por Nvidia

Minicultivo de interior de marihuana

Tras estos días de relax, en los que muchos ya habréis comenzado a darle vueltas a la idea de montar un cultivo mini o, incluso os habéis tirado a la piscina y ya estáis trabajando en ello, vamos a seguir con la segunda y última parte del tutorial básico pero completito, sobre cómo montar un cultivo de marihuana indoor de dimensiones reducidas.

En el anterior número de el cultivador, vimos que tipo de armario podemos comprar para realizar este tipo de cultivo, incluso como apañárnosla con un armario vacio de casa o pequeña cajonera a la que no le demos uso. El tema iluminación lo dejamos también zanjado, al igual que el de ventilación y eliminación de olores (si alguno se ha despistado, podéis ver el artículo inicial desde la web : http://elcultivador.com , donde se alojan todos los números en formato digital).

Entrando en materia y con los aspectos básicos bien repasados, vamos a hablar un poco de la importancia que tiene elegir una buena genética para nuestro mini-cultivo. No penséis que un mini os va a delimitar a la hora de cultivar vuestra genética favorita, pero sí debemos tener presente que, si no tenemos experiencia en el cultivo (y me refiero a bastante experiencia cultivando), debemos ceñirnos a ciertas reglas.

A los cultivadores con una experiencia dilatada, ¿qué contaros? En un mini y partiendo desde esqueje podemos cultivar lo que queramos, incluso la sativa mas tardía del universo. Pero para los cultivadores nobeles o con poca experiencia, e incluso para los que poseen un nivel medio en lo que   a experiencia y técnicas de cultivo se refiere, debemos cerciorarnos en profundidad de escoger la genética que más se adapte a nuestras condiciones y necesidades.

A todo el mundo le gusta poner las variedades “de moda” o “nuevas” para probarlas y tener una opinión personal sobre ellas -también las variedades que tanto nos han recomendado los amigos-. Siendo realistas, un mini es un mini y, en el mercado actual tenemos variedades que se pueden disparar durante el crecimiento y más aun durante la floración, algo que no nos interesa.

Es por ello que debemos elegir una variedad que no estire mucho en floración, ya que nuestra altura estará también limitada y aún debemos dejar espacio para la iluminación. Las variedades índicas son las más indicadas y disponemos de un más que amplio abanico de variedades que se ciñen perfectamente a esta categoría o denominación “índica”.

Las variedades índicas normalmente doblan su tamaño durante la floración de forma que, si ponemos una semilla y la dejamos crecer hasta que madure sexualmente (alrededor de unas cuatro semanas de crecimiento), podremos hacernos una idea de su tamaño final una vez finalizada la etapa de floración.

Una buena variedad índica es la conocida Hindú Kush, es una índica pura de excelente cualidades relajantes y medicinales, con un buen sabor (puro kush) y un buen efecto. Esta variedad no crece mucho durante la etapa de crecimiento, sino que esta es, más bien, lenta. Tiende más a crecer a lo ancho con frondosas hojas que a lo alto, por lo que nos puede venir muy bien para nuestro cultivo mini.

Si durante el crecimiento adquiere una altura de veinte o veinticinco centímetros, sabremos que cuando termine de florecer no pasará de los cuarenta o cincuenta centímetros de altura, midiendo desde su base hasta la punta. Sabiendo que la planta medirá cincuenta centímetros, la maceta o tiesto, unos quince o veinte y para el foco precisaremos de otros veinte centímetros…, siempre que usemos sodio / bajo consumo o halogenuros metálicos, debemos disponer de una altura total de unos 90 centímetros en nuestro mini.

Si no hacemos caso y ponemos una variedad híbrida o una sativa, que triplique su altura durante la floración, más que mini, vamos a necesitar un descapotable para que puedan asomar las puntas de nuestras plantas.

Existen híbridos que estiran poco durante la floración. Podéis asesoraros sobre ellos en vuestro grow shop de confianza o a través de los diversos foros cannabicos accesibles desde Internet. Es muy importante saber qué es lo que vamos a cultivar antes de hacerlo, porque nos ahorrará muchos, pero que, muchos dolores de cabeza.

Como ya comentamos en el anterior número de el cultivador, algunos cultivos minis se realizan incluso dentro de una torre de ordenador (vacía, lógicamente). Estos minis tan reducidos, no están indicados para cultivadores con poca experiencia, ya que hay que partir de esquejes y utilizar un sistema de iluminación especial que no aporte calor (leds normalmente). Vamos a centrarnos en un mini normalito, realizado en un armario adquirido en un grow shop de 60x60x140 o 60x60x120 (fondo, ancho y alto).

Una vez que ya tenemos una variedad de marihuana elegida para el cultivo, que sea adecuada para nuestro espacio de cultivo, debemos preguntarnos cuantas plantas vamos a poner. Esta tarea no siempre es sencilla, al contrario, es más bien complicada.

El número de plantas a cultivar varía mucho en función de la genética elegida y de nuestra pericia cultivando. Suponiendo que partimos desde semilla en todo momento, debemos saber que no todas las plantas de marihuana crecen igual, algunas son muy ramificadas, muy anchas y otras, por el contrario, son más columnares, poco ramificadas.

En el caso de la Hindú Kush, y sabiendo que es una variedad que ramifica bastante, cuatro plantas sería un número excelente para nuestro armario XS. Si partimos de esquejes, podríamos ampliar ese número, realizar un SOG, un SCROG, etc., pero, partiendo de semilla y sin calentarnos mucho la cabeza con técnicas avanzadas de cultivo, personalmente optaría por cuatro macetas, como máximo, para estas medidas de indoor.

Cuatro plantas de buena producción, bien cultivadas y con un tamaño final de cincuenta centímetros de base a punta, puede otorgarnos una media de entre 60 y 100 gramos, dependiendo de la variedad y optimización del cultivo. Otra variedad que seguro ha pasado por vuestras mentes, es la conocida Critical. Esta variedad también se adapta bien a cultivos mini, porque no crece mucho en floración, pero sí ramifica bastante, por lo que también serian cuatro, el número de ejemplares idóneos para nuestro mini de 60x60x120.

Si elegimos alguna variedad menos ramificada, podemos incrementar el número de plantas sin mayor problema. Tened siempre presente que cada planta necesita de un espacio vital, como nosotros, por lo que jamás penséis en meter veinte plantas y que salgan “apelotonadas” como puedan, pues muy probablemente sufráis de todos los males que se puedan sufrir, como hongos, plagas, etc.

Un buen truco para realizar si nuestras plantas se van mucho de altura durante el crecimiento, es despuntarlas, de forma que el siguiente par de ramas serán las que formen los cogollos principales. Con esto ganaremos un poco de tiempo mientras nuestras plantas terminan de madurar sexualmente antes de pasarlas a floración.

Si ya las hemos pasado a floración y se nos van de altura, realizar un cropeado es la mejor opción. Consiste en apretar con los dedos el tallo en su parte superior, entre los dos o tres últimos nudos, hasta que escuchemos un leve “crack” o notemos que hemos debilitado esa parte del tallo. La intención es que la planta se doble a esa altura, justo donde hemos presionado con los dedos, de esta forma frenará su crecimiento apical aunque seguirá floreciendo con normalidad, incluso desarrollando un buen cogollo en la punta que hemos doblado. A lo largo de los días, veremos cómo se forma un pequeño cayó y se recupera sin mayor problema. Os recomiendo visualizar esta técnica a través de videos en youtube, para que veáis como realizarla con precisión.

Las macetas que debemos utilizar irán acordes al sustrato. Si, por ejemplo, utilizamos coco como sustrato, con macetas de cinco o siete litros podremos cultivar excelentes plantas. Si como sustraro elegimos tierra, debemos utilizar macetas de entre 7 y 10 litros para obtener plantas de la misma calidad que las anteriormente citadas.

Utilizar coco como sustrato tiene muchas ventajas, pero también inconvenientes. El coco es un sustrato inerte, es decir, no contiene nutrientes, por lo que debemos abonar en casi todos nuestros riegos, aumentando el nivel de nutrientes progresivamente en función de la etapa de nuestras plantas. Con una EC de 0,4 para plántulas, hasta una EC de 1,8 o 2,0 en los picos de floración (personalmente nunca me gusta pasar de 1,8).

El crecimiento es mucho más rápido si utilizamos coco como sustrato. Nuestras plantas mostrarán un vigor inigualable y una rapidez asombrosa, si optimizamos bien todos los parámetros, pero esto puede ser una desventaja si cultivamos en un mini, dado que tenemos una altura muy limitada y no queremos grandes plantas.

Utilizar tierra como sustrato es lo mas recomendado en general, las plantas no crecen tan rápido pero no hay prisa, lo que nos interesa es que maduren sexualmente y por muy rápido que crezcan, eso no ocurre hasta como poco, la cuarta semana desde que germinamos.

Cultivar en tierra tiene muchas ventajas también, apenas necesitaremos abonar durante el crecimiento, si es que lo necesitamos. Es durante la floración donde un extra nunca viene mal, sobre todo si es rico en PK, para que nuestros cogollos se desarrollen más. Si eres un cultivador con poca experiencia, o con pocas ganas de complicarte la vida, ni lo dudes: cultiva en tierra.

Quizás algunos penséis que le damos demasiada importancia a la elección de la genética y al sustrato, pero creerme cuando os digo que son pilares fundamentales en un buen cultivo de interior.

Ajustar la acidez del agua a la hora de regar, es algo indispensable también, aunque sobre esto ya hemos hablado en ediciones anteriores que podéis leer a través de la web del propio periódico.

Hasta el momento, tenemos controlados los parámetros más importantes, como la iluminación adecuada a nuestro reducido espacio de cultivo, la temperatura y humedad, el sistema de extracción de olores y ventilación del indoor, la correcta elección de la variedad más adecuada a nuestro espacio, el número de plantas a cultivar y el sustrato que usaremos.

Solo queda tener un poco de paciencia y, como decían los siniestro total, ¡con esto y un bizcocho…! (risas). Bueno, hablando un poco más en serio, todo lo serio que se puede hablar a estas horas del día, tras ya casi cerca de cinco puritos, veamos algunos trucos que nunca os van a venir mal a la hora de cultivar en un espacio reducido.

Ventilación, es fundamental para controlar la humedad y obtener un buen crecimiento. Nos ayudará a evitar problemas de hongos y muchas de las más temidas plagas (araña roja, mosca blanca….).

Esquejes vs. semillas, como os hemos indicado, partir de esquejes nos da la ventaja de no tener que realizar un ciclo de crecimiento completo y poder controlar mejor la altura de nuestras plantas ya maduras sexualmente, listas para florecer. Además podremos elaborar un bonito SOG, con el que obtener bastante más producción.

Pero no todo son ventajas, requiere de más dedicación y experiencia. Partir de semilla nos asegurará que nadie nos ha colado un hongo o plaga; mediante esqueje, que podremos obtener fenotipos variados (en variedades poco estabilizadas, ósea, la inmensa mayoría). Es más sencillo y utilizaremos un menor número de plantas, que en la vida real se traduce como mucho menos trabajo dedicado al indoor.

¡Croping! Esta técnica es buenísima para espacios reducidos. Podremos controlar la altura de nuestras plantas sin problemas, en serio: ojeadla en internet mediante youtube, os sorprenderá.

Iluminación. Si el bolsillo os lo permite, dadle caña a la iluminación LED. En minis es increíble su efectividad y rendimiento asombroso. Si el bolsillo no está para tirar cohetes, haceos con un equipo de sodio o cfl de segunda mano, pero procurar poner siempre bombillas nuevas, ya que, aunque las viejas consumen la misma luz, nos darán sólo la mitad de lúmenes.

Preventivos. Utilizad preventivos como aceite de neem o cola de caballo, ambos 100% naturales -bio. Nos evitará muchos problemas, pero que muchos, muchos.

Y bueno amigos, poco más. Realizar un cultivo en un mini es toda una aventura, algo realmente bonito y constructivo sea cual sea vuestro nivel de experiencia. No requiere de grandes inversiones y mucho menos de grandes trabajos de mantenimiento. Espero que os guste tanto como me gusta a mí. Sed felices.

Parte I