CatFAC y Fedcac rechazan la distancia mínima de los clubes con equipamientos y que la norma sea retroactiva

Las dos principales agrupaciones de entidades cannábicas presentaron ayer un documento de alegaciones al Plan Urbanístico que presentó el exalcalde de Barcelona, Xavier Trias, la víspera del arranque de la campaña electoral y que de aplicarse, comportaría el cierre del 80% de los clubes cannábicos de la ciudad. Las alegaciones llegan dos días antes del fin del plazo, un plazo que el actual consistorio de la alcaldesa Ada Colau prolongó un mes al entender que no había tiempo para debatir la cuestión y quería “revisarla bien“.

Las alegaciones de las federaciones CatFAC y Fedcac se refieren a la falta de proceso participativo en la elaboración del plan urbanístico y cuestionan que el plan dicte que no puede haber locales de consumo de cannabis a menos de 150 metros de equipamientos o espacios privados donde sea frecuente la presencia de menores. Además, consideran que va contra la ley que el plan sea retroactivo y que afecte también a los clubes que tenían solicitudes de apertura en marcha.

Por ello exigen tres cuestiones. La primera, un proceso “verdaderamente” participativo que tenga en cuenta a los actores implicados y sobre todo a los clubes y que se base en “el respeto a la salud, los derechos individuales y colectivos de convivencia”. La segunda, que no se imponga una distancia mínima entre las asociaciones y equipamientos, aunque sí entre los propios clubes. Y tres, la no aplicación retroactiva del plan especial sea cual sea su contenido.

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