Pasarse con el consumo de comestibles de marihuana o tener un cuerpo que no tolera bien el THC son algunas de las razones por las que al día siguiente de tomar cannabis despertemos como si saliéramos de una borrachera. Algunos estudios científicos han intentado discernir la fuente de esta especie de resaca, pero sin éxito. Lo único que parece seguro es que hay que hidratarse bien mientras se consume y ser responsables. Y si finalmente llegan los malestares, tratarlos como si de alcohol se tratara.

Despiertas con un horrible dolor de cabeza. Pasan las horas y el dolor sigue ahí, tal vez mezclado con una boca pastosa, mientras no quieres salir de la cama ni a tiros. Podrían parecer los síntomas de una resaca de alcohol, pero en este caso estamos hablando de personas a las que un canuto o varios, fumados la noche de antes, les sentaron muy mal. Los síntomas, sin embargo, son los mismos.

Los científicos llevan muchos años investigando los efectos nocivos que en algunas personas tiene la marihuana al día siguiente de su consumo. No se debe a un componente perjudicial del cannabis, sino a cómo es tolerada en algunas ocasiones. También, la resaca se produce si se ha consumido demasiada hierba: normalmente, cuando fumamos o tomamos de una pipa es más fácil notar el momento de parar, pero con los comestibles uno se puede atracar antes de sentir los efectos en su esplendor. Y para entonces ya es demasiado tarde.

En 1985 se publicó el primer estudio con validez científica para explicar los efectos de la conocida como resaca del cannabis. Sin embargo, tan solo usó a 13 personas como muestra y, aunque algunos de ellos experimentaron unas ciertas molestias al día siguiente, los investigadores no supieron decir de qué manera el cannabis había interactuado con el cuerpo para ello. Los mismos problemas hubo en un estudio de 1998.

Aunque falta saber cómo interactúa el cannabis con el cuerpo para provocar ese gran malestar, parece claro que la ‘resaca’ se da más entre aquellos que consumen marihuana con comestibles y concentrados que entre aquellos que la fuman. La razón de que los alimentos sean responsables de esta resaca es que su contenido se libera al organismo poco a poco, conforme se va descomponiendo el alimento; por ello, los efectos se pueden notar al día siguiente. La primera señal se dará nada más despertar: si durante unos segundos no sabemos dónde estamos o nos encontramos confundidos, probablemente nos hemos pasado de rosca la noche de antes.

Por otra parte, si tienes los ojos demasiado rojos quizá es que hubo demasiado THC de por medio: el componente psicoactivo de la planta cambia la presión sanguínea en todo el cuerpo y eso se deja notar en los globos oculares.

En cualquier caso, se consuman concentrados, comestibles o los cogollos curados o secados, los efectos adversos también se pueden deber a la calidad de la planta o si durante el proceso de almacenamiento ha desarrollado moho. Incluso los químicos usados durante el cultivo tienen posibilidades de dejarse sentir al día siguiente. Para tratar esta resaca del cannabis se pueden seguir los remedios habituales que para una resaca alcohólica. Por ejemplo, si estás acostumbrado a tomar analgésicos, sírvete ahora también uno de ellos.

Una resaca que no lo es

También hay que tener cuidado y no confundir los efectos de una resaca de cannabis con lo que no es resaca en absoluto. Por ejemplo, si sentimos la boca seca. Esto, que es habitual en una resaca de alcohol, también puede suceder cuando se fuma marihuana: simplemente, hace falta un poco de saliva, pero no es un mal mayor. De ahí que muchos recomiendan tener agua cerca cuando se está consumiendo cannabis. 

Eso sí, si cada vez que tomas marihuana sientes náuseas al día siguiente, igual es que tu cuerpo no la tolera y sería mejor parar e intentar encontrar una explicación. Quizá lo que parecen síntomas de una resaca no sean más que un aviso de que hay que cambiar tu relación con esta planta.

Fuente La Mota