Spannabis llega a la Argentina casi al mismo tiempo que el Poder Ejecutivo envía al Congreso el proyecto de ley para la despenalización de la tenencia de marihuana para consumo personal.

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¿Casualidad?  ¿Sincronicidad? Simultaniedad?

Me permito describir el contexto en el que suceden estas dos llegadas:

En los últimos meses los argentinos estamos siendo “bombardeados” por titulares, noticias y debates respecto de la violencia que se ha instalado en el país con la llegada de los carteles mexicanos. Los metamensajes sobre la “Droga” como amenaza nos llegan de todas partes.

ajedrez_moduloEn materia de cocaína ahora sabemos que además de ser el transito de la colombiana hacia Europa, también tenemos un alto nivel de consumo y que las “cocinas” se encuentran por doquier, abasteciendo de mercadería de máxima pureza a los condominios de lujo y desparramando “paco” en las periferias menos favorecidas.

La gran novedad está siendo la efedrina que nos hizo saber que los carteles mexicanos, productores de éxtasis y metanfetaminas, están instalados en el país, comprando toneladas de este derivado de la efedra, empleando los mismos métodos violentos y las mismas practicas asesinas que son utilizados en México.

Una diputada de la provincia de Buenos Aires intenta presentar un proyecto de ley que obligue a las discos a tener agua gratis y casi es apedreada en la  plaza pública.

Dentro de esa realidad, el ministro de justicia, Aníbal Fernández, apodado por algunos sectores de “narcoministro”, anuncia a los cuatro vientos el envío del proyecto de despenalización de la tenencia de marihuana para consumo personal. Que nadie se engañe: nada de legalización!

Todavía no fue dado a conocer el texto de la futura ley. Sólo conocemos algunos conceptos que el ministro divulgó:

“el adicto dejará de ser judicializado, será encaminado al área de salud para tratamiento”.

Vale destacar que jamás aparece la figura del consumidor responsable. Lejos de transparentar ciudadanía, respeto por las libertades individuales, los términos que enuncian el proyecto de ley se refieren a un sujeto, descerebrado, sin noción de que es lo que le hace bien o no y a quien el Estado va a defender de sí mismo, sometiéndolo a un “tratamiento”.

Estos anuncios, que en nada prometen mejorar la situación de los consumidores, bastaron para resucitar acérrimos fabricantes de demonios: “esto va a ser droga libre”, “van a venderla en los kioscos de las escuelas”…. Y, otra vez, el estereotipo; como si los únicos consumidores fuesen los famosos jóvenes descerebrados ya mencionados.

Todas estas situaciones que se suceden de forma simultanea sólo demuestran la dificultad de dialogo de la sociedad argentina. Esta dificultad ya se sintió en otros conflictos. La impresión es que pueblo y gobierno se dan la espalda. Así como para redactar el proyecto de ley no hubo dialogo entre autoridades y ciudadanos consumidores, estos últimos nada esperan de la ley y “hacen la suya”. DSC00885

O sea: pasan a formar parte de esta epidemia de “desobediencia civil” que se constata con la enorme expansión del autocultivo. Un detalle que define el todo: si alguien entra en un comercio de lámparas y pide “vapor de sodio”, lisa y llanamente oirá del vendedor:

“tenemos todo lo necesario para cultivo de marihuana, inclusive asesoramiento” y así, los ciudadanos cansados de ser tratados como seres de segunda, híper adaptados a una sociedad gobernada por políticos de dudosa moral, están convirtiendo sus placares, vestidores y otros lugares de sus residencias en espacios de crecimiento para plantas de Cannabis.

Silenciosamente y algo camuflados los “grows” se multiplican por todo el país, generando empleos, fortaleciendo pequeñas empresas que producen la tecnología adecuada para cultivo en interior como también los “personal growers” algo parecido al paseador de perros para quien no tiene tiempo de ocuparse de cuidar de su propio cultivo. Vale destacar que a este rumbo, el de los grows, no sólo parece no afectarles la crisis financiera internacional, por el contrario, ésta parece incrementar su crecimiento.

Esta situación sólo tiende a aumentar: quien comienza a fumar su propia producción de marihuana jamás volverá a comprar prensado paraguayo. Más una, donde el uso supera la norma.florenciaOk

Ya lo decía Joaquín Sabina, cuando le preguntaban porque le gusta tanto venir a la Argentina; según él, aquí pasa lo mismo que en el resto del mundo, pero, mucho más.

Es en este contexto que llega Spannabis a la Argentina con un equipaje de informaciones idóneas presentadas por colaboradores de nacionalidades diversas lo que la convierten en un compendio internacional en lengua española de la actual situación de la Cannabis en el mundo.

Estos avances, aunque aparentemente pequeños me generan la expectativa de que esté bien próximo el día se pueda modificar el famoso tema de Ricky Martin y en vez de ser “María, un pasito palante y otro patrás” para que todos los pasos cannábicos sean “palante”

Bienvenida Spannabis!

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