Las drogas ilícitas podrán ser un flagelo de la vida moderna pero el uso de sustancias alucinógenas está presente en la historia y cultura humana, desde la nuez de betel en Asia hasta la hoja de coca en los Andes y el café expreso en Europa.

Con el uso de drogas ilegales en aumento y el comercio de productos prohibidos estimado en unos 320.000 millones de dólares anuales según estimaciones de Naciones Unidas, una nueva exhibición en el Wellcome Collection de Londres busca poner a la sociedad actual en perspectiva.

La muestra “High Society” (que significa a la vez “Alta Sociedad y “Sociedad Drogada”) exhibe objetos como un manuscrito del siglo XI sobre remedios de amapolas y un conjunto victoriano de alucinógeno rapé del Amazonas.

La exhibición llega en momentos en que las ideas sobre las drogas están cambiando, según el co-curador Mike Jay.

“La línea entre el uso y el abuso es muy difícil para la policía porque sigue cambiando”, dijo en una entrevista. “Está cambiando en este momento, por ejemplo con el debate sobre si deberíamos pensar en el cannabis como una medicina”, agregó.

California, cuyos ciudadanos votarán el martes sobre la legislación sobre la marihuana o cannabis, ha permitido el uso medicinal de la droga desde 1996. En Europa, los pacientes con esclerosis múltiple pueden tratarse con un aerosol de cannabis sub-lingual.

Al mismo momento, científicos buscan nuevamente los posibles beneficios terapéuticos de drogas prohibidas como el LSD o de “hongos mágicos”, combinados con psicoterapia, en tratamientos contra la depresión, desórdenes compulsivos y dolor crónico.

Investigadores suizos argumentaron en una publicación científica hecha este año que algunas imágenes mostraban que sicodélicos como la dietilamida de ácido lisérgico (LSD) y psilocibina -componente psicoactivo en hongos mágicos- actuaban en el cerebro de formas que podrían tratar varios desórdenes.

Otros grupos investigan la metilendioximetanfetamina (MDMA), o éxtasis, como posible tratamiento al trastorno de estrés post-traumático.

Todo ello destaca el hecho de que existen unas pocas constantes en las actitudes sociales hacia las drogas.

La exhibición, que se inaugura el 11 de noviembre y estará hasta el 27 de febrero en el centro de visitantes de la organización de caridad médica Wellcome Trust, señala que las drogas legales de elección de hoy en día -el alcohol, tabaco y café- fueron ilícitas en algún momento y jurisdicciones en el pasado.

Y a la inversa, algunas de las drogas callejeras ilegales de la actualidad tienen un pasado respetable.

La coca, fuente de la cocaína, alguna vez fue ingrediente de vinos tónicos, incluyendo la Coca-Cola original, y la farmacéutica alemana Bayer desarrolló la diacetylmorfina como un supresor de la tos bajo el nombre comercial Heroína en 1898, un año antes de lanzar la Aspirina.

Fuente