Junto a la expansión del consumo legal de marihuana en Estados Unidos llega una inesperada avalancha de casos en los que el mejor amigo del hombre ingiere cannabis, accidental o voluntariamente.

Veterinarios de estados como California o Colorado, donde se ha legalizado el cannabis para el uso recreativo o medicinal, acusan un considerable aumento de perros que acuden a sus consultas debido a intoxicaciones por marihuana.

Estos especialistas puntualizan que, en la mayoría de los casos, los cánidos ingieren cannabis de forma accidental a través de pasteles o galletas que contienen marihuana. De forma minoritaria, las mascotas comen voluntariamente los cogollos secos de marihuana atraídos por su olor.

En la práctica totalidad de los casos, las intoxicaciones no son graves y pueden tratarse si se acude a un veterinario de forma inmediata. Los síntomas que deben alertar a los dueños son vómitos, pupilas dilatadas, falta de coordinación, temblores, somnolencia, incontinencia urinaria y cambios en el ritmo cardíaco.

Según diversos estudios, los casos de perros tratados por intoxicaciones cannábicas durante los últimos años en Colorado se multiplicaron por cuatro. De forma prácticamente inevitable, puesto que la sustancia se vuelve de uso habitual, las intoxicaciones registradas crecieron drásticamente desde que la marihuana se legalizó.

El estudio asevera que el caso de Colorado puede extrapolarse a casi cualquier comunidad occidental donde el cannabis sea legal

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Ahna Brutlag, de Pet Poison Helpline, compañía que se encarga de ofrecer un servicio telefónico a urgencias veterinarias afirmó que:

Un factor clave ha sido la legalización de la marihuana medicinal, aunque también tiene algo que ver el hecho de que el estigma que rodea a esta planta está desapareciendo y a los dueños ya no les da tanta vergüenza reportar los casos

Aunque en España el cannabis aún no sea legal, debemos tener exactamente el mismo cuidado que los norteamericanos a la hora de alejar de nuestros perros los frutos de nuestra amada planta.