En un estudio nacional realizado por científicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford, Estados Unidos, con 14.080 participantes con hígado graso del estudio NHANES realizado entre 2005 y 2014, y 8.286 del estudio NHANES III que abarcó desde 1988 a 1994, el consumo de cannabis se asoció con un menor riesgo de hígado graso no alcohólico.

En comparación con los participantes que no consumían cannabis, los que sí lo hacían tenían menor riesgo de padecer hígado graso no alcohólico. Los ex-consumidores tenían un riesgo reducido del 10%, mientras que los consumidores actuales del 32%. Los investigadores concluyen afirmando que “en esta muestra representativa a nivel nacional, el consumo activo de marihuana proporcionó un efecto protector contra el hígado graso no alcohólico con independencia de los factores de riesgo metabólicos conocidos”.

Kim D, Kim W, Kwak MS, Chung GE, Yim JY, Ahmed A. Inverse association of marijuana use with nonalcoholic fatty liver disease among adults in the United States. . PLoS One. 2017;12(10):e0186702

Fuente IACM