Que vivas en la ciudad no quiere decir que no puedas cultivar al aire libre. Sí, tienes más problemas: luz ambiental, vecinos, robos, etc., pero con una planificación apropiada y algunas técnicas de discreción, cualquiera que cuente con las condiciones adecuadas puede sacar adelante un buen cultivo.

Lo primero que necesitas es una provisión de semillas. Las semillas son mejores que los esquejes por muchos motivos. Ante todo, las semillas no acarrean plagas y enfermedades indeseadas, como puede ocurrir con los clones. Además, cuando se cultivan semillas junto a clones, las primeras expresan un crecimiento más explosivo y producen mayor rendimiento. Por no mencionar que cada semilla es un individuo, y ofrece la posibilidad de convertirse en la siguiente gran variedad. Después de todo, Bubblegum, LA Kush, Sour Diesel y todas las variedades de renombre fueron una semilla en un momento dado.

Las semillas deberían empezar a cultivarse en interior para mantener estable la temperatura (18-22 ºC), y trasladarse afuera una vez que se hayan aclimatado adecuadamente (cuando las plantas midan unos 30 cm de altura). Los plantones necesitan 5 horas al menos de luz directa para obtener la energía suficiente para alcanzar la siguiente fase y producir un buen rendimiento. Si vives en una zona más suburbana, y tienes oportunidad de cultivar las plantas en el suelo directamente, un poco de preparación te ayudará a obtener resultados sobresalientes. Elige siempre una zona soleada y con buen drenaje. Por ejemplo, el interior de los arbustos de moras sirven muy bien como lugar discreto, ya que las espinas mantendrán a raya a los recolectores eventuales. También es buena idea cavar un agujero de un metro cuadrado para cada sitio de plantación, y enmendar la tierra con un poco de, por ejemplo, guano de murciélago, humus de lombriz y fibra de coco para favorecer el drenaje sin llamar la atención, como hace la perlita o la vermiculita.

Al cultivar en exterior, escoge siempre un espacio soleado y con buen drenaje. Acuérdate de dar mucho espacio a las plantas, ya que algunas variedades -como Heavy Duty Fruity (HDF)- pueden hacerse tan anchas como altas, llegando a alcanzar 3 metros. Otra técnica de seguridad consiste en atar las plantas. Esto alterará su forma natural, y dificultará la detección. Recuerda, cuando las plantas se hagan un poco más grandes, necesitarán más agua. Si no tienes la suerte de cultivar cerca del agua, y tienes que adentrarte en los arbustos, es buena idea forrar la suela de los zapatos con cinta adhesiva. De esta forma, no dejarás huellas que puedan conducir a tu cultivo secreto.         

La contaminación lumínica es el principal enemigo del cultivador de ciudad. Las plantas necesitan un ciclo 12/12 riguroso para producir el máximo resultado. Una farola o una lámpara de porche pueden acabar con la posibilidad de que una planta se desarrolle por completo. Si quieres aprovechar al máximo la temporada de exterior, necesitarás incorporar un ciclo de oscuridad para dar a las plantas el tiempo a oscuras que precisa una floración en condiciones. Si tienes las plantas en un balcón, o son fáciles de mover, puedes poner las plantas o oscuras en un armario o una habitación, o simplemente dentro de la casa. Si se trasladan adentro, es necesario que permanezcan 100%  a oscuras. Si las plantas están al aire libre en el suelo, tendrás que cubrirlas de forma individual con una bolsa que no deje pasar la luz. Las bolsas supergrandes de basura funcionan bien. El secreto está en darles 12 horas del mejor sol posible. Elige unas horas del día a las que puedas estar. Ésta es, probablemente, la parte más dura de forzar la floración: quitar la bolsa por la mañana y ponerla por la noche. Si haces esto durante un mes, empezando a mediados de junio (aquí en Holanda), podrás parar cuando el fotoperiodo se ajuste al ciclo 12/12. Esto te dará un mes extra que resulta crítico, y hará que sea posible florecer casi todas las variedades en cualquier parte del mundo…

Este año, hemos presentado nuestra primera gama 100% femenina, incluyendo variedades como S.A.G.E, Burmese Kush, Mk-Ultra y A-train, para dar la satisfacción de producir su propia cosecha de cannabis a los cultivadores primerizos y a cualquiera que lo desee. También hemos presentado un nuevo contendiente de guerrilla exterior/interior llamado RAMBO. Este híbrido con predominancia Sativa es tu mejor apuesta para ganar la batalla al aire libre. Al ser muy resistente frente a plagas y mohos, RAMBO se mantendrá cuando otras plantas fallen. La planta resultante estará lista en 8-9 semanas y producirá cogollos colosales. Los grandes racimos florales cubiertos de resina tienen un sabor increíble. RAMBO sólo está disponible como semilla normal, macho/hembra, y es para el cultivador más profesional.

Si tienes la suerte de poder cultivar al aire libre, hazlo. Energía gratis, altura ilimitada y la posibilidad de hacerlo todo de manera realmente orgánica hacen que sea posible conseguir el mejor sabor y un gran rendimiento: dos cosas que no molestan a la mayoría de los cultivadores.