Mucha nutrición sin fertilización
Con un suelo fértil y microorganismos, se obtiene una marihuana de calidad extraordinaria sin tener que abonar o, al menos, prácticamente nada, tal y como es el caso que os presentamos. No se trata de un caso excepcional ni de un milagro de la genética, ni mucho menos. En realidad se trata de una forma de cultivo que induce a las plantas a comer más y mejor gracias a los microorganismos. Como además el sustrato en el que se cultivaba esta planta era muy fértil, el resultado no podía ser otro. Es muy fácil cultivar una marihuana excepcional respetando unas normas elementales y, desde luego, sin apenas gasto alguno. Vamos a ver cómo.

Texto y fotografías por Marqués de Esquilache

Por supuesto, tal y como siempre digo, de nada nos vale hacer todo bien si partimos de una mala genética. Por este motivo, cada vez que alguien me dice que piensa cultivar unas semillas que le ha dado un amigo de un amigo que, a su vez, las ha recibido de su cuñado de Boyuyos de Abajo, siento lástima.-“¡No malgastes ni tu tiempo ni tu espacio en unas semillas de las que no tienes ni idea!”- le gritaría. Pero desgraciadamente el ser humano es el único animal que no aprende de los errores de los demás y que necesita estrellarse varias veces con la misma piedra antes de aprender. Esto se puede hacer si tu tiempo y tu espacio para el cultivo son ilimitados. Pero si dispones de un espacio limitado es un verdadero disparate arriesgarte con semillas de origen desconocido. Como también lo es utilizar malos sustratos.

El sustrato

Con un saco de 200 litros de tierra vegetal enriquecida de vivero, un saco de 100 litros de estiércol de caballo también de vivero, una bolsa de 20 kilos de greda volcánica (también de vivero), un saco de 20 kilos de abono de floración orgánico y sólido, un poco de guano de gallinas y mucho entusiasmo, se consiguió un excelente sustrato repleto de nutrientes. Con este sustrato se rellenó un agujero practicado en tierra madre de un metro de ancho, dos metros de largo y treinta centímetros de profundidad. Digamos que era como una trinchera de estas medidas que fue rellenada con el sustrato hecho por nuestro cultivador.

La tierra vegetal enriquecida comprada en un vivero por menos de 5 euros, el saco de 50 litros, era de buena calidad. No es tan fácil encontrar una tierra de calidad para el cannabis. Por desgracia no puedo decir el nombre de esta tierra por motivos de política de publicidad. Pero sí puedo deciros varias cosas que os ayudarán a encontrar una tierra de calidad. Para empezar, nunca compréis tierra de los chinos de precio irrisorio. Es fundamental que en el saco de la tierra vengan claramente especificados todos los datos técnicos, tales como PH, EC, porcentaje de materia orgánica, nutrientes, etc. Si un fabricante no da estos datos es porque su producto carece de calidad. Otro factor muy importante es ver de qué está hecho el sustrato en cuestión. No compréis tierras con corteza de pino, ya que no son buenas para el cannabis. Y, por último, mirad que el PH oscile entre 5,8 y 6,5. Lo ideal sería algo como 6,00 pero si encontráis un buen sustrato, podéis permitir que llegue incluso hasta 7,00 de PH. Más es inadmisible. Recordad que el PH ideal para el cannabis es entre 5,8 y 6,00 dependiendo de cada fase del mismo. También tenéis que tener en cuenta el PH del agua disponible. En casi todo el territorio nacional el agua es alcalina, con un PH que puede llegar incluso hasta 8,00 e incluso superar esta cifra. Un agua así acabará elevando el PH del sustrato, así que es preferible, en este caso, partir de una tierra claramente ácida, con un PH de 5,8. Y, en cualquier caso, si tenéis esta agua lo mejor es que penséis en utilizar algo que lo rebaje. Lo mejor es ácido fosfórico, que podéis comprar en vuestro growshop sin problemas y a buen precio.

El estiércol de caballo sirve mayormente para airear y oxigenar la tierra. No olvidemos que una tierra vegetal de menos de 5 euros, el saco de 50 litros, no puede ser demasiada buena. Sobre todo, porque es fácil que acabe compactándose con el tiempo y los sucesivos riegos. Por este motivo, el uso de estiércol equino ayuda mucho a la descompactación a través de la aireación. Y lo mismo es aplicable a la roca volcánica. Esta está repleta de pequeños agujeros en los que se refugia el oxígeno cuando regamos. Es excelente y muy barata.

El abono sólido y orgánico es algo que yo no he encontrado en los growshops, por desgracia. Es muy práctico ya que se mezcla con el sustrato, al principio, y nos olvidamos de abonar en toda la temporada. Es muy barato y viene en pequeños pellets o bolitas fáciles de mezclar. Pero, ¡ojo! No es lo mismo orgánico sólido, que químico y sólido. Huid del Nitrofoska, esas bolitas azules, como de la peste. El medio ambiente y vuestras plantas os lo agradecerán mucho.  

Nuestro cultivador utilizó algo de guano de gallina pero, en realidad, no es necesario si ya tienes el abono orgánico sólido.

Microorganismos

microorganismos son una de las razones claves en la obtención de esta extraordinaria marihuana. ¿Por qué? Muy sencillo, porque los microorganismos se dedican en cuerpo y alma a devorar la materia orgánica vegetal y mineral del sustrato para después defecarla en un formato de muy fácil asimilación por parte de las raíces, que son en definitiva la boca de las plantas. Pongamos un símil humano con los bebés. A un bebé o niño muy pequeño, se le da algún tipo de puré para alimentarle. Digamos que es un puré de verduras y carne, por ejemplo. Si al niño le diéramos un filete de ternera y unas verduras a la plancha, sin más, lo mataríamos. En el mejor de los casos, la pobre criatura tan sólo podría digerir una pequeña parte de su dieta y expulsaría el resto. ¿Qué marca la diferencia para que asimile todo el producto? El simple hecho de que se lo suministremos en puré. Y para ello utilizamos una batidora, ¿de acuerdo? Pues bien, los microorganismos son las batidoras del mundo verde. Se comen los alimentos y después, los defecan en forma de puré que nuestras niñas se comen sin problema alguno. De hecho, comen más por el simple hecho de ser puré. Si le aportásemos los mismos alimentos sin más, no podrían ingerir la misma cantidad. Pero esta cantidad extra de ingestión no significa que estén sobrealimentadas. Simplemente, están muy bien alimentadas y, por ello, nos recompensan con la mejor marihuana posible. Es como alentarlas a que coman más pero de una forma sana y natural. ¡Qué gran idea los microorganismos!

Micorrizas

Las micorrizas son otro de los factores responsables de tan buena hierba. ¿Por qué? Porque el punto débil del cannabis lúdico y medicinal son sus raíces. Son débiles y perezosas. Si te molestas en sacar el cepellón de tus niñas después de cosecharlas, podrás ver que éstas no han colonizado, ni mucho menos, todo el espacio disponible para ellas. Es una pena ya que una planta es el reflejo de su sistema radicular. Cualquier planta o árbol, no sólo el cannabis. A mejor y más grande cepellón, mejor y mayor será la planta obtenida. Tan sólo la fibra de coco permite que el cannabis extienda mucho más su cepellón. Pero también tiene otros problemas, sobre todo, la acumulación de sales metálicas que, aunque fáciles de corregir, no son ahora el tema de debate. Con tierra, el uso de micorrizas ayudará mucho a que las pobres raíces alcancen lugares del sustrato a los que no podrían llegar en condiciones normales. Las micorrizas son hongos que se adhieren a las raíces, como si fueran prótesis, y las ayudan a llegar más lejos en su tarea de colonización y búsqueda de alimentos. Son una auténtica maravilla de la simbiosis del mundo vegetal y son más que útiles en cualquier cultivo de exterior. Preguntad en vuestro growshop habitual y probadla la próxima temporada. Sin lugar a dudas, el uso de estos hongos ha sido parte importante de este excelente cultivo.

Aminoácidos

 aminoácidos son, sin duda alguna, un gran descubrimiento tanto para las plantas como para los animales, incluidos los seres humanos. Se trata de un potentísimo energético que ayuda tanto a las plantas, que el efecto es visible en pocas horas. Cuando tenemos plantas sufriendo estrés por cualquier motivo y las suministramos aminoácidos, en pocas horas se puede ver cómo se recuperan de forma espectacular. En este cultivo nunca se produjo una situación de estrés grave pero, no obstante, como es mucho mejor prevenir que curar, el suministro regular de este maravilloso producto es más que aconsejable. Una planta sana y fuerte es una planta capaz  de soportar ataques de plagas y todo lo que venga. Es incluso más importante su uso, ya que todas las plagas tienen conductas propias de depredadores y éstos tienden a atacar a los especímenes más débiles. Utilizando aminoácidos, nuestras plantas tendrán siempre mucha fortaleza y será poco probable que las plagas las seleccionen como potenciales víctimas. Cada 15 días, más o menos, este cultivador añadía al agua de riego los aminoácidos y así eran proporcionados a sus plantas. Muy sencillo y eficaz.

Cosecha

A principios de octubre, esta Master Kush fue cosechada sin más historias. Los cogollos eran enormes y repletos de resina, lo cual anunciaba la producción de un excelente hachís, el producto preferido por este cultivador. Como ya he dicho, no se utilizó nada de abonado extra en su cultivo. Personalmente, yo hubiera añadido un poco de abono orgánico para floración en el mes de septiembre, para así potenciar aún más la floración y obtener mejores cogollos. Aunque también pienso que es rizar mucho el rizo, ya que los cogollos eran fantásticos tal y como estaban. Un par de abonados a una EC de 1,6 cuando los cogollos estaban a punto de estar del todo formados. Pero, como he dicho, quizás sean elucubraciones mías. Lo más importante es llegar a la conclusión de que con la ayuda de un buen suelo, los microorganismos, los aminoácidos y las micorrizas, cualquier cultivador se puede olvidar de abonar en todo el tiempo que dure el cultivo y aún así sacar una marihuana memorable. De hecho, he tenido la suerte de probarla y puedo asegurar que estamos ante una fiera del cannabis. Yo la uso por motivos medicinales además de lúdicos ya que padezco de insomnio y ciática. Me he ahorrado una ingente cantidad de química en pastillas gracias a un par de cogollos que me regaló su cultivador. Eran cogollos ya secados y curados durante dos meses. En definitiva, que vale la pena el tipo de cultivo propuesto, es mucho más económico y, sobre todo, mucho más relajado. No hay que estar todos los días midiendo cantidades de abono líquido para mezclar con el agua. Además, este cultivo ha sido regado tan sólo cuando el sustrato estaba completamente seco. Muchos cultivadores tienen siempre los sustratos húmedos. No es buena idea y de hecho podrían acabar criando hongos del tipo botrytis.

Es importante resaltar que la mayoría de las genéticas del mercado tienen una herencia genética proveniente de plantas que son de secano. Por ello, hay que cultivar recordando que la mejor forma de hacerlo es regando tan sólo cuando el sustrato esté completamente seco. Incluso voy más lejos: al final, es bueno hacer pasar a la planta algo de estrés hídrico. Esto provocará una mayor cantidad de producción de resina, pues las hembras intentarán atrapar algo de polen macho mediante la sudoración de resina.

Y, nada más, salvo desearos muy buenos humos. Hasta siempre.