Cada año aparecen nuevas sustancias que tratan de sustituir a otras más conocidas Sus efectos son similares a las originales, pero se venden más baratas y son fáciles de conseguir

Cada verano, desde hace ya varios años, se repite la misma cantinela: aparece un nuevo psicotrópico, se desconocen sus efectos, pero se filtra algún vídeo y comienzan los rumores. Se les pone un nombre con gancho y que intimide, como la droga Caníbal o la droga Hulk, y de sus efectos se extraen frases como “la droga que te convierte en asesino, en zombie, en invencible”. Dichas sustancias se mueven rápido por el globo, y si un día están en Florida, al poco tiempo llegan a Mallorca. Suelen ser más baratas y estar al alcance de la mano para todo aquel que quiera conseguirlas. 

Según la información divulgada en el portal de Energy Control, una organización perteneciente a la ONG Asociación Bienestar y Desarrollo (ABD), este tipo de drogas existen para suplir sustancias ilegales por otras con efectos similares pero que todavía no están recogidas en las listas de la ONU, por lo que son alegales, es decir, su tráfico no es constituyente de delito ni perseguido por la ley. Claudio Vidal es el delegado en Andalucía de ABD, y participa en el proyecto Energy Control. Su experiencia con la prevención del consumo de sustancias estupefacientes es amplia y conoce muy bien cómo funciona el mercado: “Aparece una droga nueva, se prohíbe y sale otra, así las veces que haga falta, por lo que nos enfrentamos a sustancias de primera, segunda y hasta tercera generación”. 

En cuanto a la Droga Hulk o flakka, se trata de una catinona sintética que hace las veces de sustitutivo del éxtasis. Su nombre real es Alpha Pvp, y el primer caso documentado en el que se detecta su consumo en todo el mundo data del 2011. “El nombre de flakka se le dio en las calles de Estados Unidos, así como el de Hulk, por el mito de la fuerza sobrehumana”, aclara Vidal. Los efectos reales tras consumir Alpha Pvp son “sentimiento de euforia, disminución de la sensación de hambre, cansancio y demás”, pero matiza, para intentar romper el mito, que “no hay ninguna droga que cambie el comportamiento del consumidor de manera sistemática. Sin embargo, si la persona es agresiva o padece algún trastorno mental, los efectos son impredecibles”. 

Según Vidal, estas sustancias son más baratas de producir y de adquirir. “En muchos casos, el comprador cree que está obteniendo éxtasis, y lo que recibe es Alpha Pvp, o MDPV, la conocida como droga Caníbal, si quieren cocaína o anfetaminas”. El MDPV tuvo mucha repercusión mediática por un vídeo en el que se veía como un joven, que supuestamente había consumido la droga, agredía a mordiscos a los que le rodeaban. “Luego se demostró que el chico padecía un trastorno mental. Estas drogas generan muchos mitos a su alrededor”. Los efectos del MDPV no son muy dispares de los producidos por las sustancias estimulantes a las que sustituye. 

Pese a todo, “en España el consumo de estas sustancias es minoritario, y está reservado a aquellos que buscan experimentar”. Se distribuyen en zonas de fiestas, y es habitual que se mezclen con otras sustancias como alcohol o marihuana. Energy Control busca ofrecer pautas de consumo seguro basadas en el conocimiento de las sustancias, partiendo siempre de la base de que lo mejor es evitar las drogas. En el caso de los nuevos narcóticos, “desaconsejamos cualquier tipo de consumo puesto que desconocemos los efectos a corto, medio y largo plazo”, lo que conlleva a que “por ahora no podemos emitir un consejo de consumo seguro”. 

Las autoridades sanitarias, en todo el plano nacional, tienen siempre en cuenta la aparición de nuevos psicotrópicos y estupefacientes en general. Tras la noticia del británico hospitalizado en Mallorca el pasado mes de julio, El Doctor Torres Ojeda, psiquiatra en el Hospital el Ángel, centra sus conocimientos en los efectos de Alpha Pvp y similares. Advierte de que “el proceso de elaboración es aún bastante desconocido y su consumo causa episodios de paranoia y delirio severo”. También especifica que existen “diversas maneras de ser ingerida”. A pesar de que se venda en forma de cristal, se puede esnifar, fumar e incluso inyectar directamente al torrente sanguíneo. 

Lo que la flakka provoca es “el bloqueo de la capacidad de reabsorver la dopamina, la norepinefrina y un tipo de adrenalina que acelera el corazón. El síndrome de delirium agitado que provoca está causado por el efecto de esos tres compuestos en la sinapsis del cerebro (la unión entre neuronas y glándulas para la transmisión de impulsos nerviosos)”, explica Torres. La presión sanguínea y el pulso se aceleran, y “estos síntomas pueden provocar a su vez lesiones físicas y neuronales tales como fallo cardíaco, daño irreparable a riñones y músculos, fallo renal o daños cerebrales. Todos estos efectos pueden ocasionar la muerte del intoxicado”. Para Torres, “es altamente preocupante la posibilidad de morir durante el padecimiento de los efectos de la droga, debido a la gravísima influencia que causa sobre las constantes vitales”.

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