Un senador mexicano dice que la marihuana -tras su legalización- salvará el campo de su país.

René Arce sostiene que México está a punto de entrar a una revolución agrícola que podría sacar a miles de campesinos de la pobreza. Predice que en poco tiempo habrá una bonanza, una jauja, una fiesta verde: es sólo cuestión de tiempo para que por todo el país se multipliquen plantaciones de varias hectáreas con terrenos irrigados, cultivados y bien cuidados… de mota.

Mota legal, por supuesto.

“Habrá enormes plantaciones legales de mariguana en México. Estoy convencido de que la mariguana va a rescatar al campo mexicano y se convertirá en palanca de desarrollo del país”, sostiene el senador, uno de los primeros políticos mexicanos en promover la legalización de la droga en 2008.

Estigmatizado por haber dicho hace dos años lo impensable -“lo menos que me dijeron era que yo estaba mariguano”- y abandonado por sus compañeros de partido en esa lucha, Arce se dice contento de que el presidente del PRD, Jesús Ortega, haya propuesto la despenalización de la mariguana durante los diálogos por la seguridad convocados por la Presidencia de la República.

Aplaude también que el tema haya surgido de la sociedad civil, con voces autorizadas como el presidente de México Unido contra la Delincuencia, Eduardo Gallo y la ex presidenta de la asociación civil, María Elena Morera, proponiendo estudiar despenalizar algunas drogas para cortar parte de las ganancias económicas de los carteles del narcotráfico.

Porque el ex perredista está convencido de una realidad: “Si la gente quiere fumar, va a fumar” y no hay nada que el Estado pueda hacer al respecto. Por eso, adelanta que, dada la “coyuntura favorable”, rescatará la iniciativa que presentó en 2008 ante el Senado para despenalizar la mariguana, hoy por hoy congelada en las comisiones de Salud y Análisis Legislativo, ambas dominadas por el PAN.

En entrevista con MILENIO diario, Arce asegura que ya hay empresarios haciendo fila para aprovechar la legalización de la mariguana e incursionar en un mercado que, estima, podría dejar al Estado mexicano alrededor de 10 mil millones de dólares al año en impuestos.

“México hasta podría exportar mariguana a Estados Unidos”, aventura. “Legalmente”.

Han pasado dos años desde que propuso la legalización de la mariguana con fines recreativos. Una nueva ronda de discusiones se abrió esta semana. ¿Le va a volver a entrar al tema?

Lo que nos falta es que se legalice la producción y la comercialización de la mariguana porque ya el consumo está legalizado después de que se aprobó la ley de narcomenudeo. Los legisladores ahora tienen en sus manos la iniciativa que presentamos en 2008. Pienso que tenemos que generar debates en el Senado y la Cámara de Diputados, invitar a todos aquellos que se han manifestado a favor o en contra para entablar un proceso de discusión en las comisiones.

¿Cómo forzar esa discusión?

Ya un paso importante es que el Ejecutivo haya permitido el debate, porque eso obliga a que la comisiones también tengan que debatirlo. Mal se vería que el Ejecutivo es el que proponga el debate y que las comisiones sigan ocultando el debate de esa iniciativa. De todas formas, algunos de nosotros vamos a llevar especialistas al Senado y a la Cámara para que den su punto de vista.

Concretamente, ¿qué va a hacer?

En septiembre voy a promover foros en el Senado. Estoy haciendo una recopilación de todos aquellos que han hecho pronunciamientos a favor y les voy a hacer invitaciones, le voy a mandar una invitación a (Ernesto) Zedillo a (Vicente) Fox para que les preguntemos por qué cuando fueron presidentes no lo hicieron y porque ahora sí plantean la despenalización. Que nos digan qué han vivido, qué han visto para que ahora digan que sí es correcta la legalización de la producción, la comercialización y el consumo de la mariguana.

¿Quiénes se oponen a la legalización, en términos de la clase política?

De un lado se encontraría el PAN, la Iglesia, pero en especial los militares. La mayoría de los militares que yo he escuchado a título individual han dicho que están en contra.

¿Y a favor?

A favor lo ha planteado el PRD. Finalmente su presidente, Jesús Ortega, está de acuerdo con esta propuesta, he escuchado también a muchos analistas políticos tomar ya posición. Sería bueno que el rector de la UNAM que ha planteado que se debata, dé su punto de vista.

¿Tiene algún calculo de cuántos millones se podrían generar con una industria legal de la mariguana en México?

De una forma muy, muy preliminar, siendo la mariguana la droga que más se produce en este país y más se vende a Estados Unidos y si se habla de que las drogas producen recursos anuales por 30 mil millones de dólares, cuando menos creo que una tercera parte de ese recurso podría producirlos la mariguana.

Ahora, pareciera haber una trampa semántica en la más reciente ronda de propuestas sobre legalización de drogas: se plantea legalizar las drogas en general, no la mariguana.

¡Sí, por supuesto! Una de las trampas que se ponen es decir: ‘imagínense que de repente nuestros niños puedan salir a la calle y en la tienda de la esquina les vendan cocaína, heroína’… Pues asusta. La reacción de la gente es de rechazo. Pero hay que explicarles que hay de drogas a drogas. Hay drogas que ya existen y que son legales, el alcohol y el tabaco, la cafeína. Las tres se venden y se pueden conseguir en cualquier parte. Pero la marihuana es menos perjudicial que el alcohol y que el tabaco. Eso está demostrado científicamente.

¿Lo han contactado empresarios para hacerle saber que, si eventualmente se legaliza la mariguana, estarían dispuestos a entrarle a la industria?

Claro. Todas las tabacaleras lo van a hacer. Tan pronto como esto avance, las primeras que se van a apuntar en la lista son las tabacaleras y también las alcoholeras, porque ellos se dedican a eso, a vender drogas.

Usted sostiene que legalizar la mota será una bonanza para el campo.

Nada más me imagino cuántos cientos de miles de campesinos, sobre todo los estados más pobres de este país, pudieran registrar el cultivo de sus parcelas de mariguana para venderla a los grandes empresarios.

Entonces bajo esta idea, la marihuana podría rescatar al campo.

Podría ser un factor importante para muchas partes del campo mexicano, porque además estamos planteando una ley que también plantea la exportación: México podría ser un exportador legal hacia Estados Unidos, sobre todo si ahí esta legalizado prácticamente el consumo. Cuando legalicen la mariguana en California, ¿cómo le vamos a explicar a los campesinos mexicanos que del otro lado hay empresarios que se están haciendo ricos y acá los mandamos a la cárcel?

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