El acusado se conformó con la pena, por lo que se suspendió el juicio por un caso que se remonta a 2009

A la hora de esconder la droga cuando llega la Policía cualquier lugar es bueno. Que se lo digan al hombre que aceptó ayer un año de condena tras ser pillado «in fraganti» sacándose de los genitales un envoltorio que, una vez analizado por los agentes, resultó contener casi 100 gramos de cocaína. Los hechos se remontan a 2009, cuando los agentes obtuvieron autorización judicial para inspeccionar un domicilio en la calle Rojales, en la partida de Carrús, ante las sospechas de que el inmueble se utilizaba para el tráfico de drogas. A la llegada de las autoridades al domicilio, el acusado sacó de entre sus genitales, de forma disimulada, un envoltorio que dejó caer al suelo.

Una maniobra que no pasó desapercibida para la Policía que, tras recoger el paquete, resultó que contenía 98,5 gramos netos de cocaína, con una pureza del 20,3%, por lo que estaba lista para su venta y posterior consumo. Una mercancía con un valor en el mercado de 2.384,68 euros. Un lugar muy íntimo donde ocultar esta sustancia estupefaciente que no sirvió para pasar desapercibido, y que fue determinante a la hora de abrir causa contra él, pues el grueso del registro fue precisamente lo que el detenido trató de ocultar bajo la ropa interior.

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Papelinas

Además, en el registro domiciliario, los agentes localizaron un envoltorio con nueve bolsitas de cocaína. Algo menor en comparación con lo hallado anteriormente, ya que eran papelinas de apenas medio gramo, por lo que en total sumaron poco más de cuatro gramos, aunque esta vez con un 80,3% de pureza, con un valor de 95 euros en el mercado. Por último, también se localizaron 125 gramos de cannabis, con una pureza de l 20,8%, y con un valor de 445 euros.

Los hechos se remontan a 2009, por lo que el acusado aceptó el año de prisión que le pedía la Fiscalía por un delito contra la Salud Pública, ya que han pasado ocho años desde que se produjeron los hechos. Así, se suspendió el juicio programado para ayer en la sección séptima de la Audiencia Provincial de Alicante, con sede en Elche. Este tipo de casos son una constante en este organismo judicial, que acumula casos que datan de hace varios años y que, por dilaciones indebidas, es frecuente que se reduzcan las penas por la demora de los tiempos judiciales.

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