Desde el Centro de Farmacias del Uruguay se mostraron preocupados por una posible ola de asaltos contra los mostradores, cuando comiencen a vender marihuana de forma ilegal. Quieren coordinar con el Ministerio del Interior un plan que garantice la seguridad de los lugares.  

Los farmacéuticos de Uruguay expresaron su preocupación al gobierno por un eventual incremento de los robos contra sus negocios una vez que empiecen a vender al público marihuana de uso no médico, informa este lunes el diario El País. “Todos sabemos que la farmacia barrial es un botín muy preciado para los delincuentes. Hemos tenido farmacéuticos asesinados y en barrios periféricos te roban para comprar un porro (cigarrillo de marihuana), y ahora la marihuana va a estar en la propia farmacia”, expresó Pablo Durán, asesor letrado del Centro de Farmacias del Uruguay. Ante esto, la gremial de farmacéuticos está preparando un protocolo de seguridad para presentar en las próximas semanas al Ministerio del Interior.

“Queremos que haya mecanismos de seguridad en general y que los costos de seguridad en las farmacias que vendan marihuana sean reducidos; se busca que haya complementación entre seguridad natural que provea el Estado y la seguridad propia que el comercio va a tener que poner”, explicó.

El Gobierno uruguayo tiene previsto que en agosto las farmacias comiencen a vender marihuana al público.El prosecretario de la Presidencia, Juan Andrés Roballo, quien se reunió días atrás con las gremiales farmacéuticas y con representantes del Instituto de Regulación y Control del Cannabis, aseguró que conversará con las autoridades para implementar “rondas especiales de patrullaje”.

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La venta se realizará en aquellos establecimientos que expresen su interés en hacerlo, los que según señala El País suman unos 50 sin contar las grandes cadenas de farmacias, que habían comprometido su participación meses atrás. Según lo establecido en la ley, la marihuana deberá estar guardada en un mobiliario con capacidad para hasta dos kilos, el cual no podrá estar a la vista del público ni compartir su espacio con otros productos.

El mobiliario deberá permanecer cerrado mediante un dispositivo de seguridad y su mecanismo de apertura deberá estar bajo el control de un responsable, señala El País. El 16 de mayo se cierra el llamado a las farmacias interesadas en vender cannabis de uso no médico.

Uruguay se convirtió en 2013 en el primer país del mundo en legalizar la producción y comercio de cannabis como forma de reducir el narcotráfico y mejorar tanto el control como la atención de los consumidores.

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