Con esta operación de “maquillaje imposible” el Ministro de Defensa, Pedro Morenés, pretenden reducir drasticamente el consumo de estupefacientes entre los soldados.

Ha adquirido 25 modernos detectores que permiten descartar los productos que enmascaran la presencia de estupefacientes

A Morenés no le huele el sobaco de tanto levantar el brazo (como antaño)

El Ministerio de Defensa ha formalizado un contrato de 3.142.000 euros con tres empresas de diagnósticos para el suministro de diversos reactivos para el cribado de drogas en orina. Con esta operación, el ejército sigue su carrera loca de contratos y gasto militar exacerbado, gracias a los contratos con empresas privadas, algunas de ellas vinculadas con el Ministro de Defensa.

El objetivo marcado por Defensa hace años pasa por erradicar el uso de drogas entre sus militares. Hace casi una década se detectó el aumento del consumo y se pusieron en marcha medidas para reducirlo drásticamente. La última de ellas, la adquisición de nuevos detectores, capaces de evitar las ‘trampas’ de quienes se someten a los tests.

En los pliegos se especifica la cesión de 25 equipos autoanalizadores, además de los productos específicos –reactivos, calibradores…- a los centros de farmacia del Ejército de Tierra, la Armada, el Ejército del Aire, la UME y los servicios centrales del Instituto de Toxicología de la Defensa.

Con estos nuevos reactivos será posible detectar la presencia en cantidades muy pequeñas de cannabis, cocaína, anfetamina, opiáceos y éxtasis, incluso con mecanismos de análisis rápido que ofrecen resultados en menos de 30 minutos en caso de urgencia.

Una de las principales novedades será la puesta en marcha de mecanismos que permitan detectar la presencia en las muestras de algún tipo de agente adulterante, que enmascare las pruebas.

Según explican fuentes militares, algunos de los que se someten a estas pruebas tratan de engañar a las tiras reactivas recurriendo a todo tipo de métodos, como cocer alcachofas y beberse el caldo (reduciendo la presencia de sustancias prohibidas en el hígado), tomando ampollas de rábano o recurriendo a unos batidos específicos que se adquieren por internet.

Defensa ha puesto en marcha en los últimos años diversas medidas para reducir drásticamente la drogadicción dentro de las Fuerzas Armadas. Entre ellas, los cursos a mandos para que aprendan a detectar y rehabilitar a militares que sufran estas adicción a estas sustancias.

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