Segunda parte de este artículo sobre los nutrientes imprescindibles para la floración del cannabis.


Hormonas vegetales

Las hormonas vegetales son substancias sintetizadas por las propias plantas y que actúan a muy bajas concentraciones regulando el crecimiento, desarrollo ó metabolismo del vegetal. Por lo general las hormonas vegetales son producidas en una parte de la planta y luego son trancolocadas allá donde se necesitan. Se clasifican en cinco grandes grupos: las auxinas, las citokininas, las giberelinas, el etileno y el ácido abcísico.

Para fomentar y estimular la producción de cogollos las hormonas que más nos interesan son las auxinas y las giberelinas, pero existe poca documentación respecto a su uso con plantas de maría. Las auxinas aumentan el crecimiento de los tallos, promueven la división celular en el cambium vascular y diferenciación del xilema secundario, estimulan la formación de raíces y la formación de frutos, así como promueven la síntesis de etileno (influye en los procesos de maduración de los cogollos) y favorecen la maduración de los frutos e inhibe la caida de los mismos. Las giberelinas también incrementan el crecimiento en los tallos, interrumpen el período de latencia de las semillas, haciendo que germinen, inducen la brotación de yemas y promueven el desarrollo de los frutos, al igual que estimulan la síntessis de mRNA (mensajero del RNA).

Estas hormonas suelen venir ya incorporadas en algunos de los aditivos y bioestimuladores para la floración disponibles en las Grow Shop. Estos productos contienen la concentración adecuada para nuestras plantas y son muy sencillos de usar, ya que se suelen combinar con el abono clásico de floración PK 13-14 como suplemento.

Bioestimuladores de floración

Los bioestimuladores son productos de origen natural que estimulan y promueven los procesos metabólicos de las plantas según el estadio en el que estas se encuentren. En el mercado existen bioestimuladores para el crecimiento de las raíces y de las plantas, para aumentar sus autodefensas o biodefensas contra enfermedades y plagas, y para potenciar y estimular la floración y la producción de frutos. Nos centraremos en estos últimos al ser la floración el tema que nos ocupa.

Los bioestimuladores para la fase de floración aumentan y optimizan la absorción de fertilizante por parte de las plantas, dando lugar a flores más gruesas, compactas y de sabor más dulce. Aumentan el tamaño de las hojas y mejora el proceso de fotosíntesis. Promueven y facilitan la producción de terpenos y cannabinoides precursores de la biosíntesis del THCA (Ácido Tetrahidrocannabinólico). Aumentan la resistencia natural de las plantas frente a las enfermedades y el estrés, e incrementan la cosecha estimulando la producción final de THC. Los mejores bioestimuladores, además, reducen el contenido de fertilizante en los tejidos de las plantas aumentando la calidad y cantidad de cosecha al producir flores.

Algunos productos “explosivos”, como el aditivo Delta 9 de la marca Cannabiogen incrementan la actividad enzimática y proteínica determinante para la biosíntesis de los cannabinoides, especialmente de THC (Acción coadyuvante específica como cofactor en la catálisis enzimática del THCA). Delta 9 además proporciona de forma natural más de 60 macro y micronutrientes, hidratos de carbono, aminoácidos y promotores del crecimiento que incrementan el rendimiento, la floración, la calidad y el vigor en la cosecha. Delta 9 proporcionan un aumento de un 25% en los niveles de resina y un 30% de rendimiento en la floración.

Otros como el Bio Booster del fabricante GHE (General Hidroponics Europe), “Bio Bloom”, activan los micro-organismos del suelo, estimulando así la circulación y absorción de las substancias nutritivas. Otras de sus propiedades específicas es la reubicación de los elementos nutritivos en la planta, escogiendo aquellas partes que tienen más carencias. Al asegurar un reparto nutritivo armonioso, aumenta en más del 20% el poder de absorción y de crecimiento de las plantas. Aumentando su inmunidad natural y permitiendo una mejor resistencia a las enfermedades.

Top Max de BioBizz es un potenciador de floración orgánico, que estimula la división de células durante floración y aumenta la producción del transporte de azucares en la flores consiguiendo cogollos más grandes con sabores, aceites y aromas más intensos. Bioheaven es otro Bioestimulador de BioBizz, un potenciador de energía para plantas. Los potentes L-amino-ácidos que contiene son extraídos de soja orgánica y de otras fuentes proteínicas biológicas vía hidrólisis y fermentación enzimática. BioHeaven libera a la planta de toxinas acumuladas durante los periodos de tensión, repone y repara la clorofila, y re-estimula la planta en general.

Antes de comprar cualquiera de estos productos consulta en tu Grow Shop de confianza acerca de cuál se adapta mejor a las necesidades de tus plantas.


Enzimas y aditivos naturales

Se llaman enzimas a las sustancias de naturaleza proteica que catalizan biológicamente las reacciones químicas (siempre que sea termodinámicamente posible). A las reacciones mediadas por enzimas se las denomina reacciones enzimáticas. Las encimas son producidas básicamente por los microorganismos y bacterias que habitan en el suelo, aunque las plantas también las producen pero en menores cantidades. Su función es acelerar las reacciones ya que casi todos los procesos en las células necesitan de las enzimas para que ocurran en tasas significativas. La acción de estas proteínas acelera el aprovechamiento de moléculas orgánicas presentes en el suelo. En el caso de los vegetales, la rotura de cadenas orgánicas y macromoléculas facilita su absorción por medio de las raíces. Las enzimas mejoran el intercambio catiónico del suelo (capacidad del suelo para mantener e intercambiar iones) y eliminan los restos de raíces muertas y las acumulaciones de sales en el medio.

Las enzimas también se añaden a los abonos y a los aditivos para acelerar la actividad biológica y la toma de nutrientes por parte de las raíces. Las enzimas ven su actividad favorecida o limitada en función de las condiciones del ambiente (PH, EC, aireación y textura del suelo, etc…). El uso de enmiendas orgánicas ricas en enzimas a lo largo del cultivo nos asegurara un sustrato en óptimas condiciones mejorando notablemente la absorción de nutrientes por parte de las raíces de las plantas. Cuando usemos enmiendas ricas en enzimas conviene medir y corregir los niveles de PH del caldo de riego (5,8-6,6) y asegurarnos que estos sean los adecuados para el cultivo.

Los hongos micorriza se encuentran de forma habitual en la naturaleza ya que establecen una relación simbiótica con las raíces de las plantas y las ayuda en la absorción de fósforo. Aproximadamente el 90% de todas las especies vegetales viven en simbiosis con una gran cantidad de hongos del suelo. El micelio de los hongos micorriza funciona como un sistema de absorción que se extiende por el suelo y es capaz de proporcionar agua y nutrientes (nitrógeno y fósforo principalmente) a la planta y proteger las raíces contra algunas enfermedades. El hongo por su parte recibe de la planta azúcares provenientes de la fotosíntesis, básicamente almidón. El efecto más importante que producen las micorrizas en nuestras plantas es el de incrementar la absorción de nutrientes y agua. Lo que se traduce en un mayor desarrollo, tanto en crecimiento como en floración, y un aumento en el rendimiento de la cosecha gracias, como decíamos antes, a la mejor asimilación del fósforo por parte de las plantas.

Los hongos Trichoderma, al igual que los hongos micorrizas, colonizan la zona de las raíces expulsando a los hongos y microorganismos patógenos para vivir en simbiosis con las plantas. Estimulan el crecimiento de las raíces de las plantas y su resistencia al estrés. Este hongo es un organismo dominante en los suelos, debido a su naturaleza agresiva y su capacidad metabólica para competir con la abundante microflora circundante. Al introducir en el suelo algún producto con este hongo aumentamos la tolerancia de las plantas a diferentes tipos de stress (temperaturas y humedad extrema, exceso de salinidad, falta de nutrición etc…) y las protegemos de enfermedades del suelo producidas por hongos patógenos como el Pythium o el Fusarium.

Algunas bacterias han demostrado una gran capacidad en la fijación biológica de nitrógeno libre y no simbiótico. Estas bacterias elaboran una serie de metabolitos como vitaminas, enzimas y otros compuestos beneficiosos para la planta. Estos nutrientes estimulan el crecimiento y desarrollo de las plantas. Estas bacterias además tienen una importante función bio-fungicida que controla mediante mecanismo antibiosis los hongos fitopatógenos del suelo como Alternaria, Fusarium, Phytophtora, Rhizoctomia y Sclerotium.

Actualmente podemos encontrar en las Grow Shop unas perlas de bacterias, de la marca BactoFil. Estas perlas de bacterias se componen de siete familias de bacterias(Producto Microbiológico): Azospirilium Lipoferum, Azotobacter Vinelandii, Bacillus Megaterium, Bacillus Circulans, Bacillus Subtilis, Pseudonomas Fluorescens y Micrococus Roseus. Este coctel de bacterias cumple diversas funciones como estimular el crecimiento de la planta y mejorar las condiciones nutricionales y ayudan a solubilizar el fósforo del suelo, transformándolo en asimilable para estas. El resultado es una mayor floración y fructificación.