Tras el cierre de la sede social de la Asociación Cuatroveinte por motivos administrativos, la Junta Directiva de la misma, junto con el apoyo de todos sus socios y socias, queremos comunicaros lo siguiente:

La asociación Cuatroveinte es una entidad sin ánimo de lucro constituida al amparo de la Ley Orgánica 1/2002, inscrita en el Registro de Asociaciones de la Comunidad de Madrid con Nº 34.447 y censada en Hacienda con Nº G-86.859.261.

Nuestra asociación, hablando siempre en nombre de todos los socios y socias, inició su actividad en Octubre de 2.013, y desde ese momento hemos sido un grupo cohesionado donde todos tenemos derecho a opinión, una colectividad unida con unos objetivos claros:

–          La defensa de los derechos de los usuarios de cannabis, tanto lúdicos como terapéuticos.

–          La lucha activista y política en aras de una regulación efectiva basada en criterios de prevención y reducción de riesgos asociados al consumo.

Para cumplir estos objetivos que nos marcamos entre todos los socios de Cuatroveinte, nos integramos en la Federación Madrileña de Asociaciones Cannábicas (MadFAC), que pertenece a la Plataforma Regulación Responsable. MadFAC a su vez colabora con la Federación de Asociaciones Cannábicas (F.A.C.) integrada ésta en la Coalición Europea por Políticas de Drogas Justas y Eficaces (ENCOD).

Desde nuestro nacimiento hemos pasado por penas y alegrías, desde un intento de robo, pasando por una Intervención Judicial (cuestión que desde antes de nuestra creación ya teníamos asumida dada la ausencia de regulación de estas entidades), hasta varios procedimientos administrativos abiertos por D. Virgilio Martínez, gerente de urbanismo de Pozuelo de Alarcón, nuestro pueblo, tristemente conocido por ser la madriguera de la Trama Gürtel.

D. Virgilio Martínez, bajo nuestro punto de vista y de los profesionales a los que hemos consultado, ha actuado de una forma NO acorde al derecho. Por citar un ejemplo: no se nos ha facilitado el acceso al expediente del procedimiento para poder defendernos con todas las garantías, y el mismo día que se nos dio acceso al mismo (sin poder si quiera realizar alegaciones con conocimiento de causa), se procedió al precinto de nuestra sede social. Por tanto, indicaros que nuestros abogados están trabajando duramente para intentar revertir esta injusta situación lo antes posible y poder reanudar nuestra actividad y nuestra lucha.

Lo que una jueza no ha estimado que constituye una actividad delictiva, y que incluso ha paralizado la destrucción del cannabis perteneciente a la asociación (y por tanto, a todos los socios), ha sido por parte del Gerente de Urbanismo, D. Virgilio Martínez quien mediante el uso de protocolos totalmente cuestionables ha precintado nuestra sede social, totalmente cuestionables insistimos, ya que sus intentos ajustados a derecho han devenido del todo inútiles, incluídos sendos informes solicitando el cierre de nuestra sede emitidos por el Policía Municipal Nº 28115135, o “Elliot Ness” como le gusta ser llamado y de hecho así nos lo ha manifestado en diversas ocasiones.

Por tanto amigos… esto no acaba aquí, sino que empieza. Y no parará hasta el momento que nuestros derechos mermados injustamente, sean resarcidos. ¿Cómo lo haremos? De un modo totalmente pacífico y legítimo: en primer lugar, convocándoos a todos y todas a una manifestación donde pretendemos realizar esta reivindicación particular pero también una reivindicación colectiva en defensa de los usuarios de Cannabis. Con la ayuda de San Canuto lo conseguiremos, e intentaremos instaurar esta tradición para que se realice todos los años.

La misma tendrá lugar el sábado 7 de febrero de 2015 a las cuatro y veinte de la tarde en la estación de Pozuelo de Alarcón, y finalizará en la Plaza del Ayuntamiento a las 20:00 horas.

Os pedimos la máxima difusión y apoyo.

Un fuerte abrazo de todos los socios que formamos la familia de Cuatroveinte, excepto para los “profesionales” amarillistas del periódico de Pozuelo de Alarcón ,que apartados de la ética periodística, la contrastación de las noticias y rigurosidad, abogan por el sensacionalismo más rancio.