Fumigaciones de las plantaciones de coca en Colombia

Colombia entrará en poco tiempo en la reglamentación del uso de la marihuana con fines medicinales. No del consumo, según lo ha reiterado el Gobierno Nacional. La reglamentación está lista y se promulgará en el curso de los próximos días.

La iniciativa definirá un marco regulatorio para el cultivo, consumo y distribución de marihuana y la producción y venta de productos con base en los derivados del cannabis con fines estrictamente médicos y científicos.

El decreto como está contemplado no despenaliza ninguno de esos procesos para fines distintos a los medicinales, según el ministro de Justicia, Yesid Reyes Alvarado. Tampoco afectará la lucha contra el narcotráfico.

“No hablamos ni de marihuana ni de legalización, sino de cannabis medicinal y de regulación”, precisó el senador Juan Manuel Galán, quien ha liderado esa iniciativa.

El cannabis ha sido parte esencial de incontables medicamentos, desde el jarabe para la tos hasta los preparados digestivos, desde los analgésicos hasta los parches medicinales usados en remotos tiempos como terapia médica para tratar algunas enfermedades o aliviar determinados síntomas.

El cannabis ha sido el extracto medicinal de plantas más recetado en el mundo desde la antigüedad. Aunque en algunas partes fue prohibido, el redescubrimiento de las propiedades medicinales le ha permitido ganar espacios con fines terapéuticos. En muchos países se permite su prescripción médica como paliativo para enfermedades terminales y trastornos neuronales degenerativos.

De hecho, la marihuana contiene más de 460 componentes activos, de los cuales más de 60 tienen la estructura carbono-21 típica de los canabinoides, que no se tocan en la regulación.

El uso terapéutico de la marihuana o Cannabis sativa genera controversia y tiene grandes defensores y por supuesto, polémicos detractores. La marihuana tiene efectos adversos sobre la salud pero también efectos positivos, según evidencias científicas.

Más allá de la sola habilitación para el uso de marihuana con fines terapéuticos debe avanzarse en criterios regulatorios generales. El debate público es esencial para darle legitimidad al marco normativo, a los registros sanitarios, a las políticas de vigilancia, control sanitario y publicidad de los productos fitoterapéuticos por ejemplo.

Además,  el uso seguro, la información toxicológica y los estudios clínicos sobre la eficacia las preparaciones farmacéuticas. Y por supuesto, el control sobre el cultivo, producción, comercialización y venta al público en general.

Es vital redefinir el régimen de registros sanitarios tanto para los medicamentos de síntesis química como para los productos fitoterapéuticos, con todas las políticas de bioseguridad y buenas prácticas que debe involucrar no solo a los ministerios de Salud, Justicia o del Interior.  El debate seguirá abierto.


“Más allá de la sola habilitación para el uso de marihuana con fines terapéuticos debe avanzarse en criterios regulatorios generales”.

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