Grandes empresas y pequeños emprendedores se han lanzado a conquistar el mercado del cannabis: Uriach, Almirall o Juan Abelló se disputan un negocio que puede llegar a mover hasta 175.000 millones en 2026

Algunas consultoras señalan que el mercado del cannabis puede llegar a mover 50.000 millones de euros en 2026, otras suben la apuesta hasta 175.000 millones. El cannabis se ha convertido en un nuevo producto a explotar en el sector de la salud y los inversores y empresas del sector empiezan a tomar posiciones. Pequeños emprendedores, fondos de inversión como Torreal y empresas farmacéuticas como Uriach y Almirall se están lanzando a conquistar el mercado. La lucha ha empezado.

La Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (Aemps) permite la producción de cannabis con fines médicos y científicos a cuatro compañías: Cáñamo y Fibras Naturales, Linneo Health, Oils4cure y Cannabinoids Spain. En total, entre 2018 y 2019, la entidad gubernamental ha autorizado un total de cuatro hectáreas para el cultivo de cannabis, según informó el Gobierno de Pedro Sánchez en una respuesta parlamentaria.

Linneo Health, la apuesta de Juan Abelló                                                                            

Linneo Health, con sede en Madrid, es la única compañía farmacéutica que tiene un producto preparado y puede presumir de tener cierta ventaja sobre sus competidores en España, ya que fue la primera que consiguió la licencia.

La firma nació en 2018 tras la venta de Alcaliber al fondo GHO. Hasta entonces Alcaliber estaba controlada por Torreal, la compañía de Juan Abelló, y Sanofi. Alcaliber ha sido una de las mayores compañías a escala mundial en producción de morfina, con un 27% de la cuota global. Sin embargo, el negocio de la compañía menguó debido a la crisis de los opiáceos.

La venta de Alcaliber en 2018 fue el punto de partida para que Torreal y GHO pusieran en marcha Linneo. Alcaliber fue la primera empresa en España que consiguió en 2016 la licencia de la Aemps para cultivar y vender cannabis medicinal en España, una licencia que traspasó a Linneo tras fundar la compañía.

Linneo Health, participada en un 60% por GHO y en un 40% por Torreal, cuenta con una capacidad para la producción de flores de cánnabis de cuatro hectáreas repartidas entre Toledo, Albacete y Ciudad Real. Se espera que en 2020 lance su primer producto, según han confirmado fuentes de la empresa.

La compañía, que cuenta con acuerdos comerciales internacionales para el suministro de cannabis medicinal, facturó 58,7 millones en 2018, un 3,9% menos que en 2017, cuando llegó a los 61 millones de euros, y cerró el año con unos beneficios de 9,7 millones y un ebitda de 12,7 millones.

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El consejero delegado de Linneo Health, Jose Antonio de la Puente, es el mismo que ha dirigido Alcaliber desde 2004. Antes de llegar a los puestos directivos, ejerció como asesor jurídico de Torreal, la empresa de Juan Abelló.

Por otro lado, el fondo GHO se dedica a financiar otros proyectos relacionados con el mundo de la salud. Está dirigido por Mike Mortimer, quien fundó el fondo en 2014. La carrera de Mortimer está relacionada con esta industria ya que antes de fundar GHO, ejerció de consejero de Huya Bioscience International, una farma estadounidense. 

Cáñamo y Fibras Industriales, la mina de oro de tres jubilados

Cáñamo y Fibras Industriales, conocida como Cafina, también consiguió la licencia para cultivo con fines médicos por parte de la Aemps en 2018. La start up, fundada en Alicante en 2015, nació para dedicarse a la investigación de los usos industriales del cáñamo y la marihuana. Fue fundada por tres docentes jubilados: Joaquín Parra, Eladio Aniorte y Jose Luís Ortiz.

En abril de 2019 la compañía fue absorbida por Canopy Growth para convertirse en su filial en España. No ha trascendido el importe de la operación. La multinacional canadiense, dedicada a producir productos con cannabis, cuenta con una capitalización en bolsa de 20.000 millones de dólares (18.000 millones de euros).

Según las últimas cuentas registradas, Cafina facturó 19.473 euros en 2018, con unas pérdidas de 87.785 euros. Este resultado se dio en un año en que la compañía estaba realizando inversiones para conseguir la licencia por parte de la Aemps.

De momento, la producción de Cafina es pequeña. Según las cifras aportadas por Canopy Growth, la firma alicantina sólo contaba con un invernadero de apenas 150 metros cuadrados. No obstante, desde la multinacional canadiense aseguran que inyectarán capital para expandir el negocio en España. El consejero delegado de Cafina, Xavier Delas Martínez, seguirá al frente de la compañía, según aseguran desde Canopy.

Cannabinoids Spain, la entrada de Países Bajos en España

Otra compañía con licencia para cultivar cannabis es la andaluza Cannabinoids Spain, que recibió la autorización de la Aemps en julio de 2019. La empresa, que opera bajo el nombre comercial de Sanoid, forma parte de Boti Holding, una compañía holandesa con más de 25 años de experiencia.

Sanoid se ha asociado también con Phyloplant Research y Primor, dos compañías que llevan una década en la investigación genética de cannabis. De momento, la empresa no ha empezado a producir cannabis, pero afirman que en 2020 empezará la producción en un invernadero localizado en la provincia de Sevilla y espera lanzar los primeros productos a lo largo del cuarto trimestre de 2020.

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El consejero delegado de la compañía es Harry Wildschut. El directivo se ha dedicado a industrias tan diversas como la óptica o la impresión para medios, hasta que en 2017 llegó a Philoplant Research, la compañía asociada con Sanoid.

La última compañía que tiene licencia para operar es Oils4cure, una pyme afincada en el barrio de Aluche, en Madrid. Apenas hay información disponible sobre esta empresa y de sus fundadores, y no tiene cuentas depositadas en el Registro Mercantil.

Sin licencia, pero vendiendo

La Aemps está haciéndose de rogar para conceder las licencias. En 2017, había recibido hasta 160 solicitudes para poder cultivar cannabis con fines comerciales, según expuso el Gobierno en una respuesta parlamentaria. Sin embargo, en 2020, sólo cuatro empresas pueden hacerlo.

En este sentido, algunas farmacéuticas han decidido saltarse este paso y comprar la materia prima a terceros países. Es el caso de Uriach, que en febrero de 2019 empezó a comercializar la crema Cannabix CBD. Las ventas del producto han superado en cinco veces las previsiones de la compañía, y, según aseguran desde Uriach, esperan aumentar un 40% las ventas en 2020. De momento, Cannabix CBD tiene el 75% de la cuota de mercado de productos cannábicos en las farmacias españolas. El éxito ha sido tal que la compañía asegura que sacará un producto nuevo en 2020.

De la misma forma, otras farmacéuticas están trabajando para lanzar productos que contengan cannabis. Es el caso de Máyla Pharmaceuticals, que, según explican fuentes farmacéuticas a PlantaDoce, sacará un producto con el principio activo de la planta entre febrero y marzo de 2020.

Sin embargo, los productos de Uriach y Mayla sólo contienen CBD y menos de un 2% de THC, la cantidad máxima que puede tener la planta para ser comercializada sin restricciones de la Aemps. De momento, en España hay dos medicamentos que contengan tanto THC como CBD: Sativex, que ya se comercializa contra la esclerosis múltiple, y Epidolex, que se empezará a comercializar próximamente para combatir la epilepsia.

Ambos medicamentos son de GW Pharmaceuticals, una farma inglesa que nació en 1998 por dos doctores que tenían el objetivo de desarrollar fármacos con cannabis. Sus medicamentos en España los distribuye Almirall. La compañía española ha visto como las ventas de su tradicional bestseller, el Almax, han sido inferiores a las del recién llegado Sativex.

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