Crowley veía al hachís como una droga con cualidades meditativas que afinarían la percepción en vez de entorpecerlo. Crowley discutió los efectos del cannabis en la psique del hombre. Era capaz de fumarse una pipa de hachís y posteriormente realizar alpinismo extremo.

© Isidro Marín Gutiérrez

Experiencias místicas con sustancias

Crowley, también visitó caminando nuestro país en 1908 junto al poeta Víctor Neuburg (discípulo y cómplice en prácticas de magia sexual), escribió “La Psicología del Hachís” (escrito en Madrid en el verano de 1908) que la editó en la revista ocultista Equinox (1908), es una obra que explica las bondades del hachís y de cómo éste puede abrir la mente. Cruzó España de Donosti a Gibraltar. Crowley afirmaba que fue en Madrid, entre sus visitas al Pardo para apreciar a Velásquez, donde probó el hachís en generosas cantidades por primera vez. Escribió: “mientras mi discípulo Neuburg se hallaba indispuesto, a causa de un cólico, por lo que tuvimos que suspender en aquel punto del trayecto nuestro viaje a Bayona” (Symonds, 2008:182).

Crowley escribe sobre estudios extensos de la historia sobrenatural. El argumento va sobre un sabio que encuentra a un adepto quien, después de varias pruebas, se convierte en su discípulo. Le ofrece una droga misteriosa que le abre la puerta de otros mundos. Esta poción se identificó con el Elixir Vitae de los alquimistas físicos. Crowley creía que era una preparación purificada del cannabis. Precediendo a las teorías de Gordon Wasson, Jonathan Ott o de Terréense Mckenna. Afirmaba: “Esta intoxicación ceremonial constituye el ritual supremo de toda religión” (Crowley, 1977). Suponía que esta planta podía haber sido uno de los árboles prohibidos del jardín del Edén. También utilizaba el hachís para conocer el futuro (Symonds, 2008: 526). No tenía problemas en adquirir cualquier tipo de sustancia hasta que la Ley Sobre Consumo de Drogas Peligrosas no fue aprobada en el Reino Unido hasta 1921 (Symonds, 2008: 53).

Incapaz para discutir la historia esotérica de la hierba abiertamente, Crowley decidió mirar otras áreas de interés. Realizó algunos años después la práctica del yoga, magias, ceremoniales y otras técnicas de exploración de los funcionamientos de la mente. Anotó: “Los yoghis emplearon hachís para obtener samadhi que es la unidad con el universo”, el cannabis tiene la habilidad de invocar estados mentales diferentes que el comparó a estados similares de conciencia asociados con las prácticas meditativas y mágicas.

Crowley decía que el éter, el hachís, el mescal, el opio o la morfina no poseían para él la capacidad para que acabase como adicto. La realidad fue otra. Afirmaba que gracias a estas sustancias podía realizar experiencias “agradables y provechosas” (Symonds, 2008: 414). Sobre todo había tenido “molestias” con la cocaína y la heroína. La única forma de aliviar ese malestar momentáneamente era esnifar heroína. La heroína era una sustancia que había sido desarrollada en 1898 en Alemania como sustitutivo de la morfina. A la cocaína Crowley la llamaba “la pócima solar de Percy”. Sin la heroína su vida era un infierno. Así pasaba de estados de euforia a auténticas depresiones. Consumió Juminal para su tratamiento de adicción a la heroína. También consumió Veronal y Anhalonium Levinii, del que afirmaba que había sido el inductor en Europa desde 1910. De éste último afirmaba que solo consiguió irritarse de manera excesiva al observar que un cuadro estaba mal colocado.

Etapa de madurez y el estudio de sustancias

En 1929 se casó con María de Miramar, una nicaragüense y para 1930 ya estaban separados. En 1931 María fue internada en el hospital Mental de Colney Hatch en New Southgate, donde permaneció hasta su muerte 30 años después.

En septiembre de 1930 Crowley viajó a Lisboa donde conoció al poeta Fernando Pessoa; con su ayuda fingió su muerte en la costa Boca do Inferno. Pero reapareció tres semanas más tarde en una exposición en Berlín. Allí Crowley cenó con Aldous Huxley y se dice que Crowley le introdujo en el consumo de peyote.

En 1934 se declaró en quiebra después de perder un caso judicial que demandó a la artista Nina Hamnett. Cuando agotó su fortuna, se instaló en una pensión, en la ciudad marítima inglesa de Hastings, donde pasó sus años de declive, pobre y deprimido (Ternera, 2002).

También escribió La personificación del mal (1904), Diary of a drug fiend (1922), The confessions (1923), Six articles on Drugs (1930), publica White Stains (Manchas Blancas) que es una obra pornográfica. También fue maestro de satanistas, sexómanos y drogadictos. Crowley ofreció las primeras dosis de hachís a Mansfield en Chelsea (Mansfield, 1971:85-86). Era un corruptor de mentes fáciles como la de los jóvenes.

Aleister Crowley escribe con respecto al hachís: “La acción del hachís es tan variada como la vida y parece ser determinado casi completamente por el humor del “Asesino”…Puedo conseguir visiones fantásticas, analizar el poder de la mente; o la exaltación espiritual; o la excitación sensual de varios tipos; un hambre voraz; o vigor de la imaginación complementa a voluntad. Una pequeña dosis del extracto de Parker Davis. Esto es simplemente porque he descubierto la teoría y he perfeccionado la práctica del instrumento” (1920).

Afirmaba que la intoxicación ceremonial constituye el ritual supremo de todas las religiones. Y el primero de los estados mentales que provoca el cannabis es un estado completamente perfecto de introspección completamente impersonal. La primera conciencia del cannabis es el “efecto aromático volátil”. El siguiente estado de conciencia produce efectos alucinógenos; empieza con pensamientos e imágenes que atraviesan el cerebro rápidamente de forma vertiginosa. El miedo a ser barrido por la marea de imágenes es una experiencia terrible. Es un estado paranoico. Y, por último nivel es su efecto narcótico, uno se va a dormir simplemente.

Crowley creía que los tres efectos del cannabis se debían a tres sustancias diferentes de las plantas y potenciadas por diferentes preparaciones. A Crowley le interesaba sobre todo el primer estado, el estado introspectivo interpersonal como el ideal para realizar viajes astrales. Crowley vio en el cannabis el potencial para ayudar a la mente logrando el último estado de conciencia donde se consigue la unión del ego y el no-ego y lograr así el Samadhi.

El hachís puede, según Crowley, ayudarnos a conseguir el estado supremo en el que el hombre ha construido a Dios. Uno puede dudar si la droga sólo en la vida hace esto. Sólo algunos obtienen este conocimiento que se puede conseguir mediante otros métodos (yoga, meditación, etc…).

La numerología de la Cábala a la que Crowley se adhirió profundamente, el número del nombre del Ángel que le encauzó el “Libro de la Ley” Aiwass es 93, que tiene el mismo valor que la palabra “Incienso”. Crowley estaba en contacto, según él, con los “jefes secretos” del mundo del Espíritu, entre ellos Aiwas, su ángel de la guarda. Ellos le decían lo que debía hacer y le profetizaban cosas. Los mensajes según Rose, su primera mujer, provenían de una entidad que se identificaba a sí misma como Aiwass y éste aconsejaba a Crowley encerrarse en su habitación y escribir lo que allí iba a escuchar.

El simbolismo de la serpiente probablemente lo usa en referencia a la serpiente con la energía Kundalini. El uso del cannabis ayuda a levantar la energía Kundalini. Quizás el hachís sea la droga que suelta las vigas del alma; esta frase es parecida a las del profeta persa Zoroastro al referirse al bhang para recibir las revelaciones de su dios. Así las diversas preparaciones de cannabis fueron usadas por los ocultistas para realizar viajes astrales. Crowley se refiere a la diosa egipcia Maat cuyos devotos comparten una bebida sacramental comparable al soma. También hace referencia al rey babilónico Nabuconodosor que fue consumidor de cannabis.

La mescalina vino a jugar un papel importante en el trabajo de Crowley. Fue el que inició al consumo de mescal al joven Aldous Huxley en un cuarto de un hotel berlinés en la época pre-hitleriana (república de Weimar) y también al escritor Wells sobre los misterios del hachís. Personajes claves de la movida psicodélica como Timothy Leary o Robert Anton Wilson fueron influenciados por las ideas de Crowley años más tarde.

El cannabis utilizado junto a la mescalina y otras sustancias se utilizaron para realizar rituales que se dirigieron a atraer a devotos en contacto más íntimo con estados superiores de conciencia. Tenía esperanzas de perfeccionar un método que haría el marco místico de mente disponible a la humanidad. Lejos de ver su trabajo como algo nuevo Crowley vio a las drogas como una iniciación ritual como parte de misterios antiguos que habían sido suprimidos por la Iglesia Católica al comienzo de la Edad Media. El cannabis era el centro de este mago.

Personalidad y declive

Fue un egocéntrico que usó a su antojo a las mujeres y a los amigos. A ellos les sacaba el dinero y a ellas las estrujaba sexual y psicológicamente (acababan alcoholizadas perdidas, abandonadas en hospitales con trastornos mentales, tiradas en arroyos, o suicidándose, etc…). Tuvo muchas mujeres y concubinas enganchadas a las drogas, el sexo y al ocultismo. Todas ellas se volvían con él mentalmente inestables. A cada querida del momento la llamaba su “mujer escarlata”. Utilizando una daga calentada, marcó a una de sus amantes entre los senos una cruz dentro de tres círculos concéntricos. Dos de sus esposas enloquecieron y cinco queridas se suicidaron. Crowley se había afilado dos dientes delanteros como colmillos para poder dar a las mujeres el “beso de la serpiente” en la muñeca o la garganta y extraerles sangre como un vampiro. Fueron compañeras de Crowley Rose Nelly (inglesa); Leila Waddell (violinista australiana); Leah Hirsig (norteamericana); María Teresa Ferrari de Miramar (nicaragüense y sacerdotisa del rito vudú) o la jovencita Hami Jeager (alemana). La mayoría de sus hijos murieron antes de que cumplieran los dos años, entre sus hijos tuvo una hija a la que llamó Nuit Ma Ahathoor Hecate Sappho Jezebel Lilith, que murió en Rangún, de fiebre tifoidea, desatendida, después de que Crowley hubiese abandonado a su madre.

Estaba enfermo de bronquitis; empezó a consumir opio y heroína bajo prescripción médica en 1913 y acabó seriamente enganchado. Tomaba suficiente heroína como para matar a una docena de hombres. Tenía todo tipo de problemas tanto económicos, de adicción a la heroína, enfermo, impotente para seguir sus propios ritos sexuales.

Al final de su vida, se dice, fue reclutado por el primer ministro ingles Churchill para luchar contra los nazis en una batalla mágica durante la II Guerra Mundial. Los británicos conocían el gusto nazi por el esoterismo y sacaron partido de esa debilidad. Los aliados combatieron a Hitler en su propio terreno y recurrieron a notables ocultistas ingleses para emplearlos en una especie de guerra mágica paralela. Crowley propuso distribuir al comienzo de la guerra panfletos con falsa información ocultista, como la impresión de ediciones de las profecías de Nostradamus sutilmente retocadas o supuestos mensajes de soldados alemanes muertos recibidos a través de una falsa médium.

En sus últimos años de vida elevó su consumo de heroína después de habérsele prescrito morfina para sus dolencias de asma y bronquitis. Se cuenta que el doctor Thomson se había negado a prescribirle su receta cotidiana de opiáceos y Crowley le había lanzado un mal de ojo. Finalmente murió de un ataque cardíaco el 1 de diciembre 1947 a los 72 años, en Hastings.

Tras su muerte

Mucha ha sido su influencia dentro y fuera del ámbito ocultista, mágico o de la nueva era. En la música, vemos prueba de ello en la portada del disco Sgt. Pepper’s, de los Beatles, en la cual está presente su imagen entre los personajes más destacados de este siglo. Ozzy Osbourne compuso un tema en el que aparenta conversar con él, llamado Mr. Crowley (Blizzard of Ozz). De igual forma la canción Quicksand de David Bowie decía: “Estoy cada vez más cerca de The Golden Dawn / inmerso en el uniforme magístico de Crowley”. Otros, como el director Kenneth Anger, que en 1955 filmó un documental sobre la vida de Crowley, años más tarde dirigió Inauguration of the Pleasure Dome, acerca de sus rituales. Led Zeppelin llegó a comprar manuscritos de Crowley, así como objetos de carácter personal e incluyó en un álbum una inscripción proveniente de El Libro de la Ley: “Haz lo que quieras”. Tanto Joy Division y Marilyn Manson también hicieron alusión en sus temas a Crowley o a sus mensajes.

BIBLIOGRAFÍA

  • Crowley, A. 777 and Other Qabalistic Writings, Samuel Weiser, York Beach (1977)
  • Ternera, L. Aleister Crowley: Sexo, droga y magia negra. Cáñamo especial 2002 psiconáutas ilustres (2002)
  • Mansfield, V. K. “The Memories of L. M.” Michael Joseph Ltd. Londres (1971)

 

CRONOLOGÍA

1875: Nace en Leamington Spa, Warwickshire, en una casa de una secta religiosa estricta de Hermanos de Plymouth o familia darbysta.

1883: Internado en el colegio evangélico de Hasting.

1887: Muere el padre de Aleister víctima de un cáncer de lengua.

1890: Pierde la virginidad con una chica que había conocido en Torquay y lo hizo al aire libre.

1895-1897: Abandona el seno familiar para ir a estudiar al Trinity College de Cambridge.

1896: Tiene su primera experiencia mística resultado de su primera experiencia homosexual en una visita a Estocolmo.

1897: Crowley experimentó una “noche oscura del alma”, en el que se sintió aterrado ante la futilidad de todo quehacer humano.

1898-1999: Pertenencia a la Orden Hermética del Amanecer Dorado. Allan Bennett se convierte en su tutor personal, aprendió de él sobre magia ceremonial y el uso ritual de drogas.

1900-1903: Viaja a Méjico, India y Francia. Es un consumado alpinista y en 1902 llega a integrarse en una expedición que intenta escalar el K2 en el Himalaya. Luego viaja a Ceilán a ver a su amigo Allan Bennett que se había convertido al budismo, Crowley también lo aprende y el yoga.

1903: Se casó con Rose Edith Kelly, era un matrimonio de conveniencia. Se va de luna de miel a El Cairo.

1904: Escribió en El Cairo su “Libro corto y misterioso de la ley” (The Book of Law).

1905-1906: Rose dio a luz a la primera hija cuyo nombre fue Nuit Ma Anathoor Hecate Safo Jezabel Lilith. Intentó escalar el Kangchenjunga en el Himalaya, considerada como la montaña más peligrosa del mundo. Viajó a China.

1907-1909: Desarrolla la sociedad Argentum Astrum (A.A.), junto a George Cecil Jones. En el verano de 1908: Viaja a España.

1909: Decide terminar su relación con su mujer y tiene nueva amante llamada Leila Waddell.

1912-1913: Ingresa en la Ordo Templi Orientis (O.T.O.), sociedad secreta de origen alemán, cuya doctrina contiene bastante carga sexual. En 1913 conoce a la joven húngara Anny Ringler con la que llega a practicar sexo sado-masoquista.

1914-1918: Viaja y vive en los Estados Unidos coincidiendo con la Primera Guerra Mundial practicando tareas de Maestro de la Orden.

1920-1923: Funda la abadía de Thelema en Cefalú (Sicilia).

1929: Se casa con María de Miramar, una nicaragüense y para 1930 ya estaban separados.

1930: Viaja a Lisboa donde conoció al poeta Fernando Pessoa; con su ayuda fingió su muerte. Reapareció tres semanas más tarde en una exposición en Berlín. Allí Crowley cenó con Aldous Huxley.

1934: Se declaró en quiebra después de perder un caso judicial que demandó a la artista Nina Hamnett. Cuando agotó su fortuna, se instaló en una pensión, en Hastings, donde pasó sus años de declive, pobre y deprimido.

1947: Muere de un ataque cardíaco el 1 de diciembre 1947 a los 72 años.