Seguro que todos los consumidores de cannabis del mundo conocen esa sensación de sequedad, pegajosa, y pastosa que afecta a la boca después de fumar cannabis. De hecho, resulta tan inevitable que la gente, rara vez, se pregunta qué mecanismo participa en este extraño fenómeno menor, a excepción de unos cuantos investigadores que creen saber por qué se produce.

¿Cómo se forma la saliva?

El cannabis puede reducir la producción de saliva, lo que resulta en una sensación desagradable de reseco (© Kate Tegtmeyer)

En primer lugar, vamos a analizar, brevemente, el proceso de la producción de saliva. Parece que la formación de saliva implica un proceso en dos etapas: en un primer momento, las células especializadas, conocidas como células acinares, secretan un fluido parecido en composición al plasma. Después, este fluido pasa a través de los conductos salivales de camino a la cavidad oral, eliminando sodio y cloruro, y añadiendo potasio y bicarbonato, para producir la “solución hipotónica” final que se secreta en la boca.

La secreción de saliva es controlada por el sistema nervioso parasimpático, que activa los receptores en las glándulas salivales a través de los impulsos del nervio de la cuerda del tímpano. Este importante nervio comienza en el paladar y llega, a través del ganglio submandibular (el grupo de células nerviosas en la glándula submandibular), hasta el cerebro. El nervio de la cuerda del tímpano libera un compuesto conocido como acetilcolina, que es una de las principales sustancias estimulantes de la saliva del cuerpo y actúa, directamente, sobre los receptores de la glándula submandibular.

Otro compuesto importante implicado en las secreciones salivares se conoce como norepinefrina. Este compuesto es liberado por los nervios preganglionares que se extienden desde el ganglio submandibular. Actúa, directamente, sobre las células mioepiteliales que rodean las células acinares, haciendo que se contraigan, lo que entonces produce la secreción de saliva.

Los receptores CB de las glándulas salivales

El THC se une a los receptores CB, que abundan en las glándulas salivales, para interrumpir la producción saliva (© cdc.gov)

En varios estudios, se ha demostrado que el consumo de cannabis provoca sequedad oral. En 1986, un estudio sobre los efectos del cannabidiol (CBD) observó que los efectos secundarios de la administración de CDB por vía oral incluyen sequedad bucal. Desde entonces, en otros estudios diferentes, también se ha advertido la sequedad oral inducida por los cannabinoides. La sequedad oral se conoce como xerostomía a nivel científico.

Tal vez, el estudio más profundo sobre la xerostomía inducida por el cannabis, realizado hasta la fecha, lo llevaron a cabo investigadores de la Universidad de Buenos Aires, Argentina, en 2006. Dichos investigadores averiguaron que los receptores cannabinoides tipo 1 y 2 están presentes en las glándulas submandibulares, que se encuentran en la base de la boca y son responsables de la producción de 60-67% de la saliva.

Los investigadores descubrieron que el encannabinoide agonista anandamida (AEA) se une con gran afinidad a los receptores cannabinoides glandulares y bloquea la acción de la norepinefrina y de la metacolina, compuestos que inducen la saliva, lo que lleva a una disminución en la secreción de saliva. Según lo mencionado anteriormente, estos compuestos que inducen la saliva son parte del funcionamiento normal del sistema nervioso parasimpático, que a su vez es responsable de diversos procesos metabólicos relacionados con la ingesta de alimentos, el apetito y la expectativa de comida. Además, el THC es un agonista de los receptores CB, y es posible que afecte a los receptores de las glándulas submandibulares de forma parecida.

El papel fundamental del sistema endocannabinoide

Curiosamente, el estudio de Buenos Aires también concluyó que el papel del sistema endocannabinoide no se limita a bloquear las señales en las propias glándulas submandibulares. Los impulsos nerviosos que se expresan a través de la cuerda del tímpano se originan en el cerebro, y los investigadores postularon que la administración intravenosa de cannabinoides, a través de la vena femoral, ejercía su efecto principal a través de las glándulas submandibulares, pero que también pudo haber actuado sobre los receptores cannabinoides en el propio cerebro. Además, defendieron la teoría de que un mecanismo del sistema nervioso central ayuda a controlar la producción de saliva a nivel glandular.

El hecho de que el sistema endocannabinoide esté, de manera tan fundamental, implicado en la inhibición de las secreciones salivales supone que también desempeña un papel en la producción de saliva. Si un agonista o antagonista de los receptores de cannabinoides inhiben la salivación, es probable que un agonista inverso, como el cannabinoide sintético AM-251, pueda causar una inversión de este efecto y un incremento en la salivación. De hecho, el estudio de 2006 también demostró que la presencia de AM-251 en parte invertía el efecto de AEA (aunque parece que no hay consenso en cuanto a si AM-251 es un antagonista o un agonista inverso).

Qué hacer si se te seca la boca

Un agente emoliente oral, como pastillas para la garganta, puede ayudar a aliviar la sequedad bucal (© Mr. Greenjeans)

Experimentar sequedad de la boca y de la garganta después de consumir cannabis es muy frecuente, y no suele hacer falta mucho cannabis para inducir este efecto. Sin embargo, durante una sesión de gran consumo, el efecto de sequedad bucal puede aumentar hasta volverse muy desagradable, hasta el punto en que casi da igual beber agua u otras bebidas.

Si experimentas la desagradable sequedad bucal, mantener la boca hidratada mitiga el problema hasta cierto punto. Los chicles también pueden ayudar, porque la acción de mascar hace que las glándulas salivales produzcan más saliva. Del mismo modo, los alimentos que requieren masticar con energía, como los frutos secos o la cecina, también pueden ayudar a estimular la producción de saliva. Para conseguir un alivio más completo, debería bastar con el uso de un producto emoliente (una sustancia que recubre la membrana mucosa con una “película” húmeda) diseñado para uso oral. Muchos medicamentos diferentes, de venta con receta, pueden hacer que los usuarios sufran sequedad en la boca, por lo que existen numerosos productos disponibles en el mercado para combatir el problema.

En el futuro, puede que la investigación sobre la naturaleza específica del sistema endocannabinoide y sobre cómo controla el proceso de salivación nos brinde productos específicos que reviertan el efecto de la xerostomía, no sólo en aquellos que han fumado un poco de cannabis de más, sino también en las personas que sufren una serie de enfermedades (o toman ciertos medicamentos) que producen un estado permanente de sequedad bucal.

Fuente Sensi Seeds