Los niños y los adolescentes que fuman marihuana tendrían un alto riesgo de desarrollar depresión, aunque se desconoce si la droga sería la responsable.

Varios estudios habían asociado el consumo de la droga con un aumento de la probabilidad de desarrollar depresión y trastornos de ansiedad, pero otros no pudieron confirmarlo.

En un nuevo trabajo, publicado en American Journal of Epidemiology, los autores analizaron datos de más de 50.000 adultos en 17 países participantes en un estudio sobre salud mental de la Organización Mundial de la Salud.

El equipo halló una relación “modesta” entre el consumo de marihuana antes de los 17 años y la posibilidad de sufrir depresión. En los países, el uso precoz de la droga estuvo asociado con un 50 por ciento más riesgo de tener una “crisis” depresiva después de esa edad.

La relación se mantuvo tras considerar otros factores, como el consumo reciente de marihuana, el tabaquismo, el alcoholismo y los problemas de salud mental, incluidas las fobias y la ansiedad.

Pero la asociación se debilitó al analizar los problemas de conducta en la niñez, como faltar a la escuela, participar en peleas o robar en una tienda.

Esas dificultades explicarían “parcialmente” la relación entre el consumo precoz de cigarrillos de marihuana y la aparición posterior de la depresión, indicó a Reuters Health el doctor Ron de Graaf, del Instituto Holandés de Salud Mental y Adicción, en Utrecht.

Desafortunadamente, dijo de Graaf, su equipo no pudo obtener información sobre los problemas de conducta de los participantes de ciertos países, como aquellos donde la asociación entre el consumo precoz de marihuana y la depresión era más sólida, como Nueva Zelanda y Sudáfrica.

Por lo tanto, de desconoce el alcance real de la influencia de las alteraciones de la conducta infantil en la relación entre el consumo de marihuana y la depresión.

El estudio posee otras limitaciones. Los participantes respondieron un solo cuestionario y no se les realizó un seguimiento, lo que hubiese identificado qué aparece primero: la depresión o la droga.

En cambio, se controlaron las “crisis” de depresión, por ejemplo, los sentimientos persistentes de tristeza y otros síntomas como la modificación del apetito y el sueño por lo menos durante dos semanas. Luego se les pidió que recordaran cuándo habían comenzado.

Aquellos que dijeron que tenían más de 17 años al momento de la primera crisis depresiva fueron considerados “casos”. En todos los países hubo 9.647 personas que calificaron para esa definición y fueron comparados con más de 41.000 hombres y mujeres sin depresión presente o pasada.

El 9 por ciento del grupo con depresión dijo que había fumado marihuana antes de los 17 años, comparado con el 7 por ciento del grupo de control. Además, esos hombres y mujeres tenían más posibilidad de sufrir una crisis depresiva a partir de los 17 años.

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