Muchos piensan que los campamentos de verano infantiles que hacen los gringos son para ñoños.

Y sí.

Aunque hay una modalidad de campamentos para adultos a los que le gustaría ir a más de uno. Les explicamos…

Desde noviembre del 2012, una enmienda en Denver, Colorado, permite que los adultos mayores de 21 años puedan poseer hasta una onza de marihuana (28g) o tener hasta seis plantas para uso personal.

Aprovechando que el uso de marihuana es legal por allá, hay quienes vieron un área de oportunidad y decidieron hacer un centro vacacional en los alrededores de Denver, donde el consumo de esta plantita verde sea el atractivos principal. A modo de campamento veraniego, los visitantes tendrán a su disposición tiendas donde podrán comprar productos de cannabis y habrá maquinas expendedoras.

Este lugar es el CannaCamp, que se convertirá en el primer campamento de su tipo en el mundo, y que abrirá sus puertas el próximo 1 de julio para ofrecer a sus visitantes adultos la posibilidad de disfrutar distintas actividades como yoga, pesca o senderismo, acompañados de su amado cannabis en un ambiente amigable. Por ejemplo, en la página web del CannaCamp, se menciona que…

“El consumo de pequeñas dosis de marihuana antes de participar en nuestras clases de yoga, quita los nervios e inhibiciones, y te hace más receptivo a los ejercicios y la música.”

Tampoco vayan a creer que con este campamento se fomenta que todos anden bien erizos todo el día, pues a los huéspedes se les brindará orientación sobre el uso de la hierba para evitar que se les pase la mano y sufran alguna sobredosis peligrosa. También se les darán sugerencias de recetas gastronómicas para combinar sus alimentos con marihuana.

¿Y cuánto costará? Pues la noche estará en unos 395 dólares por persona.

Mientras en algunas zonas de Estados Unidos el uso recreativo de la marihuana se está poniendo de moda y es un negocio con todas las de la ley, en México sigue costando muchas vidas. Sin duda, más allá de lo cotorra que puede resultar esta nota, también debe invitarnos a la reflexión.

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