Las ventajas de los suelos ricos en microorganismos beneficiosos
Este reportaje trata sobre cómo los microorganismos convierten un suelo yermo en un sustrato rico y, sobre todo, vivo. Las plantas que os mostramos son de una cosecha cuyo jardinero tenía que cosechar antes de final de septiembre por diferentes motivos. Además de recurrir a genéticas índicas, utilizó los microorganismos para esta causa además de otras que, a continuación, os contamos. Alimenta tu suelo y no tus plantas es la máxima que siguió en todo momento y que son la base del cultivo biodinámico inventado por los vedas y su gloriosa cultura.

Un suelo vivo es un suelo repleto de bacterias y microbios de distintos tipos. La mejor forma de comprobar la riqueza de cualquier suelo es hacer un buen agujero. Si contiene muchas lombrices es de magnífica calidad. Si no encuentras ninguna…¡malo! Y si hay lombrices también hay microorganismos; lo que se conoce en botánica como microfauna.

Los suelos, incluso los peores (a no ser que estén completamente calcinados) contienen minerales, estiércol de insectos, malas hierbas que al morir aportan materia orgánica, y en general algunos nutrientes para las plantas. Pero vamos a ponernos en el caso de un suelo que tenga muy pocos. O sea: un suelo pobre pero no completamente machacado. Aunque también es cierto que, si aportáramos microorganismos a un suelo muerto, le devolveríamos la vida.

Si plantáramos una variedad de cannabis cualquiera en uN suelo pobre, ésta podría salir adelante, pero la marihuana que obtendríamos no sería de gran calidad. Eso lo sabemos todos así que no hay nada más que añadir. Sin embargo, ¿qué pasaría si a ese mismo suelo le añadiéramos microfauna, le inoculáramos microorganismos? La cosa cambiaría radicalmente.

Pero antes de continuar hemos de hacer una importante aclaración que, además, es un error muy frecuente entre incluso agricultores avezados. Es frecuente ver cómo éstos añaden estiércol compostado a sus cosechas en la creencia de que es fantástico para sus plantas. Esto es verdad a medias. Veamos por qué. Efectivamente estos compostajes tienen una enorme variedad de microorganismos. La mayoría son muy beneficiosos para las plantas pero no nos engañemos: también los hay patógenos, muy perjudiciales.

El jardinero que nos presenta sus plantas en este reportaje utilizó un producto a base de microorganismos llamado Advance, de la marca Factor Humus. ¿Por qué éste? Precisamente por lo que acabamos de decir. Si utilizas microorganismos para tus plantas, lo cuál es el mayor favor que les puedes hacer, asegúrate de que sea de una marca de calidad que se dedique a criar cepas específicas y beneficiosas, eliminando todas las patógenas. ¿Cuáles son las beneficiosas y cuáles las patógenas? No podemos enumerarlas todas ni mucho menos ya que convertiríamos este artículo en un tratado de microbiología de más de mil páginas. Pero al menos vamos a estudiar algunas de los que se utilizaron en esta cosecha.

Evidentemente, la firma que comercializa el Advance no menciona todos los microorganismos que contiene su producto, ya que este es su gran secreto. Pero sí sabemos que contiene 50 cepas diferentes, todas beneficiosas y ninguna patógena. Hablamos de Bacillus thurigiensis, subtilis, streptomyces, actiomicetos, Tricoderma y así hasta cincuenta.

Los microorganismos ingieren la materia orgánica y mineral que van encontrando y después la defecan, como todo ser vivo tras haber comido. Pero la enorme ventaja, entre muchas más de esta actividad, es que, al defecar, producen nutrientes en un formato mucho más asequible para las raíces de la planta. Es como si los “quelatara” y de esta manera se asimilan al instante.

Una de las grandes ventajas de esta forma de cultivar es la formación de micorrizas. Las micorrizas son hongos que se asocian con las raíces de la planta de forma simbiótica. Llegan mucho más lejos que las propias raíces (son como extensiones de éstas) absorbiendo nutrientes que transmiten a la planta. Podríamos decir que es como si las raíces tuvieran unos brazos extensibles que alcanzan hasta dónde no podrían llegar de ninguna manera sin su ayuda. Imaginad lo que supone tal ventaja en un cultivo en tierra madre.

Algunas de estas bacterias beneficiosas tienen relaciones antagónicas con las bacterias putrefactotas. Por ejemplo la inhibición de Erwinia sp se debe al efecto de la nisina, que es un antibiótico producido por ciertas bacterias presentes. Es demasiado frecuente ver cultivos que han sido regados en exceso (uno de los fallos más frecuentes en cannabicultores noveles). Este exceso conlleva putrefacción radicular. Las bacterias neutralizan el proceso inmediatamente. Es más: no permiten que llegue a suceder. Pero si sucediera por falta del uso de microbacterias, siempre podríamos añadirlas después y veríamos cómo el problema quedaría neutralizado.

Ciertos microorganismos son capaces de hacer mucho más soluble el fósforo y otros suprimen de raíz el maldito Fusarium sp, otra de las pesadillas del cultivo de cannabis.

En general se podrían enumerar las ventajas del cultivo a base de inoculación de cepas de microorganismos beneficiosos de la siguiente manera:

       Favorece la formación de micorrizas

       Facilita el enraizamiento y mejora el desarrollo radicular

       Evita el estrés reduciendo la crisis por transplante, descenso de temperatura o presencia de parásitos

       Neutraliza la presencia de contaminantes

       Incrementa la producción

       Adelanta la maduración, una de las principales razones por las que nuestro jardinero recurrió a este método

       Disminuye la clorosis

       Aumenta la aparición de yemas florales

       Aumenta los cogollos y mejora sus propiedades organolépticas además de aumentar el contenido de azúcares

       Mejora el intercambio gaseoso

       Aumenta la oxidación de materia orgánica y por consiguiente la entrega de nutrientes en formas químicas que las plantas pueden asimilar con suma facilidad

       Suministra enzimas muy beneficiosas

       Mejora las características estructurales del sustrato desligando los arcillosos y agregando los arenosos (fantástico para cultivo de guerrilla o en tierra madre)

Veamos ahora algunos de los microorganismos que contiene el producto usado por nuestro jardinero para entender mejor sus beneficios y forma de proceder dentro de nuestros suelos.

El hongo tricoderma, uno de los mejores microorganismos, juega un papel importantísimo en los cultivos. El género tricoderma es un Deutoromiceto perteneciente al grupo de los Hifomicetos y se caracteriza porque se desarrolla muy rápidamente y emite gran cantidad de esporas verdes. Al introducirlo en nuestros sustratos, las cepas de tricoderma germinarán y desarrollarán un micelio óptimo y necesario para actuar contra los patógenos que estén presentes o que puedan llegar a aparecer. El tricoderma tiene unos pelillos (llamados hifas) que rodean los patógenos y lo neutralizan ya que emiten antibióticos. ¡Visto en un microscopio es fascinante! Es como una película de aliens machacando a otros aliens malvados.

Con este hongo se solubilizan también mejor todos los abonos que podamos usar en nuestro cultivo y además contribuye a un desarrollo mayor de nuestras plantas, ya que ayudan a un desarrollo radicular espectacular en profundidad. De esta manera los cultivos son mucho más resistentes a la sequía al encontrarse las raíces a mayor profundidad. Los que cultivan en el suelo o guerrilla lo apreciarán especialmente. Y además, las plantas cuyas raíces han sido colonizadas por tricoderma, requieren hasta un 40% menos de fertilizante nitrogenado en comparación con las que no lo han sido. Una vez más, decimos que hay que ver las ventajas de esto para el cultivo en suelo o de guerrilla.

El Streptomyces griseoviridis es una bacteria que impide que ciertos hongos causantes de enfermedades de las plantas las infecte. Es un enemigo natural de muchas enfermedades bacterianas causadas por los géneros erwinia, pseudomonas, ralstonia y xanthomonas, además de reducir la incidencia de nematodos.

Actúa de dos maneras. Una, colonizando las raíces de las plantas antes que otros organismos patógenos lleguen a ellas y privándoles así de espacio y alimento. Y otra es produciendo sustancias químicas que atacan a los hongos dañinos (como por ejemplo el antibiótico estreptomicina, que es altamente bacterio tóxico)

Bacillus thuringiensis (Bth) es un bacilo gram-positivo que produce durante la esporulación un cristal de proteína tóxico para insectos plaga. Cuando el cristal es ingerido por un insecto plaga en su fase larvaria llega a su intestino medio, se disuelve por la acción de los jugos intestinales y le produce una deshidratación severa que finalmente la causa la muerte.

El Bacillus subtilis previene la germinación de esporas de hongos patógenos, compite por el sustrato de la rizosfera y filosfera con los patógenos de las plantas y además produce antibióticos del tipo Bacylesin e Iturín que son altamente fungitóxicos. Pero además, al establecerse en el sistema radical lo protege y estimula la absorción de nutrientes. Una vez instalado en raíces y hojas induce a la planta a producir fitoalexinas que le dan resistencia al ataque de hongos, bacterias y nematodos patógenos.

Los microorganismos beneficiosos generan un mecanismo de supresión de insectos y enfermedades en las plantas de cannabis ya que inducen su resistencia sistémica. Aumentan y multiplican exponencialmente la resistencia y germinación de sus semillas por su efecto hormonal, similar al del ácido giberélico. Aumentan el vigor y crecimiento de tallo y raíces, desde su germinación hasta el estadio de plántulas por su efecto como rizo bacterias promotoras del crecimiento vegetal e incrementa notablemente las posibilidades de supervivencia de las plántulas.

También incrementan la calidad y tamaño de los cogollos por sus efectos hormonales en zonas merismáticas e incrementan la capacidad de fotosíntesis de las hojas. ¡Ahí es nada!

Hemos intentado hacer un resumen para que una materia tan compleja pueda ser entendida por todos y no sólo por los botánicos profesionales. Esperamos haberlo conseguido con este breve resumen aunque, como decíamos al principio, si lo hiciéramos en profundidad pasaríamos de las 1000 páginas.

Los cogollos que os mostramos pertenecen a seis variedades de plantas que fueron tratadas, como ya hemos dicho, con Fh-Advance en dos ocasiones a lo largo de su corta vida (se germinaron en julio y se cosecharon a finales de septiembre). Las semillas también fueron germinadas en agua con el mismo producto disuelto. La primera vez fue a la semana de su corta vida, cuando las plántulas apenas levantaban 10 centímetros. Y la segunda justo antes de iniciar la floración, el 15 de agosto. Al llegar la floración fueron abonadas en dos ocasiones con Fh-Plenus cuyo N P K es de 3,0-2,-6,0. Es un fertilizante orgánico que incrementa la actividad bioquímica de los microorganismos que fueron aportados con el Advance. Es especialmente beneficioso para lograr cogollos como piedras y de un sabor muy dulce.¡Y nada más!

Es increíble ver cómo la aportación de microorganismos beneficiosos reduce las necesidades de fertilización de las plantas. Alimentando propiamente nuestro suelo no tenemos que preocuparnos mucho más. Un suelo en perfecto estado y sobre todo, vivo, nos dará plantas absolutamente perfectas sin riesgos de excesos de fertilización, enfermedades y plagas.

Hasta la próxima.

Marqués de Esquilache texto y fotos