Algunos estudiosos concuerdan que la marihuana es una gran herramienta que asegura y mantiene la buena salud.

Entre otros beneficios, “el pasto”, -como se le conoce de forma coloquial en la Isla- sirve de tratamiento para enfermedades extrañas y poderosas como lo son el cáncer y el SIDA, aleja la parálisis en la enfermedad ‘esclerosis múltiple’, disminuye las náuseas y el dolor que la quimioterapia causa, alivia los dolores musculares, combate el insomnio y la depresión, cura diversas enfermedades de la piel (si se utiliza como pasta) y disminuye los tumores, tanto los benignos como los malignos.

Está comprobado, también, que el cannabis es la mejor medicina contra la epilepsia y la migraña, ayuda a los pacientes de enfisema a respirar mejor pues dilata las vías respiratorias y los canales de los pulmones y bronquios, termina con el desarrollo de la glaucoma y es el mejor medio que, según la ciencia dental, seca la saliva y, por ende, su legalización reemplazaría la mortal Probanthine. No podemos olvidar que alrededor de un ochenta por ciento (80%) de los pacientes actuales de asma podrían añadir de dos (2) a cuatro (4) años a su vida si fumasen marihuana en el cotidiano, según han expresado muchos expertos.

Sin embargo, aunque está científicamente comprobado que el consumo del cannabis previene enfermedades y controla síntomas, no se pueden ignorar los efectos negativos que la planta tiene en la salud, específicamente en la cerebral.

El lado negativo de “la matita”

En primer lugar, la marihuana es una droga depresora del sistema nervioso que contiene decenas de elementos psicoactivos de los cuales el más potente es el THC, que tiene su propio receptor en el cerebro. La acumulación del THC en las neuronas entorpece las funciones de memoria, disminuye la capacidad de aprendizaje, incita el letargo y aumenta tanto la paranoia como los problemas de locomoción. Además, ingerir cannabis podría servir de puente hacia el uso de otras drogas muy dañinas.

Hay quienes afirman, incluso, que el cannabis dificulta la capacidad para pensar y resolver problemas, sirve de pie forzado para la percepción distorsionada, ayuda a la pérdida de la coordinación y aumenta el ritmo cardiaco. Otras personas, además, sugieren que el uso crónico y desmedido de la marihuana provoca apatía, amotivación y un estado de relajación constante. Y, aunque todos estos efectos mencionados podrían tener efectos negativos en la vida de las personas, nunca se ha sabido de una muerte debido al uso de la marihuana, ni siquiera cuando se conoce de sobredosis de cannabinoides que producen cuadros de sedación importantes.

La legalización del cannabis en Estados Unidos

Por su parte, durante la ponencia que ofreció ante la Academia Puertorriqueña de la Jurisprudencia y Legislación, el juez federal del Primer Circuito de Apelaciones de Estados Unidos expuso varios puntos que apoyan su postulado en apoyo a la legalización de la marihuana y otras drogas que actualmente son ilegales.

– La guerra contra las drogas se perdió hace mucho. Para colmo, continuarla ha tenido un alto costo humano y monetario.

– Los intentos estadounidenses y de la ONU de eliminar o, por lo menos, reducir significativamente la producción y el tráfico de drogas en 10 años, desde el 1998 hasta el 2008, han sido en vano. La producción y tráfico de opio, cocaína y marihuana aumentó más del doble en tal década.

– En Estados Unidos, las drogas son fuente crucial para la economía pues los estadounidenses ingieren más sustancias controladas que los nativos de cualquier otra nación. Junto a los neozelandeses, los estadounidenses son los más que fuman marihuana en el mundo. Sin embargo, en países donde el cannabis es legal (como en los Países Bajos), sólo un veinte por ciento (20%) o menos de la población la consume.

– Estados Unidos debería tomar el ejemplo de los neerlandeses pues tienen estrategias “más costo efectivas y colocan los recursos en donde se pueden aprovechar mejor…”

– Recientes estudios británicos del Departamento de Fisiología, Anatomía y Genética de la Universidad de Oxford vuelven a confirmar que la marihuana es mucho menos dañina que el alcohol y el tabaco.

– El beneficio más importante que trae consigo la legalización de la marihuana es la eliminación de la criminalidad y la violencia que se suscita para adquirir esta y otras drogas ilícitas.

Detrás de toda esta lucha por legalizar la marihuana y otras drogas ilegales existen intereses económicos beneficiosos para las comunidades, como ya se habrá inferido. El juez recomienda que los miles de millones de dólares usados anualmente para combatir el narcotráfico se empleen en otros planos sociales como la educación, la prevención, la medicina y la rehabilitación.

Analizando los pros y los contras del cannabis y su posible uso legal en Estados Unidos, ¿qué piensas acerca de este tema? ¿Estás a favor o en contra de la legalización de la marihuana? ¿Por qué?

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