La iniciativa sobre la legalización del consumo recreativo de la yerba tiene el apoyo del cofundador de Napster, Sean Parker, y de otros empresarios adinerados.

La campaña para lograr que California se convierta en otra entidad de Estados Unidos que permita el uso recreativo de la mariguana dio otro paso importante.
 
Hoy se presentó ante el Estado una versión prometedora del texto que debería incluir la papeleta electoral del año entrante sobre la legalización del consumo recreativo de la yerba.
 
La propuesta es una de las más de diez presentadas en California con vistas a los comicios de noviembre de 2016.
 
Sin embargo, los observadores consideran que la llamada “Ley para el Consumo de Mariguana entre Adultos” tiene mayores posibilidades de concretarse debido a los considerables recursos, relaciones políticas y credibilidad profesional de quienes la apoyan.
 
La iniciativa tiene el apoyo del cofundador de Napster, Sean Parker, y de otros empresarios adinerados, así como de prominentes grupos activistas.
 
“Creemos que este esfuerzo tiene el respaldo y los recursos para emprender una campaña exitosa a favor del consumo responsable entre los adultos”, dijo el director ejecutivo de la Asociación de la Industria del Cannabis en California, Nate Bradley, cuya organización apoya la medida.
 
Según la reforma, se permitiría a los adultos a partir de 21 años comprar 28 gramos (una onza) de mariguana y productos que contengan mariguana en tiendas minoristas autorizadas, así como cultivar hasta seis plantas de la yerba para consumo personal con fines recreativos.
 
El Estado tendría autorización para cobrar un impuesto de 15 por ciento a las ventas de cannabis, sea para uso médico o recreativo, según la iniciativa.
 
Cuatro personas que trabajaron en la iniciativa dijeron que el proceso de elaboración de la iniciativa y el trabajo inicial para reclutar patrocinadores y armar un equipo de campaña fue liderado por Parker, cofundador de Napster y primer presidente de Facebook.
 
Esas personas solicitaron el anonimato porque no estaban autorizadas a discutir la participación de Parker o a nombrar a los otros empresarios, que se prevé financiarán la campaña, hasta que un comité oficial comience a recaudar fondos y esté obligado a cumplir con las leyes de transparencia del Estado.