A medida que aumentan las horas de luz, los cogollos se van formando perfectamente desde la base de las plantas como era de esperar. Si bien en variedades automáticas no se aconseja la poda, una pequeña limpieza de las partes bajas se hace necesaria al objeto de permitir una mejor entrada de la luz. Por el mismo motivo es interesante alternar la posición de las plantas, ya que algunos ejemplares se acercan al metro con una densidad de materia vegetal importante.

Texto y Fotos: Luis Hidalgo

Como decíamos en la presentación, los bancos especializados en variedades automáticas suelen recomendar estresar lo menos posible las plantas con el fin de retrasar la entrada en floración, ya que cada factor de estrés es susceptible de provocarla, y la poda es uno de ellos. Sin embargo, un corte selectivo de algunas hojas principales de las zonas bajas permitirán una mejor entrada de luz hacia los cogollos lo que redundará directamente en una mayor densidad de flores.

Esta poda, en caso de ser realizada, ha de ser altamente selectiva pues no debemos quitar más de dos o tres hojas de las partes inferiores y lo ideal sería realizar la poda en conjunto teniendo en cuanta no ya sólo cada planta sino el conjunto de la plantación, ya que si bien iremos moviendo las plantas, siempre es mejor considerar el conjunto para optimizar el aprovechamiento de la luz y podar estratégicamente de manera que los huecos creados al quitar las hojas permitan también el paso de la luz hacia el resto de las plantas.

Nutrición para Terraponía

Vamos ahora a tratar con algo más de detalle el sistema nutricional que hemos venido utilizando y que, si bien está basado en las formulaciones estándar que se pueden encontrar en el mercado, hemos alterado las proporciones que nos indican para adaptarlas a las necesidades de nuestras plantas en un medio que, como decíamos en entregas anteriores, se ha transformado en “terrapónico”, esto es, aunque el sustrato es tierra con los añadidos correspondientes, a estas alturas el sistema radicular habrá consumido completamente los nutrientes y lo habrá compactado alterando sus propiedades físico-químicas.

En base a lo anterior, en vez de ajustarnos a un programa nutricional concreto, utilizaremos los productos de forma dinámica tomando como referencia las dosificaciones y niveles de Ec recomendadas por el fabricante pero ajustando estas a la obtención del máximo rendimiento de las plantas, forzándolas hasta el extremo sin, por supuesto, llegar a destruirlas por sobrefertilización.

En concreto, comenzaremos con las dosis recomendadas en vegetativo y floración para a continuación ir subiendo éstas hasta que las plantas muestran los primeros signos de excesos nutricionales o sobredosis salinas, momento en que se realiza un lavado de raíces con o sin complejo enzimático para a continuación continuar la nutrición con las últimas dosis utilizadas menos el quince por ciento (15%) y se repite el proceso aumentando de nuevo la Ec gradualmente hasta que otra vez se empiece a observar exceso. Como resultado colateral de estas observaciones, podremos determinar también que productos tienden a producir estos signos de sobrefertilización y así poder determinar a partir de la aplicación de complejos rompe-sales si realmente es un exceso de dosificación o bien se están acumulando más sales de lo debido, resultado que se puede extrapolar a los niveles de solubilidad del producto proporcionando un valioso dato para el cannabicultor como es la facilidad para acumular más o menos elementos residuales en el medio de cultivo.

Por otro lado, jugaremos con la frecuencia de riegos así como con el número de goteros por cubo para controlar en parte la “intensidad” nutricional. Debido a que la planta sólo se alimenta durante un corto período de tiempo tras el riego, tras el cual el cubo comienza a secarse, le proporcionamos la máxima disponibilidad de nutrientes en equilibrio durante ese lapso, de forma que se “autoabastezca” de todo lo que pueda necesitar en un momento determinado. También mediremos el pH y la Ec de salida en la solución sobrante para tener una idea aproximada sobre qué y cuánto están comiendo las plantas y cuantas sales se están drenando tras cada riego.

En este caso, como sistema base utilizamos el Flora Series de GHE, conjunto de tres componentes que se puede utilizar para vegetativo y floración. Además utilizamos complementos como el B-52 y el Overdrive de Advanced Nutrients, además de Rhizotonic, Cannazym y PK 13/14. Así pues, según las especificaciones de GHE, ajustamos el pH del agua de ósmosis a 6 y añadimos 0,6 mililitros por litro de cada uno de los tres botes, alcanzando alrededor de 1,0 mS de Ec, que se incrementa ligeramente, hasta 1,2 mS al añadir el B-52. Al terminar, el pH se nos queda un poco bajo, en 5,2, por lo que los subimos con el pH + proporcionado por la casa de nuevo hasta 6.

Floración Tranquila

EIMG 0874n principio, excepto el tema de las plagas, todo debería ir sobre ruedas durante los siguientes 30 o 40 días que faltan hasta que acaben las plantas y con un buen sistema preventivo deberíamos tener más que suficiente ya que como podemos apreciar, estas variedades automáticas son realmente rápidas ya que, al no tener dependencia del fotoperiodo, tardan siempre aproximadamente lo mismo, que vendría a ser el tiempo de floración de una índica si la ponemos directamente con 10 horas de luz y 14 de oscuridad.

De hecho, y es un tema a reseñar, los rendimientos de las variedades automáticas en interior no son muy diferentes a los que se obtienen cultivando esquejes con técnica SOG. De hecho, trabajando con algunas variedades clásicas se pueden meter unos 20 – 25 esquejes por metro cuadrado trabajando con plantas más bien pequeñas, ya que si no se taparían unas a otras reduciendo la producción final. Si tenemos 400 Wattios lo normal es que obtengamos un máximo de 15 – 20 gramos por planta con mucha suerte, lo que nos llevaría a un rendimiento de un gramo por wattio, más que satisfactorio.

En el mismo espacio podemos meter casi el mismo número de automáticas, sobre todo si son columnares como la Auto Oil o la Auto Soviet de Autofem Seeds obteniendo un rendimiento igual o superior, pero con la ventaja del tiempo que compensa con creces el aumento de consumo de luz, ya que las auto en interior hay que mantenerlas con un mínimo de 18 horas de luz continua siendo 20 horas lo más recomendable. Si consideramos que a los esquejes o semilla clásica hay que darles un cierto tiempo de vegetativo que va de entre una semana a un mes, vemos que si a eso le sumamos el tiempo de floración real, nos vamos siempre a un mínimo de 70 – 80 días desde el inicio del ciclo, mientras que con estas Auto, estaremos cosechando en un máximo de 70 días, pudiendo incluso cosecharse antes algunas de ellas.

Otras Consideraciones

Así pues, a lo largo de este período sólo deberemos estar atentos a los riegos y al estado de las plantas y las señales que nos transmiten y que nos permiten conocer si estamos aplicando un pH correcto o si existe escasez o falta de algún nutriente.

Si el calor aprieta, como ha sido el caso de este pasado verano, puede ser necesario tomar medidas para, por ejemplo, controlar la temperatura a nivel radicular ya que aunque las plantas en si mismas son capaces de soportar temperaturas elevadas de hasta por encima de los 40ºC, no sucede lo mismo con las raíces que se pueden dañar provocando innumerables problemas de nutrición.

Por ello, en casos extremos podemos, además de forrar de blanco las bolsas de cultivo como explicamos hace unos números, crear un pequeño sistema de cámara de aire a base de introducir las bolsas dentro de macetas de manera que quede un espacio entre la bolsa y los bordes del contenedor que rellenáramos de arlita. De esa manera el calentamiento por refracción e incluso por incidencia directa se verá notablemente reducido y las plantas comerán mucho mejor. También recordamos que la temperatura del agua de riego también es importante y que debería encontrarse entre los 20ºC y los 25ºC para no provocar estrés.

En la próxima entrega terminaremos de examinar los detalles del final de floración y cosecha con jugosos datos sobre rendimientos y tiempos. Hasta entonces, un saludo.

LEER PARTE I