Las autoridades británicas le retiraron su medicación a base de aceite de cannabis para combatir la epilepsia en el aeropuerto de Heathrow, cuando volvía de adquirirlo en Canadá

El Ministerio del Interior británico ha devuelto al niño de 12 años Billy Caldwells su medicación a base de aceite de cannabis para combatir la epilepsia, después de que las autoridades se la confiscaran en el aeropuerto el pasado lunes, informó un portavoz del menor.

La madre de Billy, Charlotte Caldwell, denunció esta semana la confiscación del medicamento de su hijo en el aeropuerto de Heathrow (Londres), cuando volvían de adquirirlo en Canadá.

El empeoramiento de la salud del menor a falta de su medicación le obligó a ser trasladado al hospital ante las súplicas de su progenitora de que “lo único” que le paliaría la “intensificación” de sus síntomas epilépticos sería el mencionado aceite de cannabis.

El departamento de Interior manifestó entonces haberse puesto en contacto con el equipo médico del niño, ingresado en el Hospital Chelsea y Westminster de Londres, para “considerar cuidadosamente” las opciones.

Finalmente este sábado, tal y como confirmó un portavoz de la familia, las autoridades acordaron devolver el medicamento a Billy y este se encuentra ahora “de camino al hospital”.

Según la legislación británica, el uso de cannabis está permitido para investigación o ensayos clínicos bajo autorización del ministerio del Interior.

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Billy, que reside en Irlanda del Norte, consumió aceite de cannabis medicinal bajo prescripción médica durante más de un año, primero en Estados Unidos y después en Reino Unido, donde se convirtió en la primera persona a la que se lo prescribieron.

Pero en mayo de 2017 Interior prohibió a su médico seguir dispensándoselo, por lo que su madre decidió seguir adquiriéndolo en Canadá.

El ministro del Interior, Sajid Javid, afirmó a través de un comunicado que la decisión de devolver el aceite al niño fue tomada después de que los expertos advirtieran que se trataba de una “emergencia médica”.

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