Por Massimiliano Salami (drgrow)

La influencia de la temperatura sobre el comienzo, y posterior desarrollo de las enfermedades bióticas es vital. La temperatura puede afectar negativamente a los medios de cultivo: en la foto podemos observar un cultivo hidropónico recirculante donde las plantas están gravemente afectadas por una enfermedad radicular que le impide absorber nutrientes y agua. Esta enfermedad fue activada por el exceso de temperatura de la solución de nutrientes. Una temperatura del agua de riego superior a los 25ºC disminuye rápidamente la concentración de oxígeno de la misma aumentado la probabilidad de que se desarrollen enfermedades bióticas.

Introducción

Como hemos visto hasta ahora para que una enfermedad del cannabis se desarrolle y podamos ver sus síntomas, es necesario que se cumplan estas tres condiciones:

  1. que exista la enfermedad en la zona
  2. que la planta sea susceptible a dicha enfermedad
  3. y que las condiciones ambientales sean las adecuadas para que la enfermedad pueda desarrollarse.

Estas tres condiciones son esenciales, es decir, sólo si se dan las tres se desarrolla la enfermedad, de lo contrario no tendría esa suerte.

Este mes vamos a centrarnos en revisar como afectan las condiciones ambientales al ciclo de la enfermedades del cannabis. Este conocimiento nos aportará valiosa información, para poder prevenir y en algunos caso controlar estas infecciones parasitarias tan dañinas para las plantas.

Visto que en España coexisten suficientes enfermedades que parasitan al cannabis, algunas con carácter endógeno, y que la mayoría de las variedades comerciales son claramente susceptibles a éstas enfermedades como el Oidio, el Moho Gris, el Fusarium, etc., la posibilidad de controlar la condiciones ambientales sería la única solución, empleándolas como posible herramienta para la prevención y control.

El cannabicultor más experimentado, es conciente del efecto de ciertas condiciones ambientales, normalmente nefastas para el cultivo (como situaciones de lluvia intensa en condiciones de temperatura agradable, sensación de cálido-húmedo) y que favorecen el desarrollo de muchos patógenos como el hongo “superdestructor” conocido como Oidio, patógeno endógeno en muchas regiones españolas y donde parece que este año 2010 ya está afectando con fuerza.

Las condiciones ambientales como la temperatura, la humedad, la luz, la nutrición, el pH del suelo, son factores que determinan si se producirá o no la enfermedad e inclusive con que gravedad se presentará. Por tanto, los factores arriba mencionados son claramente “factores limitantes” para el desarrollo de las enfermedades parasitarias del cannabis.

A continuación, vamos a estudiar como influye el ambiente sobre el desarrollo de las enfermedades parasitarias del cannabis.

Efecto de la temperatura

La temperatura no es sólo un factor limitante para las plantas, también lo es para las plagas y para las enfermedades. Son pocas las enfermedades de plantas que actúan cuando las temperaturas son bajas, al igual que las plagas los patógenos pasan los inviernos en un estado de hibernación en el suelo, en plantas perennes, etc.

Las condiciones más cálidas, en cambio son favorables tanto para el cannabis como para sus patógenos. Algunos patógenos son inclusive más virulentos durante épocas más calurosas de verano que en otoño, especialmente en condiciones de invernadero o de interior, combinando siempre con la humedad relativa.

Como todos los seres vivos, los patógenos del cannabis como los hongos y la bacterias, tienen un rango óptimo de desarrollo que varía bastante dependiendo de la especie patógena. Pero podemos afirmar que la mayoría de los patógenos del cannabis tienen un rango de acción que varía desde 20ºC hasta los 35ºC de temperatura. Teniendo en cuanta que el cannabis precisa de una temperatura óptima de desarrollo de 24-26ºC de temperatura. En esas circunstancias un hongo o una bacteria siempre tendrá las condiciones ideales de clima para su desarrollo. Cuando los demás factores ambientales también sean propicios entonces el patógeno tendrá a su favor las condiciones: 1), 2) y 3); por tanto se desarrollará la enfermedad.

La temperatura y la humedad, son los dos factores que más influyen en el desarrollo de una enfermedad biótica, especialmente para los hongos patógenos. Su influencia es tan importante que procesos como la activación del patógeno, su penetración en la planta, la infección, el desarrollo y finalmente la formación de infecciones secundarias, dependen directamente de estos dos factores. Los rangos óptimos para las distintas enfermedades que afectan al cannabis son diferentes.

Efecto de la humedad

La humedad ya sea en forma de lluvia, de humedad ambiental, rocío, o agua de riego, es un factor determinante sobre el desarrollo de las enfermedades fúngicas y bacterianas que afectan al cannabis.

El agua es tan necesaria para las plantas como paras sus patógenos: la germinación de las esporas de los hongos, su penetración en la planta, su desarrollo y, en ciertos casos, para su esporulación de las infecciones secundarias es necesario que exista agua en forma de humedad o en forma de capa muy fina sobre el vegetal. Al igual, las bacterias también necesitan el agua para dispersarse y multiplicarse.

El agua tiene una especial importancia en la dispersión de las esporas flageladas, ya sea por la planta o por el suelo. Estas esporas utilizan el flagelo para moverse sobre una fina capa de agua sobre las hojas y por el suelo entre las raíces.

El exceso de humedad en el suelo favorece el desarrollo de ciertas enfermedades radiculares, vasculares y chancros. Las enfermedades como el Fusarium sp. y el Phytium sp. se relacionan casi siempre con el encharcamiento de los medios o suelos de cultivo. Un exceso de humedad ambiental favorece la aparición de hongos aéreos como la Botryitis cinerea.

Finalmente la humedad tiene un papel vital en la activación y desarrollo de los nemátodos patógenos. Éstos son seres vivos de hábitos acuáticos, y suelen ser muy sensibles a la sequía. Algunos de éstos sobrevive a esta época seca formando quistes, o nódulos con huevos que permanecerán en el suelo a la espera de una mejora de las condiciones.

Efecto de la viento

El viento es un factor limitante para las plantas, las deshidrata, las lesiona por fricción mecánica entre ellas, y sobre todo para muchas enfermedades, el viento es vital para la dispersión de un nuevo inóculo inafectivo.

A veces el viento juega a favor nuestro, su acción sobre las hojas, por ejemplo, hace disminuir la humedad de la superficie lo suficiente para evitar, por ejemplo, la penetración de un conidio de Alternaria solani. En este caso, gracias al viento se ha impedido una infección que hubiese dañado de alguna manera al cultivo y seguramente hubiese causado una merma importante de la producción.

La ventilación forzada es un método muy eficiente para limitar el comienzo de las enfermedades como la Botrytis cinerea, la Alternaria sp. y muchas otras al diminuir la humedad necesaria para su comienzo. Por otro lado, la ventilación forzada es también el vector de dispersión de inóculos infecciosos más eficaz en los cultivos de interior e invernaderos. Las esporas procedentes de una infección primaria generada en el cultivo se dispersarían por todas las plantas con la consiguiente posibilidad de que se generen infecciones secundarias.

Micelio desarrollándose sobre el envés. La muestra, hoja+patógeno, se incubó en condiciones controlada de laboratorio durante varios días. La ausencia de luz fue determinante para el desarrollo somático del patógeno.

Efecto del pH

El pH del medio de cultivo (sustratos y suelo) es otro factor de gran importancia que influye en la aparición y en la severidad que tienen ciertas enfermedades que afectan al cannabis; en particular a las enfermedades radiculares y vasculares. Como ejemplo, usaremos el Fusarium: este patógeno que afecta a las raíces y a los vasos xilemáticos del vegetal según la raza, es un habitante del suelo que se desarrolla mejor en medios y suelos ácidos que en medios y suelos de cultivo más neutralizados.

Además de la influencia que tiene la acidez sobre el desarrollo de los patógenos, el pH también tiene una trascendental repercusión directamente en la disponibilidad, adsorción y absorción de los nutrientes. Un pH de la solución del suelo fuera de los rangos óptimos causa deficiencias y toxicidades, estrés que hace las plantas más susceptibilidad a los ataques de enfermedades oportunistas.

 

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Efecto de la nutrición

La nutrición tiene una primordial influencia sobre el desarrollo de las enfermedades. Las plantas que reciben una alimentación equilibrada tienen mayor capacidad para protegerse de los patógenos y limitar sus invasiones.

Los planes de nutrición muy ricos en nitrógeno favorecen el desarrollo estructural de la planta, pero este tejido de rápida y nueva formación, es muy herbáceo, y por tanto muy sensible a las infecciones de distintos patógenos.

Por el otro lado, la deficiencia de este elemento, también favorece el desarrollo de enfermedades oportunistas que aprovechan la debilidad para infectarlas.

Una alimentación equilibrada en nitrógeno, rica en fósforo, potasio, calcio, magnesio y demás elementos dificultará en mayor medida el desarrollo de muchos patógenos. Podemos afirmar pues, que la nutrición influye directamente en la velocidad de crecimiento de las plantas y la velocidad que tienen éstas para responder al ataque de un patógeno.

En la foto un ataque muy severo de un chancro en un cultivo de interior. Obsérvese dos cosas: primero, el color del tallo, más claro de lo normal y que le da un aspecto seco. Segundo, se aprecia muy claramente la formación de esclerocios (bultos negros subepidérmicos) emergentes del nudo donde se inserta la rama lateral. Una humedad nocturna muy elevada en el sustrato durante varios días fue la principal responsable de la activación de este patógeno tan destructor. El viento generado por los ventiladores se encargaron de dispersar fragmentos infecciosos de este hongo afectando a otras plantas del cultivo. Diariamente marchitaban plantas enteras o partes de estas, ocasionando verdaderas pérdidas de producción.

Efecto de la luz

Aunque el efecto de este factor comparado con otros como la temperatura o la humedad sobre el desarrollo de las enfermedades es notoriamente menor, algunos patógenos precisan de ciertas horas de oscuridad para realizar su infección, mientras que otros la luz los activa.

La insuficiencia lumínica afecta de forma negativa a las plantas y, en cierta manera, positivamente a los patógenos, en particular a los oportunistas que aprovechan la debilidad de las plantas para infectarlas.

Con este número hemos cerrado las generalidades y las bases necesarias para seguir el estudio de las enfermedades más comunes en cannabis y su control. Intentaremos ofrecer las técnicas más nuevas e innovadoras imprimiendo en lo posible nuestra filosofía más ecológica. En el próximo número hablaremos del control de las enfermedades del cannabis, y posteriormente intentaremos adentrarnos en el mundo microscópico de cada uno de estos patógenos.

Las deficiencias de nutrientes como en la foto, si no son corregidas a tiempo pueden favorecen infecciones de enfermedades oportunistas, que aprovechan la debilidad de la plantas, y el hecho que su capacidad de respuesta ante una infección en condiciones de deficiencias es muy lenta y precaria.

Agradecimientos: Claudia Santarosa (Dr. Grow´s Productions), Fede y Yauci ( DrGrowOnline).

Referencias

[1]    McPartland J.M., Clarke R.C. & Watson D.P. 2000. Hemp diseases and pests. Management and biological control. CABI Publishing.

[2]    Salami M. 2008. Cannabis sativa L., Dr.Grow´s Productions.

[3]    Salami M. 2010. Enfermedades infecciosas. Cannabis magazine nº70.

[4]    S.E.F. 2000. Patología Vegetal, Mundi-Prensa y Phytoma.