Es la conclusión de un estudio realizado en el Instituto Karolinska de Suecia.

Un paso crítico en el desarrollo del cerebro en los fetos está gobernado por cannabinoides propios del cuerpo humano. Un estudio realizado en el instituto Karolinska de Suecia, publicado en Science muestra que estas moléculas cannabinoides regulan cómo ciertas células nerviosas se reconocen entre sí y forman conexiones en el período de crecimiento.

Un paso crítico en el desarrollo del cerebro en los fetos está gobernado por cannabinoides propios del cuerpo humano. Un estudio realizado en el instituto Karolinska de Suecia, publicado en Science muestra que estas moléculas cannabinoides regulan cómo ciertas células nerviosas se reconocen entre sí y forman conexiones en el período de crecimiento.

Esto puede ayudar, dicen los científicos, a saber cómo es que fumar marihuana (cannabis) durante el embarazo puede dañar el cerebro del feto, y producir así un bebé con serios daños cerebrales.La formación de las conexiones entre las células nerviosas ocurre durante un período relativamente corto en el cerebro fetal. Aunque el apropiado cableado de los cientos de miles de células en nuestro cerebro determinarán si podremos pensar, recordar, movernos o mostrar emociones a lo largo de nuestras vidas. Así que es de vital importancia que una célula nerviosa reconozca a sus pares y establezca conexiones, este proceso es guiado por señales químicas específicas.

Este grupo de científicos han identificado que los cannabinoides endógenos, moléculas producidas naturalmente por nuestro cerebro, juegan un rol inesperadamente significante en establecer cómo ciertas células nerviosas se conectan entre sí.

Los científicos han descubierto que el uso de cannabis, o sea fumar marihuana, durante el embarazo daña el desarrollo del cerebro fetal, y por consiguiente impone daños cognitivos, sociales y motores en el bebé cuando nace.

“Esto es de impacto social dado el continuo crecimiento del uso de marihuana, la droga ilícita más común en nuestra sociedad”, dijo Dr. Tibor Harkany, líder del estudio.

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