Una veintena de organizaciones reclaman a la Generalitat que implemente un programa de dispensación de la sustancia ante la compleja situación que viven los toxicómanos por la pandemia

Más de veinte entidades que asisten a usuarios de drogas han pedido a la Generalitat de Catalunya y a la Agencia Española del Medicamento que implemente un programa de dispensación de heroína para sus consumidores ante las dificultades que están sufriendo por la Covid-19. Según estas entidades, la situación del confinamiento ha supuesto que los usuarios de drogas “sufran severamente” debido al aumento de precio y la reducción de la calidad de las sustancias, la imposibilidad de conseguir recursos económicos para pagarla y el aumento del riesgo de sobredosis. “No existe ningún precedente del momento actual, por eso se necesitan decisiones ágiles y rápidas que minimicen el sufrimiento”, aseguran en el comunicado.

Entre las entidades solicitantes están algunas de las más destacadas como la Federació Catalana de Drogodependències, Projecte Home Catalunya y la entidad ABD, que gestiona algunas de las salas de venopunción de Barcelona así como el albergue para personas con adicciones que se puso en marcha en la ciudad durante el confinamiento.

“Hay muchos estudios que demuestran que los programas supervisados de heroína funcionan”, explica Josep Rovira, director del área de drogas de la fundación ABD. “Implican una reducción del consumo de heroína de la calle, la desvinculación de la actividad delictiva para conseguir el dinero para comprarla y se registran buenas tasas de retención de estos usuarios en los programas de atención a drogodependientes”.

Según Rovira, los programas de dispensación de heroína existen desde hace 30 años y han sido exitosos en países como Suiza, Alemania, Países Bajos, Reino Unido, Canadá e incluso España, donde en Andalucía se puso en marcha un programa similar en 2001. “Todas estas experiencias remarcan que el 10% de los consumidores activos utiliza el programa”, prosigue. “Supone que todos estos usuarios entran en contacto con el sistema sanitario y pueden trabajar procesos de estabilización y programas sustitutivos con metadona”.

Según las entidades firmantes, la situación generada por el coronavirus en el mercado de la droga es una gran oportunidad para que se pongan en marcha programas de este tipo y logren atraer a los consumidores. “Podríamos acceder a una población que se inyecta opiáceos que a pesar de haber entrado en contacto con programas de reducción de riesgos todavía no han encontrado un tratamiento que se ajuste a sus necesidades”, remacha Rovira.

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Por estos motivos, las entidades firmantes piden que se instauren “por vía de urgencia” estos programas de dispensación de heroína en sus distintos formatos -oral, inhalada e inyectada- así como investigar las posibilidades de suministrar otras sustancias que puedan ayudar a paliar el “sufrimiento” de esta comunidad.

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