Oklahoma, mediante referendo popular realizado el pasado 26 de junio, ha legalizado el uso médico del cannabis, lo que lo convierte en el trigésimo estado de EE.UU. que lo hace. La ley permite a los mayores de 18 años obtener una licencia de marihuana medicinal. Los menores de edad también pueden conseguirla, pero se requiere la aprobación de dos médicos y la de sus padres o tutores legales.

Una nueva oficina en el Departamento de Salud del Estado de Oklahoma velará por el cumplimento de la normativa, incluyendo la distribución de licencias para dispensarios, cultivadores y procesadores. La medida no vincula el uso médico del cannabis a ninguna enfermedad específica, lo que probablemente facilitará su obtención para uso medicinal en comparación con muchos otros estados.

Vox del 27 de junio de 2018