Pregunta: Hola, amigos de Cannabis Magazine, mi nombre es Diego y les escribo desde Chile para saber si ustedes pueden ayudarme a saber cuándo cosechar mis plantas. Esta es mi primera cosecha y no tengo mucha idea.

Les envío fotos de los cogollos a ver si así pueden precisarme un poco más. Les agradeceré mucho también todos los datos que puedan facilitarme referentes al secado de los cogollos. Muchas gracias por todo, un saludo.

Respuesta: Hola, amigo, en primer lugar gracias por las fotos que nos enviaste y felicidades. Esas plantas tienen unos cogollos muy lindos y repletos de resina, aunque aun a juzgar por su aspecto, todavía les quedan tres o cuatro semanas de cultivo, como mínimo, antes de estar listas para su recolección. Los pistilos de tus plantas, aun blancos, acaban de comenzar a cambiar de color  y todavía deben engordar un poco para formar unos cogollos densos y compactos. Como supongo ya sabrás, cada variedad de cannabis tiene un periodo determinado de floración que puede variar algunos meses de unas variedades a otras. Las índicas, más pequeñas, rechonchas y con hojas anchas suelen tardar en florecen dos meses a lo sumo, mientras que las variedades más sativas, altas, con poco follaje y hojas alargadas pueden alargar la floración entre tres y cuatro meses. En tu caso, parece que las plantas que cultivas son hibrido de ambas variedades, aunque con una clara predominancia sativa, por lo que tardaran en florecer entre 65 y 80 días, dependiendo de las condiciones climatológicas y las horas de luz directo que reciban las plantas.

Sí recuerdas (aproximadamente) la fecha en la que empezaron a florar las plantas solo tendrás que echar mano de un calendario para calcular cuándo cosechar. No es necesario que recuerdes el día exacto en que las plantas comenzaron a pistilar, solo de la semana en la que aproximadamente empezaron a mostrar los pelillos blancos (pistilos) para buscarla en el calendario y súmale los 65/80 días que hemos calculado para esa variedad y saber así la semana aproximada en que estarán “hechas” las plantas, aunque ahora te explico el método correcto de cerciorarse de si nuestras plantas han alcanzado su punto de maduración. Lo más acertado para saber si nuestras plantas han alcanzado su punto “optimo” de maduración es observar los tricomas de las plantas usando una pequeña lupa (de entre30x y 50x será suficiente) y conocer así el grado de oxidación de estos. Los tricomas son las glándulas secretoras de resina que producen las plantas de marihuana (esas gotitas que envuelven el cogollo como azúcar glasé) y son las encargadas de producir los más de 70 principios activos del cannabis, llamados también los cannabinoides (como el THC, el CBD o el CBN) responsables de los conocidos efectos psicoactivos de la planta.

Al principio de la floración estas glándulas de resina muestran un aspecto similar al de un palito con una gotita esférica de resina encima de color claro, casi trasparente, A medida que avanza la floración y los tricomas alcanzan su punto de maduración la mayoría de ellos adquieren un tono de color entre lechoso y ambarino por culpa de la degradación de la luz, la humedad y la oxidación. Este es el mejor momento para llevar a cabo la cosecha ya que nos permite apreciar todos los efectos, sabores y aromas de nuestras plantas. Cuando los tricomas adquieren un tono más oscuro, color ámbar oscuro o marrón, nos indica que estos ya se están descomponiendo y el contenido en THC de los cogollos está disminuyendo. Por tanto, la hierba cosechada será menos psicoactiva y sus efectos serán más narcóticos y sedantes por lo que podrás elaborar con ella un buen hachís.

Sobre el secado de los cogollos mi consejo es que una vez hayas pelado y limpiado bien las ramas de tus plantas los cuelgues en un tendedero o en unas cuerdas para que no se aplasten, ensucien o estropeen. Ubica el emplazamiento del tendedero en un lugar oscuro (a ser posible sin nada de luz), fresco, seco y bien ventilado para facilitar el secado de los cogollos y evitar que se pudran por la humedad. Evita los lugares muy calurosos. Una buena opción es emplear una habitación de casa que uses poco como una buhardilla o un trastero, aunque el olor puede traerte complicaciones. Si puedes adquiere por internet un pequeño generador de ozono o un extractor de aire con un filtro antiolor para instalarlos en la habitación durante el secado de las plantas y evitar problemas. Comprueba regularmente el grado de humedad de tus plantas doblando algunos tallos cada dos o tres días. Cuando estas estén secas sus tallos deben de crujir al doblarlos pero no romperse. Cuando esto pase podrás meter tus cogollos en tarros o cajas para su posterior curado.