MADRID.- De los casi 25,5 millones de votos registrados en las Elecciones Generales de 2004, 945.217 papeletas fueron a parar a partidos políticos que no obtuvieron representación parlamentaria. Algunos de estos partidos como el Partido Humanista, RCN-NOK, Familia y Vida o Tierra Comunera tienen sus propias ideas sobre cómo solucionar el problema de la vivienda. El 9-M veremos el respaldo que encuentran entre los electores.
E[foto de la noticia]l cáñamo como alternativa constructiva

Representación Cannábica Navarra -(4.715 votos en las regionales navarras de 2007)-. “Existen ladrillos de cáñamo, más duraderos, aislantes y fiables que los convencionales. Además, su fabricación es mucho menos dañina para el Medio Ambiente”. Son palabras de Fermín Les, líder de este partido, apoyado entre otros por Melendi, que defiende la legalización del cannabis en todo el Estado. Su programa electoral defiende la utilización del cáñamo como material de construcción. “En países como Suiza o Francia lo utilizan habitualmente”, explica, y “resulta más barato”.

Señala que con sus propuestas desaparecería “un montón de dinero negro que ahora hace crecer el precio de la vivienda”. Porque, en opinión de Les, “la juventud destina ahora una parte importante de su economía a hacer un acopio excesivo de cannabis por la situación del mercado ilegal”. Su partido defiende una “campaña electoral sobria”. “Con la legalización ese acopio sería innecesario y por lo tanto su situación económica mensual, mejoraría inmediatamente, disponiendo de más liquidez para pagar la hipoteca”. Otro partido pro-legalización, el Partido del Cannabis obtuvo 16.845 votos en las pasadas elecciones legislativas.

[foto de la noticia]La familia, lo primero

Partido Familia y Vida -(16.301 votos en 2004)-. Las 101 propuestas que recoge su programa electoral se centran en la protección de los valores tradicionales de la familia. Así, defienden una desgravación especial por alquiler a familias numerosas y matrimonios menores de 35 años y líneas crédito a un tipo de interés fijo a familias con más de tres hijos, monoparentales o con problemas psicosociales.

Al rescate de los edificios castellanos

Tierra Comunera –(8.759 votos en 2004)-. Con Castilla como protagonista, los castellanistas defienden que el 50% de las viviendas que se construyan deberían ser [foto de la noticia]protegidas; optan por el alquiler y, si alcanzan el poder, establecerían un precio máximo por metro cuadrado en función del tipo de vivienda, además, abogan por las o la construcción de viviendas sostenibles.

Una de las grandes apuestas del partido es la financiación de procesos de rehabilitación de viviendas en poblaciones de más de 5.000 habitantes, orientadas a conservar el carácter tradicional de los inmuebles que forman los núcleos poblacionales castellanos. Contemplan esta medida como una forma de luchar contra la marginación y la exclusión social.

Precios a la medida del ser humano

Partido Humanista –(20.473 votos en 2004)–. Para esta formación “la vivienda es un bien de primera necesidad y su precio no puede depender de la libre fluctuación del mercado”. Propone acabar con las políticas tradicionales basadas en subvenciones para pasar a otras en las que el Estado acomode los precios de mercado para garantizar a los ciudadanos una vivienda digna.

“Creemos que una medida es desincentivar el uso de la vivienda como modo de acumular riqueza y como instrumento de especulación”, afirma su apartado dedicado a la vivienda, que propone gravar fiscalmente entre un 80% y un 90% los beneficios de la compraventa de inmuebles.

Propone incrementar la oferta de alquiler. “Parece poco inteligente dedicar los recursos productivos de un país a construir casas que no se necesitan y a llenar de ladrillos los espacios naturales para que no haya paro. Esos recursos productivos pueden y deben emplearse en otras cosas”.

Suelo estatal 100%

[foto de la noticia]Partido Comunista de los Pueblos de España –(12.357 en 2004)–. Desde su programa proponen que el suelo urbanizable destinado al crecimiento de los núcleos urbanos sea de propiedad estatal. Opta por la creación de políticas de vivienda pública como medida para luchar contra la especulación inmobiliaria.

El partido aboga por un censo de viviendas que permita planificar la construcción. Junto a esta apuesta se encuentran otras enfocadas a dar uso a los inmuebles deshabitados, reformas de tipo fiscal o programas de rehabilitación de edificios.