar en beneficio de todos. Por luchar activamente contra el narcotráfico, las mafias y dotar de seguridad y salud nuestra opción de vida. 

No somos delincuentes.

La sentencia que hoy denunciamos vulnera todos nuestros derechos a un juicio justo y es claramente desproporcionada y anacrónica. No tiene en cuenta nuestra labor como asociación, ni los testigos presentados, ni la defensa. La justicia no es justa si no es legítima y la legitimidad la pierde si no contempla las particularidades del caso concreto y el contexto social.

El golpe ha sido muy duro. Pero no nos detendrán. Haremos un recurso al Tribunal Supremo. Y exigimos a los responsables políticos que activen la regulación necesaria en España para dar una respuesta política a una realidad social que permita desjudicializar lo que debería suponer un reto para toda la sociedad. 

Muchas comunidades autónomas ya han querido dar un paso adelante para resolver una situación que tiene unos costes tan altos, tanto para la administración como para nosotros, arruinando nuestras opciones de vida. Pero es competencia del Estado, por ello, reclamamos que haga uso de su competencia. Que pare el mercado ilícito. Que reconozca nuestros derechos. Que asuma que la salud pública también es nuestra salud. 

Damos las gracias a todas aquellas entidades, personas y empresas que nos han apoyado. En especial, queremos dar las gracias a las personas socias, que con su valentía, fidelidad y compromiso, han sacado adelante este proyecto, sin ellas nada de esto hubiera sido posible. Hoy os necesitamos más que nunca. Quieren acabar con nosotros y mantener los privilegios de un sistema penal y prohibicionista que a nivel internacional ya se ha reconocido obsoleto. 

“Podrán Cortar Todas las flores -de cannabis- pero no podrán detener la primavera” de eso estamos convencidas. Pero en estos momentos os necesitamos más que nunca para la lucha, que debe continuar, no se lleve por el camino ilusiones y realidades de personas como tú. No lo podemos permitir. 

El futuro es la regulación pero no podemos llegar sin los compañeros y las compañeras que nos han ayudado a conseguirlo. 

Todas y todos con La MACA. 

Todas y todos con la Libertad.