Solo 15 de las 34 provincias están “libres de opio” y el 90 por ciento se concentra en nueve, muy especialmente en Helmand y Kandahar.

   El cultivo de opio ha aumentado este año en Afganistán un 36 por ciento respecto a 2012, según revela un nuevo informe de la Oficina de la ONU sobre la Droga y el Crimen (UNODC) y del Gobierno del país centroasiático, que sigue siendo el primer productor y cultivador mundial de este narcótico.

   El área cultivada ha aumentado a las 209.000 hectáreas, muy por encima de las 154.000 del año anterior y superior incluso al ‘pico’ de 193.000 que se habían registrado en 2007, según indica el Estudio sobre el Opio de Afganistán 2013, elaborado por la UNODC y por el Ministerio Contra el Narcótico del Gobierno y difundido este miércoles por la misión de la ONU en Afganistán (UNAMA).

   El documento demuestra que solo quince de las 34 provincias del país están “libres del opio” e incluso que dos provincias del norte, Balkh y Faryab, se han unido este año a las productoras de este narcótico. El 90 por ciento de los cultivos está confinado en nueve provincias del sur y oeste de Afganistán, entre las que se encuentran las más afectadas por la insurgencia armada.

   Entre ellas destacan especialmente la provincia de Helmand, en el sur, principal productora de opio desde 2004, en la que se registra cerca de la mitad de los cultivos de todo el país y que ha incrementado la superficie en un 34 por ciento. Le sigue Kandahar, también en el sur, con un incremento en un 16 por ciento.

   En cuanto a su incidencia en la seguridad, la UNODC ha indicado que el número de víctimas mortales durante la campaña gubernamental para la erradicación del opio ha aumentado “significativamente” este año, con 143 muertos, muy por encima de los 102 de 2012. El informe ha sido publicado un día después de que las autoridades afganas destruyeran más de 20 toneladas de narcóticos ilegales, de componentes para su procesamiento y de alcohol en el marco de su campaña de erradicación del narcotráfico.

   Por otra parte, el Estudio sobre el Opio de Afganistán 2013 indica que, en contraste con el aumento de las superficies de cultivo, la producción de opio ha disminuido hasta las 5.500 toneladas, casi la mitad respecto a 2012 e inferior a las 7.400 de 2007. “El rendimiento en las principales áreas de cultivo del sur de Afganistán se ha visto afectado por el mal tiempo”, explica el documento.

IMPACTO ECONÓMICO

   Afganistán es el mayor productor y cultivador de opio en el mundo. Los periodos del año más productivos se registran entre mediados de abril y julio, dependiendo de las provincias.

   Pese a que han descendido respecto a 2012, los precios del opio (alrededor de 145 dólares por kilogramo, muy superiores a los del periodo 2006-2008, en el que los rendimientos fueron altos) siguen siendo muy atrayentes para los agricultores, los cuales han optado por el cultivo de esta planta “en un intento de apuntalar sus economías y de protegerse del incierto futuro que se presenta el próximo año con la retirada de las tropas internacionales”, ha afirmado la UNODC.

   “Junto con los beneficios que obtienen los narcotraficantes, el monto total de la economía del opio dentro de Afganistán ha aumentado significativamente, lo cual implica que la economía ilegal va a crecer aún más en comparación con la desaceleración que se prevé en la economía legal para 2014”, ha añadido. El pasado mes de octubre, el Banco Mundial advirtió de que el país se enfrenta a una desaceleración debido a la incertidumbre sobre su futuro político y sobre su seguridad.