Según la agencia sobre drogas de la UE (OEDT), los cambios en la oferta y el consumo de las drogas más habituales y la aparición de un número sin precedentes de nuevas sustancias ponen cada vez más a prueba los modelos de control de los estupefacientes en Europa.

Estos desafíos se describen en el Informe anual 2010: el problema de la drogodependencia en Europa, publicado hoy en Lisboa por el OEDT. Entre tales desafíos se encuentran unas sofisticadas técnicas de contrabando de cocaína, los cambios en el mercado de estimulantes, el cada vez más extendido cultivo doméstico de cannabis y la continua aparición de “legal highs” concebidas para sustituir a las sustancias controladas.

Cocaína: sofisticadas técnicas de contrabando y mayores preocupaciones en materia de salud

El Informe anual que se publica hoy revisa las técnicas cada vez más sofisticadas que se utilizan para ocultar e introducir de contrabando la cocaína en Europa. Una de estas técnicas consiste en incorporar la cocaína en forma de base química o clorhidrato en materiales «portadores» (como cera de abeja, plásticos, prendas de vestir o fertilizantes) antes de su exportación, para luego extraerla en laboratorios clandestinos establecidos dentro de las fronteras de la UE. En 2008 se desmantelaron unos 25 laboratorios dedicados a la denominada «extracción secundaria» en la UE (en España). Estos laboratorios desempeñan una función diferente a la de los laboratorios en Sudamérica, que extraen en primer lugar la cocaína base o clorhidrato de las hojas o la pasta de coca.

El informe señala que el aumento de los fallecimientos asociados al consumo de cocaína constituye una preocupación adicional. Anualmente se notifican en Europa alrededor de 1 000 muertes relacionadas con la cocaína. En el Reino Unido, el número de certificados de defunción que mencionan la cocaína se multiplicó por dos entre 2003 (161) y 2008 (325). En 2008, cerca de 70 000 personas iniciaron un tratamiento por drogodependencia de la cocaína (en forma de polvo y crack) en 27 países europeos (alrededor del 17 % de todos los nuevos pacientes en tratamiento por drogodependencia).

Wolfgang Götz, Director del OEDT, comenta: «Demasiados europeos consideran aún la cocaína una sustancia relativamente inocua aparejada al éxito. Sin embargo, estamos viendo que, a medida que el consumo de cocaína aumenta, también lo hacen sus repercusiones sobre la salud pública. El mensaje que hemos de transmitir es que el consumo de esta droga no sólo puede aumentar vertiginosamente en poco tiempo, sino que también puede conducir a la muerte, incluso cuando se trata de un consumo ocasional y en dosis reducidas». La cocaína que se vende en Europa a menudo se mezcla con «agentes de corte» (adulterantes) para aumentar su valor en el mercado. Para ello se utilizan diluyentes inertes (como azúcares y almidón) o ingredientes activos que potencian o simulan los efectos de la droga (por ejemplo, lidocaína, fenacetina, procaína o cafeína).

El informe de hoy pone de manifiesto el aumento del uso de levamisol como adulterante de la cocaína en los Estados Unidos, donde se estima que el 70 % de la cocaína analizada en julio de 2009 se había «cortado» con esta sustancia. La información disponible en algunos Estados miembros de la UE sugiere que una proporción significativa de la cocaína incautada analizada contenía este agente de corte. Actualmente sólo unos pocos países europeos realizan un seguimiento de los adulterantes de la cocaína, lo que pone de manifiesto la necesidad de mejorar los sistemas de vigilancia y análisis. El consumo prolongado de levamisol puede suponer un riesgo para la salud añadido para los consumidores de cocaína.

En torno a 14 millones de europeos (de 15 a 64 años de edad) han probado la cocaína en algún momento de su vida y alrededor de 4 millones la consumieron durante el último año. El consumo de cocaína afecta de forma desproporcionada a un pequeño número de países de Europa occidental, donde los niveles de consumo son elevados. En el resto de Europa, el consumo sigue siendo bajo. En los países donde el consumo es más elevado, a saber, Dinamarca, Irlanda, España, Italia y el Reino Unido, las encuestas realizadas han demostrado que el consumo entre adultos jóvenes (15-34 años) oscilaba entre el 2,9 % (Italia) y el 6,2 % (Reino Unido) en 2008. En el Reino Unido y España, los dos países donde el consumo es más elevado, los datos fluctúan y muestran un aumento en 2008, y un ligero descenso en 2009 (según datos preliminares).

Se estima que en 2008 se produjeron 96 300 incautaciones en Europa. Aunque el número de incautaciones sigue siendo bajo en Europa central y oriental, en 10 países de esta región las incautaciones pasaron a ser más del doble entre 2003 (469 incautaciones) y 2008 (1 212). Lo anterior podría indicar un aumento del tráfico y la oferta de cocaína en esta zona.

Las anfetaminas siguen siendo un problema importante en algunas partes de Europa – volatilidad del mercado del éxtasis

El consumo de anfetaminas (anfetamina o metanfetamina) en Europa sigue siendo en general más bajo que el de cocaína, aunque las tendencias de consumo se mantienen estables (capítulo 4, figura 6). Sin embargo, en muchos países una de estas sustancias sigue siendo el estimulante que más habitualmente se consume. En torno a 12 millones de europeos (15-64 años de edad) han probado las anfetaminas en algún momento de su vida y cerca de 2 millones lo hicieron el último año.

Según el Informe anual, el consumo problemático de anfetamina se registra principalmente en los países de Europa septentrional y constituye una proporción significativa del motivo por el que se inicia un tratamiento en Suecia (32 %), Finlandia (20 %) y Letonia (15 %). Las cantidades de anfetamina incautadas en Europa han aumentado de forma constante en los últimos años (2003-2008) y alcanzaron las 8,3 toneladas en 2008.

El consumo problemático de metanfetamina sigue siendo limitado en Europa y se concentra en gran medida en la República Checa y Eslovaquia. Sin embargo, esta droga parece estar más disponible en algunos países de Europa septentrional (Noruega, Suecia, Letonia y Finlandia), donde parece estar vendiéndose como sustituto de la anfetamina. Las incautaciones de metanfetamina en Europa han aumentado en los últimos años (2003-2008). En 2008, se produjeron 4 700 incautaciones de metanfetamina, que supusieron 300 kg de droga incautada. En 2008 se detectaron 458 centros de producción en la República Checa (390 en 2007), lo que supuso un máximo sin precedentes. También se ha notificado la producción de metanfetamina en Eslovaquia y en Lituania y Polonia, principalmente destinada al consumo en el mercado escandinavo.

Las consecuencias y respuestas al consumo problemático de anfetamina y metanfetamina en Europa se examinan en un análisis especial publicado hoy por el OEDT junto con el Informe anual. En general, las tendencias del consumo de éxtasis en Europa se mantienen estables. Alrededor de 11 millones de europeos han probado el éxtasis y cerca de 2,5 millones lo consumieron el año pasado. Se estima que las incautaciones de pastillas de éxtasis disminuyeron en un 14 % en 2008 (13,7 millones de pastillas incautadas) en comparación con 2007 y que el precio medio entre 2003 y 2008 se redujo en un 32 % (la mayoría de los países notificaron unos precios medios que oscilaban entre los 4 y los 10 euros). En 2009, siguió notificándose frecuentemente la presencia de piperacinas (3) en las pastillas de éxtasis (tanto solas como en combinación con MDMA). Estos cambios indican un mercado del éxtasis cada vez más complejo y pueden tener repercusiones sobre la percepción de los consumidores de la calidad de la droga.

Cannabis: los niveles de consumo en algunas partes de Europa oriental son ahora similares o superiores a los de los países de Europa occidental

Los niveles de consumo de cannabis parecen estar aumentando en algunos países de Europa oriental y en algunos casos son ahora iguales o superiores a los niveles de algunos países de Europa occidental. En los Estados miembros de Europa oriental se registraron los niveles más elevados de consumo de cannabis durante el último año entre adultos jóvenes (15-34 años) en la República Checa (28,2 %), Eslovaquia (14,7 %) y Estonia (13,6 %). En los países de Europa occidental, el mayor consumo se notificó en Italia (20,3 %), España (18,8 %) y Francia (16,7 %). Los niveles de consumo difieren enormemente entre países. Por ejemplo, la prevalencia de consumo en el último año entre adultos jóvenes en el país situado en el extremo superior de la escala (República Checa 28,2 %) era 30 veces mayor que la del país con la prevalencia más baja (Rumanía 0,9 %).

Los últimos datos confirman la tendencia a la estabilización o a la baja del consumo de cannabis en Europa, citado en los tres últimos Informes anuales del OEDT. Sin embargo, se observan ahora diferentes pautas de consumo. Entre los adultos jóvenes (15-34 años) que declaran haber consumido cannabis el último año se observan ahora tres pautas principales en el periodo 1998-2008. Cinco países de Europa septentrional y suroriental – Bulgaria, Grecia, Hungría, Finlandia, Suecia – destacan por un nivel de consumo en general bajo y estable (por debajo del 9 %). Seis países de Europa occidental – Dinamarca, Alemania, España, Francia, Países Bajos, Reino Unido – notifican un nivel de consumo más elevado pero con una disminución o estabilización en los últimos años. Cuatro países más, sin embargo – República Checa, Estonia, Italia, Eslovaquia -, aún notifican una tendencia al alza del consumo de cannabis. Los datos del proyecto europeo de encuestas escolares sobre el alcohol y otras drogas (ESPAD) muestran una divergencia similar en las tendencias del consumo de cannabis entre los escolares de 15 a 16 años entre 1995 y 2007.

La elevada demanda de cannabis en Europa se refleja en unas incautaciones anuales cercanas a 1 000 toneladas de esta droga. En 2008, se interceptaron en Europa alrededor de 900 toneladas de resina de cannabis, cerca de 10 veces el volumen de hierba de cannabis incautado (unas 90 toneladas). La hierba de cannabis, sin embargo, se cultiva ahora en Europa (29 países europeos notificaron un cultivo doméstico en 2008), por lo que su proximidad al mercado en el que se distribuye hace que su interceptación sea más difícil. El número de incautaciones de plantas de cannabis ha aumentado desde 2003, estimándose en 19 000 los casos en 2008.

Según Wolfgang Götz, «la percepción pública del cultivo doméstico de cannabis se limita a menudo a la imagen de una maceta en el alféizar de la ventana o unas pocas plantas en un invernadero. Sin embargo, la realidad hoy es muy diferente. La delincuencia organizada ha empezado a explotar los beneficios más elevados que se derivan de un cultivo de cannabis a gran escala próximo al mercado en el que se consume. Sin embargo, las repercusiones de este modelo de negocio se traducen en un mayor nivel de violencia y delincuencia en las ciudades, que ahora suscita nuevas actuaciones de los cuerpos de seguridad nacionales y europeos».

En torno a 75,5 millones de europeos (uno de cada cinco adultos de entre 15 y 64 años de edad) han probado el cannabis en algún momento de su vida y cerca de 23 millones lo consumieron durante el último año. Se estima que alrededor de 4 millones de europeos lo consumen a diario o casi a diario. Alrededor de un quinto (21 %) de los pacientes que inician un tratamiento especializado mencionan el cannabis como la principal droga que consumen (cerca de 85 000 pacientes). Sin embargo, el número de pacientes que inician un tratamiento por primera vez por consumo principalmente de cannabis está disminuyendo ligeramente. Un número sin precedentes de nuevas drogas notificadas en 2009.

En 2009 se notificó al OEDT y la Europol un número sin precedentes de nuevas drogas a través del sistema de alerta rápida de la UE. Ese año se notificó oficialmente por primera vez a ambas agencias la presencia de 24 nuevas sustancias psicotrópicas. Esta cifra representa no sólo el mayor número de sustancias notificado nunca en un solo año, sino también el doble del número de sustancias notificadas en 2008 (13). Todas las nuevas sustancias eran sintéticas y tres de ellas tenían propiedades medicinales.

Una de las novedades del informe de este año se refiere al consumo cada vez mayor de catinonas sintéticas. Se trata de compuestos derivados de la catinona, estructuralmente emparentada con la anfetamina. En la actualidad, 15 de estas sustancias están bajo vigilancia a través del sistema de alerta rápida. Hacia finales de 2009 el aumento detectado del consumo y oferta de una de estas drogas, la mefedrona, animó al Comité Científico del OEDT a evaluar los riesgos sociales y para la salud de esta sustancia en 2010. Como resultado de esta evaluación de riesgos en Europa se considera ahora la posibilidad controlar la sustancia. Actualmente varios países han adoptado medidas de control de la mefedrona (Bélgica, Dinamarca, Alemania, Estonia, Irlanda, Francia, Italia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Austria, Polonia, Rumanía, Suecia, el Reino Unido, Croacia y Noruega). Dos Estados Miembros, Países Bajos y Finlandia, aplican medidas de control a la mefedrona en base a su legislación sobre medicamentos. El fenómeno del «Spice» (una mezcla de hierbas y cannabinoides sintéticos que se fuma) sigue recibiendo una atención considerable. Los nombres y las marcas que aparecían en los envases de los productos de tipo «Spice» se diversificaron y los compuestos psicotrópicos añadidos a estos productos también han ido cambiando en respuesta a las nuevas medidas de control. El sistema de alerta rápida informó en 2009 de la aparición de nueve cannabinoides sintéticos de al menos cuatro grupos químicos diferentes.

La aparición de nuevos compuestos sintéticos no reglamentados y comercializados en Internet como “legal highs” o «no aptas para consumo humano» supone un nuevo desafío para la vigilancia, la respuesta y el control del consumo de nuevas sustancias psicotrópicas. En 2010 ya se han detectado 31 sustancias nuevas a través del sistema de alerta rápida, entre las que se incluyen catinonas sintéticas, cannabinoides sintéticos y nuevas sustancias sintéticas parecidas a la cocaína y las anfetaminas. En la «instantánea» de Internet más reciente tomada por el OEDT (a comienzos de 2010) se detectaron 170 tiendas de venta de drogas que comercializaban “legal highs” y hongos alucinógenos.

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