Un hombre de Vigo que sufre una minusvalía ha sido absuelto de los cargos de cultivo de marihuana. El hombre tenía en su poder 11 plantas de marihuana que cultivaba para él mismo y que alegó que le servían para calmar los dolores que sufre debido a su enfermedad.

La Guardia Civil le había incautado estas 11 plantas que habían dado un total de 5 kilos de cannabis, motivo por el cual la Fiscalía pidió para el imputado una pena de dos años de prisión y el pago de 22.530 euros de multa. Pero la juez, sustentándose en los informes médicos y en el hecho de que no había ninguna intención de vender esta sustancia, exculpa a este hombre  porque ve acreditado que es consumidor habitual de marihuana para aliviar la patología osteoarticular crónica que sufre.

“Por los fuertes dolores que sufro me llegaron a dar morfina; la marihuana me calma más que los fármacos y también me ayuda a dormir mejor”, afirmaba ayer Xermán,  que se mostró realmente satisfecho tras la sentencia favorable. “Me tenían por traficante y he demostrado que no es así”, añade este hombre, que tiene reconocida una minusvalía del 49% por una patología que le produce limitación funcional en las extremidades, la columna y la mano izquierda.

La magistrada considera que no se ha acreditado que la marihuana intervenida estuviese destinada “para distribuirla a otras personas”. Y sí ve probado que consume habitualmente cannabis “para aliviar” su enfermedad y “mejorar su insomnio”. La Fiscalía imputaba un delito contra la salud pública del artículo 368 del Código Penal. Dos requisitos del tipo se cumplen, entre ellos la existencia de “un acto de cultivo”, pero no el tercero, el del destino al tráfico de la marihuana intervenida.

La juez argumenta que efectivamente los 4,7 kilos de cannabis que se extrajeron de las plantas son una cantidad “muy importante” que podría suponer un “indicio” de finalidad de venta. Pero no ve nada más que corrobore la tesis acusatoria. “La valoración conjunta de las circunstancias que rodeaban la tenencia de estas plantas y las relativas a la salud del acusado nos inducen a considerar factible, aunque no plenamente acreditado, que como alegó éste su destino fuera únicamente el consumo propio para aliviar los dolores que padece, lo cual no constituye infracción penal”, se afirma en el fallo.

Según el abogado defensor, “La juez se apoya en que el consumo de cannabis está acreditado por el informe forense y el de la médico de cabecera de mi cliente, y también en el hecho de que no se halló ningún instrumento de pesaje ni dinero que prueben que se dedicase al tráfico; la sentencia también establece que no se detectó un trasiego anormal de personas a su vivienda”