Un ex empleado de la serie denunció en la Corte Suprema de Los Ángeles juegos riesgosos, consumo de sustancias y sexo en los camarines; “lanzaban cuchillos en el set”, declaró Carl Jones.

Si había armonía en el set del drama televisivo Dr. House, ahora un ex empleado de la serie acaba de quebrarla. Carl Jones, quien formaba parte de la producción del programa, denunció en la Corte Suprema de Los Ángeles conductas ilícitas que habría tenido que presenciar en el rodaje del programa. Así lo informó el sitio TMZ.com.

Jones aseguró que detrás de bambalinas el consumo de cocaína, el sexo en los camarines y los juegos riesgosos eran moneda corriente y que él mismo fue despedido por no querer formar parte de “la conducta degenerada” de sus empleadores.

Entre los detalles que reveló Jones se encuentran las frecuentas visitas a bares de strippers, largas jornadas de borracheras y consumo de drogas y conductas riesgosas que involucraban “juegos” tales como el lanzamiento de cuchillos. Jones también contó que sus supervisores lo maltrataban a él y a otros empleados llamándolos de manera despectiva e incluso llegando al punto de apuntarles con una pistola.

El ex empleado de la serie protagonizada por Hugh Laurie intentó pedirle ayuda a los productores pero, según sus palabras, no solo nunca fue escuchado sino que además fue ingresado en una “lista negra” primero y despedido después. Jones pide un millón de dólares de compensación por el daño psicológico recibido.

Por el momento, la única respuesta a Jones provino de la NBC, quien sacó un escueto comunicado asegurando que su demanda “no tiene mérito”. Dr. House comenzará su séptima temporada en septiembre.

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