El consumo de cocaína ha descendido por primera vez en España. Así lo revela la Encuesta Domiciliaria sobre Alcohol y Drogas en España (Edades) 2009-2010, presentada ayer por la ministra de Sanidad, Política Social e Igualdad, Leire Pajín, junto a la delegada del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, Nuria Espí.

En concreto un 1,2 por ciento de la población de entre 15 y 64 años ha consumido esta droga en el último mes, frente al 1,6 por ciento de 2007 y el 1,3 por ciento de 2001. Sin embargo, a pesar del descenso, España es, tras Reino Unido, el segundo país de Europa en el que más cocaína se consume.

Las drogas de síntesis continúan su descenso, con prevalencias inferiores al 1 por ciento para el consumo en el último año. Asimismo, desciende el consumo de sustancias hipnosedantes con respecto a 2007.

Con respecto a la heroína su consumo se mantiene estable y se retrasa en 1,2 años la edad de inicio.

Alcohol, tabaco y cannabis

Frente a los descensos anteriores, aumentan el consumo de cannabis, alcohol y tabaco. El cannabis es la sustancia ilegal de mayor consumo. Casi un tercio de la población lo ha probado alguna vez en la vida. El consumo diario aumenta, pasando de un 1,7 por ciento en 2007 a un 2 por ciento en la última encuesta.

El 63,3 por ciento de la población ha consumido alcohol en el último mes y un 11 por ciento  lo ha hecho  a diario (frente a un 10,2 por ciento de 2007). El 14,9 por ciento de los encuestados reconoce que ha consumido alcohol en forma de «atracón» (cinco o más bebidas alcohólicas en una sola ocasión) en el último mes y un 18,4 por ciento se ha emborrachado «hasta diez veces» durante el último año, comentó Leire Pajín.

Esta forma excesiva de consumir alcohol es mayor entre los hombres que entre las mujeres, quienes en líneas generales «cuadruplican el consumo en casi todas la drogas excepto en las sustancias hipnosedantes, donde las mujeres presentan un mayor consumo», afirmó Leire Pajín.

En cuanto a las causas del incremento del consumo de alcohol, la titular de Sanidad lo achacó a la percepción de un menor riesgo y  daño para la salud con respecto a otras drogas. Los encuestados veen perjudicial para su salud consumir cinco o seis cañas a diario, pero no ve mal que esas copas se tomen durante los fines de semana. El tabaco también ha registrado un aumento, ya que el 31,8 por ciento de los entrevistados consume tabaco a diario, frente al 29,6 por ciento de 2007. Una situación que Pajín confía en que «mejore con la nueva Ley Antitabaco».

Con respecto a la edad de comienzo, el inicio más precoz se da en el consumo de tabaco y alcohol, que se sitúa de nuevo en los 16 años. Por edades, las prevalencias de consumo son mayores en el grupo de 15 a 34 años. Además, el 50 por ciento de los consumidores lo son de dos o más drogas. Por lo general, los encuestados creen que ha aumentado la facilidad en España para conseguir drogas y piensa que una de las soluciones más eficaces para evitar el problema radica en formar a los niños en la escuela.

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