Pregunta: Mi nombre es Merche y escribo desde Zaragoza. Mi consulta es porque mi hijo consume cannabis desde los 19, y aunque al principio no fumaba mucho ahora se fuma unos cuantos porrillos al día (actualmente tiene 19). Yo también soy consumidora y empecé a fumar más o menos a su edad. A mi me sientan bien y supongo que a él también. Siempre ha sido buen estudiante pero este curso le ha ido muy mal. He estado leyendo en Internet que la marihuana puede afectar al rendimiento escolar y eso es motivo de gran preocupación para mí. Yo siempre fui buena estudiante a pesar de fumar porros por eso me sorprende un poco este cambio tan brusco. Quisiera saber que de cierto hay en esos estudios y cómo puede afectar a su rendimiento. Muchas gracias

oakcanna

 

 
Respuesta: Existen muchos estudios e investigaciones científicas que han explorado las relaciones entre el consumo de cannabis y el rendimiento escolar. De entrada hay que señalar que se trata de una cuestión controvertida y compleja, pues es difícil aislar cual es el peso de un solo factor (en este caso el uso de cannabis) en algo tan complejo como el “rendimiento escolar” en el que inciden multitud de factores como la personalidad, inteligencia, desarrollo personal, motivaciones… La edad es otro factor clave, y cuanto más precoz sea el consumo mayores son las probabilidades de que pueda resultar problemático.

Pero sí existen evidencias claras con respecto a las repercusiones del uso de cannabis sobre algunas habilidades y funciones que tienen que ver de forma directa con el rendimiento escolar. El cannabis actúa sobre receptores en el cerebro que se sitúan en áreas relacionadas con la memoria y la atención. Cuando una persona está bajo los efectos del cannabis sus puntuaciones en tests que miden estas habilidades se ven claramente afectadas y todos los estudios coinciden en estas conclusiones.

Otra cuestión distinta es saber qué les sucede a las personas que fuman cannabis de forma diaria y habitual. Los cannabinoides se mantienen durante bastantes horas en el organismo y dos o tres porros al día pueden ser suficientes para que la persona se encuentre de forma permanente bajo sus efectos. Los estudios científicos han confirmado que, en fumadores habituales, pueden presentarse problemas de memoria. La memoria remota (recordar las cosas que sucedieron hace mucho tiempo) no se ve afectada pero sí existen alteraciones en la memoria a corto plazo (la que se utiliza para estudiar y aprender nuevos conceptos). Estas alteraciones en la memoria son más importantes cuanto más intensa sea la pauta de consumo. También parece claro que los déficit de memoria revierten al dejar de consumir durante un tiempo. La mayoría de los usuarios habituales necesitan de una o dos semanas de abstinencia completa para normalizar las funciones.

Así, con respecto al cannabis conviene considerar que existen contextos de consumo más adecuados que otros, y fumar cannabis antes de entrar en clase, en el recreo, o en épocas de estudios o exámenes puede tener repercusiones sobre el rendimiento escolar. El consumo habitual puede dar problemas con mayor frecuencia que el consumo esporádico en contextos recreativos. También hay que tener en cuenta que existen diferencias individuales y que el hecho de que tu consumo de cannabis no haya tenido repercusiones a nivel educativo no es indicativo de lo que le pueda suceder a tu hijo. En cualquier caso, hay que considerar el cannabis como un elemento más a valorar y sería tan poco adecuado echarle toda la culpa de un problema escolar como desechar su importancia.