hola! soy diabético desde hace un año (tengo 27) y todavía estoy en lo que se llama “luna de miel” (se está alargando y no se si puede ser por la yerba ya que no suele durar tanto max.2 años). Fumo cannabis por las noches y he notado que mis niveles de azúcar en sangre al día siguiente cuando me levanto son mas bajos que cuando no fumo. Quisiera saber asta que punto me puede afectar a largo tiempo(hipertensión, circulación, etc) y si debería vaporizarla, en mi caso. Muchas gracias.  

La diabetes mellitus es un conjunto de trastornos en el metabolismo que afecta a distintos órganos y tejidos, que se caracteriza por un aumento de los niveles de glucosa en sangre. En personas jóvenes el tipo más frecuente es la diabetes tipo 1, en el que se produce un ataque del sistema inmune a las células del páncreas encargadas de producir insulina (hormona que regula los niveles de glucosa en sangre). Así, se produce un aumento de la glucosa en la sangre y los tejidos que puede dar lugar a efectos tóxicos. La mayoría de los pacientes necesitan tratamiento con insulina inyectada para sustituir la que no puede producir el propio organismo.

En principio y de forma general se entiende que la diabetes es una enfermedad crónica que implica mayores riesgos a la hora de utilizar drogas psicoactivas. Pero también es cierto que los cannabinoides no producen efectos directos sobre los niveles de glucosa en el organismo y que a nivel farmacológico pueden considerarse una droga relativamente segura. De hecho, uno de los fármacos derivados del cannabis (el spray sublingual Sativex®) y que contiene cannabinoides extraídos directamente de la planta en proporciones fijas está siendo evaluado en ensayos clínicos para el tratamiento del dolor de tipo neuropático que puede aparecer como complicación de la diabetes.

Con respecto a los riesgos del cannabis, lo más importante es tener en cuenta que uno de sus efectos más frecuentes es la estimulación del apetito. Una persona diabética debería estar siempre atenta a este hecho y controlar de forma estricta la cantidad de alimentos que ingiere unas horas después de haber fumado, así como ajustar las dosis de insulina en el caso de que sea necesario. Los diabéticos suelen disponer de dispositivos que permiten medir los niveles de azúcar en sangre de forma rápida pinchándose en el dedo (glucómetros), lo que constituye un aliado fundamental en este tipo de situaciones. Otro factor a tener en cuenta es la vía de administración. En este sentido, el uso de vaporizadores puede evitar los compuestos tóxicos que se generan en la combustión de la planta y que tienen efectos negativos sobre la salud. Existen algunos modelos de vaporizadores que han sido evaluados en estudios científicos y que son los más adecuados y seguros.

La relación entre el cannabis y la diabetes ha comenzado a cambiar en los últimos años, a raíz de los últimos descubrimientos sobre el sistema endocannabinoide. Existen comunicaciones anecdóticas de consumidores de cannabis diabéticos que refieren un mejor control de su enfermedad mientras lo utilizan, aunque los datos disponibles no son suficientes para establecer recomendaciones de tipo general. Se cree que algunos de los principios activos de la planta (en concreto un cannabinoide llamado delta-9-tetrahydrocannabivarin (THCV) podrían tener un papel como potenciales tratamientos de la diabetes. Existen estudios en animales de experimentación que así lo sugieren y en 2007 comenzaron los primeros ensayos clínicos en humanos. Será necesario esperar al menos una década hasta poder tener resultados concluyentes.