Aprobadas por unanimidad las conclusiones de la ponencia sobre los clubes sociales y la utilización terapéurica de esta sustancia en Balears

El Parlament instará al Congreso de los Diputados a constituir una ponencia que estudie la viabilidad de la regulación integral responsable del cannabis y de los Clubes Sociales (CSCS), y a proceder, en su caso, a las modificaciones normativas pertinentes de acuerdo con lo expresado en las recientes sentencias del Tribunal Constitucional. Así se acordó ayer en la Comisión de Salud del Parlament, que aprobó por unanimidad de todos los grupos las conclusiones de la ponencia de estudio para la regulación de los clubes sociales de cannabis y de su uso terapéutico.

David Abril, portavoz parlamentario de Més per Mallorca y coordinador de la ponencia, resaltó la falta de competencias de la Comunidad Autónoma para actuar en este ámbito. En este sentido, consideró que corresponde por lo tanto al Congreso actuar como el Parlament y “al menos constituir una ponencia de estudio”, aunque “lo óptimo” sería sacar del Código Penal las actividades que desarrollan los CSCS que “no deberían ser consideradas ilícitas”, en referencia sobre todo al autocultivo y al transporte de cannabis.

Recordó que Balears es la comunidad con un nivel de consumo más alto de cannabis entre los jóvenes, lo que si bien “obliga a ser cuidadosos con cualquier propuesta de regulación” hace necesario plantear medidas que vayan “más allá del puro prohibicionismo”. En este sentido, consideró que los clubes sociales de cannabis pueden ser “aliados”, siempre que desde las administraciones se favorezca “un determinado modelo de clubes y no aquellos que se amparan en la figura de una entidad sin ánimo de lucro para montar un negocio”.

Te puede Interesar
El Tribunal Constitucional revisará la condena a miembros de la asociación Pannagh de Bilbao

Además de instar al Congreso de los Diputados a constituir una ponencia sobre este asunto, entre las conclusiones del Parlament se encuentra el que “cualquier iniciativa de regulación del consumo de cannabis debe desplegarse desde la prudencia y el reconocimiento del problema de salud pública que representa el consumo y la incidencia de esta sustancia, especialmente entre los jóvenes”.

En lo que se refiere al uso terapéutico del cannabis, se propone a las administraciones competentes que fomenten la investigación y la evaluación de la evidencia científica con respecto al cannabis y los derivados sintéticos cannabinoides. Además, se propone al Govern que informe y forme a los profesionales sanitarios respecto a estas sustancias y sus derivados.

Junto a ello, se insta al Ejecutivo balear y a los Ayuntamientos a coordinarse con respecto a las competencias relacionadas con las actividades de los CSCS, a los que se les insta a “elaborar y promover códigos de buenas prácticas en colaboración estrecha con los Ayuntamientos y conselleria de Salud en cuanto a la prevención de adicciones, el consumo responsable y la reducción de riesgos”.

Además, se emplaza al Govern a incluir en la Ley Balear de Adicciones las líneas generales de las políticas públicas de prevención de consumo de cannabis y de otras drogas, especialmente las dirigidas a los jóvenes.

Fuente