Los jóvenes hispanos de secundaria pueden ser más propensos a fumar, beber o usar marihuana que sus compañeros de otras razas y etnias, según revela un estudio publicado hoy en el Journal of Studies on Alcohol and Drugs.

El estudio analizó los hábitos de 5.500 adolescentes de séptimo y octavo grado en 16 escuelas de California y encontró que los adolescentes hispanos habían utilizado estas sustancias más que sus pares.

Por el contrario, los estudiantes asiáticos fueron los que menores índices de consumo presentaron en comparación con los estudiantes hispanos, los blancos y los afroamericanos.

Del total de alumnos consultados, el 22 por ciento reconoció que habían tomado alcohol alguna vez, el 10 por ciento haber fumado tabaco, y el 7 por ciento marihuana.

En el caso de los estudiantes hispanos, el 26 por ciento dijo que habían tomado alcohol, comparado con un 21 por ciento de estudiantes afroamericanos, el 18 por ciento de los blancos y el 10 por ciento de los asiáticos.

El estudio encontró que los motivos por los que los adolescentes consumen estas sustancias también varía según la raza y la etnia.

Entre los jóvenes hispanos, por ejemplo, predominaron los factores personales como su confianza en su capacidad para “decir no” ante el ofrecimiento de algún compañero o amigo.

Por el contrario, en el caso de los asiáticos descubrieron una gama más amplia de factores relacionados con las bajas tasas de consumo, como el respeto por sus padres y las menores tasas de consumo de estas sustancias en sus hermanos mayores y compañeros.

El objetivo de este estudio era conocer algunas cuestiones que ayuden a los expertos a mejorar los programas de prevención del consumo, explicó Regina A. Shih, Ph.D. del grupo RAND Corporation, que ha hecho la investigación para el Instituto Nacional contra el abuso de las drogas y el alcohol.

Según la experta, la mayoría de los planes para prevenir el consumo juvenil “no han sido realmente adaptados culturalmente”, explicó Shih.

En este sentido, señaló la necesidad de talleres donde los niños aprendan a resistir la presión de fumar, beber o usar drogas, uno de los factores vinculados a las altas cifras de la tasa de estudiantes hispanos.

Asimismo, los expertos recomendaron la difusión de proyectos que fomenten la comunicación positiva entre padres e hijos y que promuevan la sensación de responsabilidad desde la infancia.

“Es importante que los padres sean conscientes de que muchos jóvenes se inician en el consumo de sustancias durante los años de escuela media, y los padres pueden ayudar a los adolescentes a tomar decisiones más saludables haciendo un seguimiento de sus actividades y hablar con ellos sobre estos temas”, dijo Shih.

Fuente