Qué tal? Llevo años cultivando y participando en las copas que suelen hacer las asociaciones , sobe todo las del norte, y me asaltan varias dudas.

Creo que en estas catas o copas se hace todo en el momento y no hay ningún tipo de selección previa, ¿es verdad esto? Y ¿Ocurre igual con las que organizan los clubs o las ferias?

Gracias por vuestra atención y por la información que nos llega con la revista. Ramón – Cádiz


Hola Ramón:

El cannabis narcótico en su presentación para uso lúdico es quizá, junto con el vino, uno de los productos agrícolas más complejos a la hora de expresar sabores y aromas, así como el resto de matices sensoriales referentes a la vista, el tacto e incluso el oído. Sabemos que otros productos agrícolas y ganaderos, como el queso o el aceite de oliva, se encuentran regulados por distintos organismos que deciden sobre denominaciones de origen o sobre la calidad de una determinada cosecha.

Estos organismos o comités reguladores se encargan de tipificar el origen y certificar la calidad de los productos que les competen, garantizando que son y contienen lo que dicen, así como su procedencia. Para ello, uno de los medios que se utilizan es la cata sensorial u organoléptica, esto es, la prueba del producto mediante los sentidos y la consiguiente identificación de matices en cada uno de ellos.

Sin embargo, y a pesar de que el número de consumidores lúdicos de cannabis adultos y responsables crece cada día, resulta imposible crear ningún tipo de organismo oficial al respecto, dada su ilegalidad. Aunque el consumo privado no se encuentra penado y es perfectamente legal, existen una serie de matices legales que impiden la creación de Clubs de Catadores de Cannabis abiertamente ya que aunque hay algunos en funcionamiento, lo hacen en semiclandestinidad y siempre con la espada de Damocles de la persecución policial y judicial sobre ellos.

Por lo tanto, a día de hoy no existe ninguna asociación, organismo o comité que se encargue de categorizar las diferentes variedades de marihuana, autóctonas o comerciales. Como consecuencia, tampoco se ha publicado ninguna metodología escrita que se encargue de establecer al menos unas normas básicas sobre cómo y en que condiciones se debería realizar una cata de cannabis narcótico.

En la actualidad proliferan las Copas Cannábicas en nuestro país, donde se celebran a lo largo de todo el año por iniciativa de las diferentes Asociaciones de estudios sobre el cannabis que se reparten por el territorio nacional. También diferentes entidades privadas celebran sus eventos de competición y cata, pero en cualquier caso, ni los jurados populares ni los especializados poseen unos criterios unificados ni un procedimiento estándar para realizar las distintas pruebas a las muestras presentadas antes de ser consumidas. Tampoco en lugares con amplia tradición cannábica, como Holanda o Canadá existe una metodología común que permita evaluar en condiciones de igualdad las diferentes variedades cultivadas por distintos productores.

Ni siquiera en los coffee shops o en las grandes Copas se encuentran catadores especializados que puedan, por ejemplo, desenmascarar una variedad copiada o detectar si una determinada muestra es de una u otra procedencia.

La forma que tienen los productores de semillas de dar a conocer sus variedades de forma general suele ser a través de los eventos denominados “copas cannábicas” o “cannabis cup” en los que los participantes aportan sus variedades y reciben muestras de los de los demás, de manera que pueden experimentar lo cultivado por otros cannabicultores y realizar una valoración simple que suele ser una nota numérica en aspectos como la presencia, aroma, sabor y potencia. En algunos casos también interviene un jurado más o menos “especializado”, aunque realmente no se sigue ningún tipo de metodología unificada para la evaluación de las muestras.

Sin embargo, este método de información al consumidor es susceptible de ser prostituido al utilizar la cata como instrumento para establecer categorías de calidad con posteriores e importantes campañas publicitarias, rompiendo el sistema de calificación ramificado e induciendo al consumidor en determinado sentido. Este sistema de las Copas Cannábicas podría ser eficaz si fuera honesta en todos los casos, pero tales sistemas de información y de concesión de copas, placas y medallas suele estar vinculado al comercio de semillas de cannabis, dando como resultado que en muchos casos la cata haya sido argumentada por alguien que es “juez y parte”.

Saludos Pues.