Un artículo editorial que resume la actualidad cannábica y la relaciona con la situación política.

La cultura y la industria del cannabis en nuestro país están de enhorabuena. Tras el éxito y el moderado acogimiento por parte de instituciones oficiales del Foro Expocannabis Sur, celebrado en la bonita, soleada, acogedora y ribereña ciudad de Málaga, se ha demostrado que en España hay sitio para tres ferias dedicadas a nuestra querida y maravillosa planta. Un acontecimiento que demuestra la fortaleza de esta industria en tiempos de crisis y lo amplia que es la cultura cannábica en todos los rincones de nuestra convulsa piel de toro. Siendo la primera feria que se celebra en Andalucía, y con un panorama económico más que asfixiante, el riesgo asumido por organizadores y expositores era alto, cosa que se disipó al segundo día de feria, cuando la gente formaba largas colas para entrar en el recinto. Las cifras publicadas por la organización de Expocannabis Sur superaron las expectativas, llegando a alcanzar los 9000 visitantes.

Los medios de comunicación acreditados fueron numerosos, y además de televisión, prensa y radios locales, asistieron medios autonómicos y nacionales.

Las noticias aparecidas en diversos medios nacionales trataron de manera coherente, e incluso parecían objetivas, lo acontecido durante los tres días de feria. Nos llamó mucho la atención el rigor de la página aparecida en el diario ABC, que referenciaba la profesionalidad del evento, y nos decepcionó la noticia publicada en el supuesto periódico de izquierda, El País, el cual tomaba con frivolidad la noticia y trataba a Expocannabis como un evento de fumetas. Nos sorprende mucho que en este país, a los que se les supone progresistas se estén volviendo de derechas, y que los que parecen de derechas se autoproclamen progresistas y paladines de las causas sociales y de los trabajadores. Y es que no me puedo reprimir al ver cómo en nuestra agujereada y cementada piel de toro las cosas no son lo que parecen, tal y como sucede en el show de un ilusionista: socialistas que suben los impuestos, que reducen salarios, que reducen algún que otro derecho de los trabajadores; derechistas que esconden su médula corrupta entre demagogia y maquiavélicas conspiraciones; o sindicatos que se sientan en la misma mesa a negociar con estafadores.

Pero nada de esto afecta al movimiento cannábico, que se fortalece día a día y que se sustenta en la pluralidad y la conciencia social que está despertado de la pesadilla moral que relegó a la planta del cannabis al estatus de prohibida.

El primer fin de semana de octubre se celebrará Expocannabis en Madrid, con la participación de personas relevantes en la cultura española y con expectativas de superar notablemente los 17.000 visitantes.