La ciudad sigue a otras como Girona o San Sebastián y regulariza la instalación de este tipo de establecimientos
Son incompatibles con actividades como la restauración, deberán estar a 300 metros de los colegios y estar cerrados a las diez de la noche

El Ayuntamiento de Alicante ha dado finalmente el visto bueno a la ordenanza que regulará la instalación de clubes de cannabis en la ciudad. El consistorio se suma así a otras localidades como Girona o San Sebastián, donde en su día ya se aprobó un reglamento para dar encaje a este tipo de establecimientos que se encuentran en un limbo legal.

Tal como adelanto este diario, esta ordenanza tiene un formato puramente urbanístico. En ella se especifica que la apertura de un local de estas características se tramitará de manera similar al de una oficina, es decir, que bastará con una declaración responsable para ejercer la actividad.

La principal diferencia está en que el departamento de Urbanismo tendrá que emitir un informe previo para determinar si la ubicación elegida permite este tipo de sedes. De hecho, los clubes tendrán que instalarse en plantas bajas y a 300 metros de cualquier espacio libre público o privado: parques urbanos, áreas ajardinadas, parques deportivos y espacios libres deportivos equipados.

Asimismo, deberán respetar un perímetro de 300 metros de equipamientos culturales docentes, sanitarios, sociales, asistenciales, deportivos y religiosos. Finalmente, entre dos sedes tendrá que haber un kilómetro de distancia como mínimo.

El Ayuntamiento de Alicante excluye del ejercicio de actividad los espacios de suelo rústico y aquellas parcelas calificadas en el planeamiento como áreas de planeamiento diferido. Estos requisitos eliminan la posibilidad de instalar clubes de cannabis en las partidas rurales. Tampoco se podrán abrir en enclaves de segunda residencia, viviendas unifamiliares (chalets) o zonas de edificación abierta (que son básicamente urbanizaciones).

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En cuanto al acondicionamiento de los establecimientos, estos tendrán la obligación de instalar en los locales elementos de ventilación artificial (no valdrá únicamente con ventanas) para airear las habitaciones. Está prohibido hacer publicidad exterior de la actividad, su actividad será incompatible con la restauración ni podrán estar abiertos más allá de las diez de la noche.

Además, el consistorio también tiene previsto mantener un control sobre las prácticas que se realizan dentro del local. Para ello, se obligará a quienes soliciten licencia a firmar un «código» cuyo incumplimiento podría suponer al cierre del establecimiento.

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