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La primera ministra de Nueva Zelanda admite en un debate electoral que ha consumido cannabis

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La primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern, ha admitido en un debate electoral que ha consumido cannabis. La líder del Partido Laborista se enfrentó a la representante del Partido Nacional, Judith Collins, para abordar varios temas de cara a los comicios generales que se llevarán a cabo el 17 de octubre.

Al hablar sobre el tema del próximo referéndum para decidir sobre la legalización del cannabis, Ardern confesó que ha consumido la droga “hace mucho tiempo”, pero no reveló si votará a favor o en contra del proyecto. Collins, por su parte, afirmó que nunca ha probado la hierba y que su voto será en contra.

“Tomé la decisión clara de que quiero que la gente de Nueva Zelanda decida esto y no se trate de política”, dice, mientras que su contrincante Collins dijo que nunca consumió cannabis y que votaría en contra. Los neozelandeses se encuentran divididos ante dos temas que van a ser claves y son: la legalización del cannabis y la eutanasia.

El país celebra elecciones generales el octubre tras retrasarse un mes por la pandemia de la Covid-19, y Jacinda Ardern se encuentra en pleno auge de popularidad.

Ardern, líder del Partido Laborista, se enfrenta a estos comicios en un momento récord de popularidad y su formación parte como ganador indiscutible con una intención de voto del 53 por ciento, según algunas encuesta del pasado agosto. La carismática política se convirtió en 2017, a los 37 años, en la primera ministra más joven de la historia de su país tras acordar una alianza de gobierno con los partidos Verdes y Nueva Zelanda Primero.

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La popularidad de Ardern se disparó dentro y fuera de su país por su firme y empática respuesta al atentado supremacista en dos mezquitas en la localidad neozelandesa de Christchurch, que acabó con la vida de 51 personas en marzo de 2019. Además, su gestión de la pandemia, también aplaudida internacionalmente, incluyó uno de los confinamientos más estrictos del mundo a finales de marzo cuando el país solo tenía unas 50 infecciones, lo que permitió retornar a la práctica normalidad a principios de junio.